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Gota fría y cambio climático

Publicado en por Skiper

Gota fría y cambio climático

Fuente: https://www.fpcs.es/gota-fria-y-cambio-climatico/

Autor: Fernando del Pino Calvo-Sotelo

La estrategia de los promotores del fraude climático es siempre la misma: aprovechar sistemáticamente el impacto mediático de fenómenos meteorológicos extremos para ligarlos al calentamiento global. Desde su perverso punto de vista, cuanto mayor sea la tragedia que causan, más útiles resultan. En este sentido, que Sánchez haya afirmado en la enésima cumbre del clima que la catástrofe de Valencia es culpa del cambio climático no debe sorprender, pues de paso así se exculpa.

El cambio climático como chivo expiatorio
El primero en comprender el potencial propagandístico de los fenómenos meteorológicos extremos fue Al Gore tras el huracán Katrina, que devastó el sudeste de EEUU en 2005. Sacándose de la chistera una inventada relación entre el calentamiento global y un inexistente aumento en el número de huracanes, Gore no perdió el tiempo: en tan sólo nueve meses estrenaba su documental Una Verdad Incómoda, que instrumentalizaba sin pudor los 1.800 muertos y los ingentes daños materiales causados por Katrina.

Más tarde, el propio IPCC (AR5) aclararía que las afirmaciones de Gore eran engañosas: «Los datos muestran que no hay una tendencia significativa de la frecuencia de huracanes en el último siglo (…), y estudios más recientes indican que es improbable que el número de huracanes haya aumentado en los últimos 100 años en la cuenca noratlántica»[1]. Uno de los científicos contratados por el IPCC lo corroboró en un artículo publicado en el Wall Street Journal: «Mis investigaciones, citadas en un reciente informe del IPCC, concluyen que los huracanes no han aumentado en frecuencia o energía acumulada. Al contrario, mantienen una variabilidad natural año tras año. La prevalencia global de grandes huracanes (categoría 4 y 5) tampoco muestra un aumento significativo»[2].

Pues bien, con la misma desfachatez que Gore, algunos han aprovechado la tragedia de Valencia para hacer propaganda de la ideología climática. Esto incluye a políticos inescrupulosos, burócratas globalistas, periodistas indocumentados y sedicentes «expertos» que viven de ello. Para que se hagan una idea, uno de éstos, que se presenta como «experto en cambio climático» a pesar de ser un biólogo especializado en botánica —que no sabe nada de física atmosférica, oceanografía o clima—, ha visto en las imágenes de coches amontonados (dentro de los cuales muchas personas murieron) «una oportunidad histórica para prescindir de los coches»[3], como ha manifestado con total frialdad. Semejante fanatismo, veteado por la ideología comunista que profesan muchas de estas personas, es frecuente.

Los fenómenos meteorológicos extremos no han aumentado
¿Qué nos dice la famosa “ciencia”? En primer lugar, que «si nos atenemos al estado actual de conocimiento de la ciencia, ningún evento meteorológico concreto puede atribuirse al cambio climático inducido por el hombre», según afirmaba la Organización Meteorológica Mundial antes de politizarse[4]. Por lo tanto, atribuir al calentamiento global cada fenómeno meteorológico natural, de un signo y también del contrario (cuando llueve mucho y también cuando llueve poco), es engañar a la población.

Pero es que además las inundaciones a nivel global no han aumentado. Según el IPCC, «sigue sin haber evidencia (…) respecto al signo de la tendencia en la magnitud y frecuencia de las inundaciones a nivel global»[5]. En su último informe (AR6), el IPCC corrobora que «las afirmaciones generales que atribuyen cambios en la probabilidad o magnitud de las inundaciones al cambio climático antrópico merecen una baja confianza»[6]. Más concretamente, estima que existe una «baja confianza» incluso en el signo de la tendencia observada en «fuertes precipitaciones e inundaciones pluviales»[7] como la que ha sufrido Valencia, es decir, ni siquiera se sabe si están aumentando o disminuyendo. Lo mismo ocurre con las sequías.

Hay más. Según el IPCC, «existe una gran confianza en que durante los últimos 500 años se han producido inundaciones mayores que las producidas desde el s. XX en Europa central y el Mediterráneo occidental»[8], es decir, en una época en la que no había calentamiento global (ni periodistas, ni globalistas, imagínense).

Por último, la temperatura del mar Mediterráneo tampoco ha sido un factor determinante por anómala. En efecto, las temperaturas del mar Balear (que baña las costas de Valencia), aun elevadas, se encontraban a finales de octubre de 2024 dentro de la variabilidad histórica para esas fechas (percentil 95) y eran muy inferiores a la temperatura habitual del mar durante otras gotas frías acaecidas en fechas otoñales más tempranas[9]. Son lamentables, una vez más, las engañosas insinuaciones de la AEMET para dar a entender lo contrario.

Por cierto, el supuesto calentamiento superficial del mar Mediterráneo sólo afecta al Mediterráneo Occidental, pues el Mediterráneo Oriental se está enfriando ligeramente[10]. En cualquier caso, el calentamiento del mar Balear resulta inapreciable, pues se estima que la temperatura en superficie se está incrementando a un ritmo de 0,39ºC por década (repito, por década), una variación mínima de cara al ecosistema si la comparamos con las variaciones estacionales de más de 13ºC entre las temperaturas mínimas invernales y las máximas de verano.[11]

La gota fría de 2024 no fue un récord meteorológico
La ciencia ordena los fenómenos naturales extremos en función de sus magnitudes físicas: velocidad y sostenibilidad del viento en un huracán, volumen de precipitaciones y caudal en una inundación, magnitud en un terremoto, y viento y altura de las olas en un temporal en la mar, por ejemplo. Sin embargo, las personas de a pie tendemos a clasificar una catástrofe natural en función de la pérdida de vidas humanas y daños materiales que causa, no en función de sus variables meteorológicas. Esto puede llevar a confusión. Existen fenómenos naturales muy potentes que apenas causan víctimas y fenómenos menos potentes que provocan verdaderas catástrofes humanitarias.

Por ejemplo, el terremoto que asoló Haití en 2010 causó 300.000 muertos con una magnitud 7 en la escala Richter, mientras que el mayor terremoto jamás registrado por sismógrafos, con una magnitud 9,5 (es decir, 5.600 veces más potente que el anterior, dado que la escala es logarítmica), causó comparativamente “sólo” 1.700 muertos[12].

Del mismo modo, el mayor tsunami de la historia alcanzó una altura de 524 metros y arrancó de cuajo árboles que estaban en la ladera de un monte a esa altura sobre el nivel del mar,[13] pero se dio en una desierta bahía de Alaska en 1958, causando sólo 5 víctimas. Por el contrario, la altura máxima del tsunami del 2004 en el densamente poblado sudeste asiático fue de “sólo” 51 metros en el epicentro y generalmente no superó los 10m, pero acabó con la vida de 227.000 personas.

En este sentido, las torrenciales precipitaciones vividas en la provincia de Valencia en la gota fría del 2024 están lejos de ser un récord meteorológico, aunque hayan sido un triste récord como catástrofe humanitaria en nuestra historia reciente. En efecto, alguna estación alcanzó los 491mm en 24 h (1mm=1litro/m2) y otra supuestamente llegó a los 772mm (según la AEMET), cifra enorme, sin duda, pero inferior a la registrada en las gotas frías de 1982 y de 1987, durante las que España quizá vivió las 24 horas más lluviosas de su historia desde que existen registros pluviométricos. En efecto, el 20 de octubre de 1982 cayeron hasta 882mm en Muela de Cortes (Valencia)[14], aunque esas precipitaciones, que provocaron la rotura de la presa de Tous, causaron 40 muertos.

Asimismo, en la riada de La Safor del 3 de noviembre de 1987 se registraron 817mm en 24 h en la estación valenciana de Oliva y hasta 1.000mm en 36h en la estación de Gandía[15], aunque sólo murieron 7 personas. También podrían mencionarse las lluvias torrenciales del 19 de octubre de 1973 en Almería, durante las que se registraron 600mm en sólo 7 horas y hasta 420mm en sólo una hora, causando 150 muertos[16]. En 1973, por cierto, el planeta llevaba casi 30 años enfriándose a pesar del aumento de CO2, tendencia que se revertió hacia 1979.

La realidad es que casi todos los años el Levante español sufre una gota fría (expresión popular adaptada del original alemán «depresión fría de altura») que esporádicamente es catastrófica. Como nos recuerda el meteorólogo Inocencio Font en su magnífica obra Climatología de España y Portugal, «desde tiempos inmemoriales los habitantes de las comarcas del litoral mediterráneo de la Península se han visto sometidos ocasionalmente a los efectos desastrosos de grandes y repentinas avenidas y riadas y consecuentes inundaciones causadas por lluvias torrenciales de inusitada intensidad».[17] Aunque no existieran registros pluviométricos en aquel entonces, sabemos que el 27 de septiembre 1517 el Turia se desbordó y causó centenares de muertos y que el 15 de octubre de 1879 la riada de Santa Teresa (antaño las riadas se calificaban según el santoral) causó en Murcia más de 1.000 muertos.

Finalmente, es difícil establecer una tendencia clara en la pluviosidad de la región. En Valencia capital, por ejemplo, ésta es la evolución de las precipitaciones desde 1937, en la que sobresale la gran inundación de 1957:[18]

Gota fría y cambio climático

El factor humano
Pero si las lluvias de hace dos semanas no fueron un récord en cuanto a precipitaciones, ¿por qué hubo tantas víctimas? ¿Fue por una inevitable catástrofe natural de tintes épicos o influyeron errores humanos perfectamente evitables? Como veremos, más allá del triste azar, la dejadez, irresponsabilidad e incompetencia de nuestra clase política han jugado un papel importante.

El primer factor humano ha sido la descontrolada expansión urbana en barrancos y cauces secos naturales, que aumentó el nivel de riesgo de la población. El terreno urbanizado, además, impermeabiliza el terreno y facilita la riada. Sin duda, podrían haberse arbitrado normas urbanísticas especialmente restrictivas, prohibiendo construir en determinadas zonas o limitando la construcción de plantas bajas y subterráneos. También podría haberse sobredimensionado la red de saneamiento público para facilitar la evacuación de las aguas.

La expansión urbana agrava el error por omisión que supone la inexistencia de infraestructuras hidrológicas adecuadas (cauces y diques) para encauzar las aguas y prevenir inundaciones en zonas de alto riesgo. Peor aún: al menos desde 2007 existían proyectos hidrológicos ad hoc de la Confederación Hidrográfica del Júcar (que depende del Ministerio de Transición Ecológica) que no habían merecido la atención de las autoridades políticas[19], sea por razones ideológicas (ecologistas) o políticas. De hecho, algunos expertos califican lo ocurrido como «un desastre anunciado».[20]

Como aclaran ingenieros de Caminos, si los ríos estuvieran debidamente encauzados, la probabilidad de inundaciones tan dañinas se reduciría considerablemente[21]. Por ejemplo, gracias a la canalización del Turia realizada en tiempos de Franco tras la catastrófica inundación de 1957 (81 muertos), la ciudad de Valencia no ha vuelto a sufrir inundaciones significativas. Luego la desidia e incompetencia de nuestra clase política, que valora las inversiones y el gasto público en función de cuántos votos pueden comprar ―algo característico del Estado de Bienestar― en vez de en cuántas vidas pueden salvar, es un factor explicativo.

Finalmente, el fanatismo ecologista, proclive a impedir el mantenimiento de los cauces y a destruir azudes y presas (en vez de construir más), posiblemente haya contribuido a aumentar el caudal de la riada y a producir un aluvión de cañizo que ha incrementado el daño causado.

La incapacidad de la AEMET
En segundo lugar, la población no fue debidamente alertada. En este caso, la responsabilidad es doble: primero, la AEMET ―dependiente del ideológico Ministerio de Transición Ecológica― claramente no supo prevenir del orden de magnitud de las precipitaciones que iban a darse en las siguientes 24 horas en Valencia, pues su previsión estándar de nivel rojo («en estas zonas se podrán superar los 150-180mm en las próximas 12-24 horas») se quedó muy corta frente a la realidad de más de 700mm. Segundo, las incompetentes autoridades políticas (gobierno autonómico, delegación del gobierno y gobierno nacional) no comunicaron la alerta a tiempo, ni a la población ni a los alcaldes de las zonas afectadas, como ellos mismos han manifestado.

La incapacidad de la AEMET para prever con precisión el nivel de precipitaciones es patente a pesar de la campaña lanzada para proteger a una institución convertida en punta de lanza de la ideología climática. En efecto, la AEMET se limitó a emitir una sucesión de avisos estándar de nivel rojo definidos genéricamente como «riesgo meteorológico extremo (fenómenos meteorológicos no habituales, de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto)», en los que recomiendan «tomar medidas preventivas, mantenerse informado de la predicción meteorológica y no viajar salvo que sea estrictamente necesario». Como ven, no hay ninguna prohibición taxativa ni ninguna advertencia expresa de riesgo de muerte, algo lógico, pues en los últimos 12 meses la AEMET emitió 182 avisos de nivel rojo por distintas causas[22]. ¿Qué diferencia había entre el aviso de nivel rojo de Valencia y los anteriores 182?.

Por otro lado, resulta dudoso que la AEMET previera realmente el nivel de precipitaciones más allá de la rigidez del protocolo (¿Dónde están los mails internos que lo demuestren?), pues el nivel de conocimiento de la ciencia meteorológica ―un sistema multifactorial, complejo, caótico y no lineal― es aún bastante primitivo y tiene amplios márgenes de error, como admite el propio portavoz de la AEMET: «En meteorología trabajamos siempre con incertidumbres, porque la atmósfera es un sistema caótico y no se puede conocer, a ciencia cierta, la cantidad exacta de lluvia que puede caer en un lugar concreto y en un período de tiempo determinado».[23]

Eso es así. Pero si la incertidumbre impide conocer a ciencia cierta la lluvia que caerá mañana en una localidad de España, ¿acaso no supone una deshonestidad intelectual que dicha incertidumbre desaparezca mágicamente cuando la AEMET realiza afirmaciones dogmáticas sobre el clima del planeta para dentro de 100 años?

No se previno a la población
En tercer lugar, tras el aviso rojo estándar de la AEMET, las autoridades políticas no trasladaron a la población el nivel de alerta correspondiente hasta que ya había comenzado el diluvio, por lo que la gente no tuvo tiempo de prepararse. De hecho, hubo residentes que recibieron un primer mensaje de alerta en sus móviles el jueves 31 a mediodía, según me ha relatado alguno de ellos. La responsabilidad aquí recae en la incompetencia de las autoridades políticas, pero el tema es aún más grave, pues la población no sólo no fue avisada, sino que, tras el desastre, fue completamente abandonada por la dolosa inacción (presumiblemente constitutiva de delito) del gobierno de Sánchez[24].

La población no sabía qué hacer
En cuarto lugar, aunque se hubiera trasladado la alerta a tiempo no existe en España un protocolo de actuación que indique a la población claramente lo que hay que hacer y evitar. Dada la regularidad de las gotas frías otoñales en el Levante sorprende que no se haga una campaña de prevención y concienciación pedagógica en medios de comunicación, colegios y universidades.

Cierto es que Protección Civil hace ciertas recomendaciones en el caso de inundaciones: «Evite cruzar por zonas inundadas, tanto en coche como a pie, y abandone el vehículo por la ventanilla si es necesario si el nivel del agua sube o si llega al eje de la rueda o al nivel de la rodilla».[25] También recomienda salir de sótanos o garajes inmediatamente.

En este sentido, la Agencia Federal de Gestión de Emergencias norteamericana (FEMA) advierte con mucho mayor detalle del peligro de intentar vadear o conducir en estas circunstancias, pues la letalidad de las inundaciones es función de dos variables y no sólo de una: de la profundidad del agua y de su velocidad: «Aguas poco profundas que se desplazan a gran velocidad pueden ser mortales independientemente de si se sabe nadar bien o no». Además, el nivel del agua puede aumentar considerablemente en cuestión de pocos minutos, y el agua turbia puede arrastrar objetos sólidos y cortantes, que pueden producir heridas graves.

Según la FEMA, «en inundaciones repentinas el 75% de las muertes se producen por ahogamiento (…) porque las personas infravaloran la fuerza de la corriente o la profundidad del agua durante evacuaciones tardías, intentos de salvamento o conductas inapropiadas. El 63% de las muertes ocurren en vehículos, el 14% en personas accidentalmente arrastradas por la corriente y el 9% en personas que intencionadamente se metieron en ella».[26]

Finalmente, la FEMA deja claro que los riesgos de ahogamiento en inundaciones aumentan «en países no desarrollados en los que la gente vive en zonas proclives a inundarse y en los que la capacidad de alertar, evacuar o proteger a las comunidades de las inundaciones es débil».[27]

Desgraciadamente, éste ha sido el caso de España, país al que su clase política está arrastrando poco a poco, pero con paso firme, al tercermundismo.

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La historia del 29/10 - Noestoydebroma

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¿Catástrofe natural? ¿Aumentada? ¿Provocada?

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El plan de Ed Miliband para una electricidad con cero emisiones de carbono para 2030 es una crítica contundente a toda la agenda de cero emisiones netas

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El plan de Ed Miliband para una electricidad con cero emisiones de carbono para 2030 es una crítica contundente a toda la agenda de cero emisiones netas

Fuente: https://dailysceptic.org/2024/11/06/ed-milibands-plan-for-zero-carbon-electricity-by-2030-is-a-damning-indictment-of-the-whole-net-zero-agenda/

Traducción y corrección de la traducción: Skiper

El manifiesto del Partido Laborista prometía que tendríamos un sistema eléctrico con cero emisiones de carbono para 2030. Es una promesa que Ed Miliband viene haciendo desde hace años, sobre todo en su discurso en la conferencia del partido el año pasado, y también fue una de las promesas políticas del Partido Laborista "Cinco misiones para una Gran Bretaña mejor" lanzadas el año pasado.

Por lo tanto, sería razonable suponer que Miliband tenía un plan detallado de cómo lograrlo y cuánto costaría. Fue una sorpresa cuando, poco después de asumir el cargo, Ed Miliband pidió al Operador Nacional del Sistema Energético (NESO) que le brindara asesoramiento práctico para lograr su objetivo. NESO ahora ha respondido con algunas malas noticias.

Muchos expertos en energía sostienen desde hace tiempo que una red eléctrica sin emisiones de carbono simplemente no es posible en estos plazos, porque no se puede hacer funcionar una red predominantemente con energía renovable intermitente. Resulta que NESO, cuyo trabajo es garantizar que Gran Bretaña tenga la electricidad que necesita cada segundo del día, está de acuerdo.

El informe enviado a Ed Miliband destaca que será necesario mantener un parque completo de plantas de energía a gas, para que funcionen cuando el viento no sople y el sol no brille:

Texto subrayado: "Esto requerirá que incluso cuando el uso de la generación de gas caiga a niveles muy bajos, la mayoría de las plantas de gas actuales permanezcan en el sistema hasta 2030 y más allá. Será necesario implementar acuerdos apropiados para garantizar que estas plantas permanezcan abiertas pero no funcionen excesivamente (por ejemplo, para proporcionar energía para la exportación)."

Texto subrayado: "Esto requerirá que incluso cuando el uso de la generación de gas caiga a niveles muy bajos, la mayoría de las plantas de gas actuales permanezcan en el sistema hasta 2030 y más allá. Será necesario implementar acuerdos apropiados para garantizar que estas plantas permanezcan abiertas pero no funcionen excesivamente (por ejemplo, para proporcionar energía para la exportación)."

Esto constituye realmente una crítica contundente no sólo a la política energética del Partido Laborista, sino también a toda la agenda Net Zero y su dependencia de la energía renovable intermitente.

Aunque NESO afirma que la energía a gas sólo suministrará el 5% de nuestra electricidad, habrá muchos días en los que todavía la necesitaremos para la mitad o más. Y mantener una flota de plantas a gas en espera crea sus propios problemas. Tendrán que estar completamente dotadas de personal, recibir mantenimiento y estar listas para funcionar cuando sea necesario, todo lo cual costará mucho dinero.

Con estas plantas paradas la mayor parte del tiempo, los operadores exigirán miles de millones en pagos por estar en espera, todo lo cual acabará en nuestras facturas de energía. El informe de NESO también confirma que el aumento de la energía eólica y solar exigido por Miliband aumentará drásticamente las facturas, no las reducirá como nos prometieron.

No sólo es más cara la producción de energía renovable que la generación a gas, sino que también hay que tener en cuenta costos indirectos, como el pago de capacidad de reserva, los costos de almacenamiento, los pagos por reducción cuando tenemos demasiado viento y las mejoras de la red.

El análisis de los datos de NESO sugiere que los costos anuales podrían ser £20 mil millones más altos para 2030 si se llevan a cabo los planes de Miliband. NESO también afirma que se necesitará una inversión anual de £48 mil millones entre ahora y 2030 para alcanzar los objetivos. Pero todo este gasto sólo acabará duplicando lo que ya tenemos.

Si todo esto no fuera suficientemente malo, la excesiva dependencia de las energías renovables intermitentes significará que los británicos terminaremos teniendo un racionamiento de energía. Según NESO, los hogares tendrán que apagar los electrodomésticos en los momentos de máxima demanda. Actualmente, por supuesto, la generación de gas aumenta y disminuye para satisfacer la demanda.  

NESO espera que el público lo haga voluntariamente. ¡Buena suerte con eso!. No es de extrañar que Ed Miliband ya haya estado alardeando de que este nuevo informe demuestra que su plan de energía limpia es factible y que conducirá a una electricidad más barata. Ambas son mentiras rotundas.

Pero parece que aprenderemos esto por las malas.

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¡Pillada! - El plan es que Valencia no sobre viva y vender el negocio del cambio climático | Sasel

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El gobierno del Reino Unido fue descubierto "inventando" datos climáticos de 103 estaciones inexistentes para impulsar la agenda de cero emisiones netas

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El gobierno del Reino Unido fue descubierto "inventando" datos climáticos de 103 estaciones inexistentes para impulsar la agenda de cero emisiones netas

Fuente: https://thepeoplesvoice.tv/uk-govt-caught-inventing-climate-data-from-103-non-existent-stations-to-push-net-zero-agenda/

Traducción y corrección de la traducción: Skiper

Una agencia del gobierno británico ha sido descubierta fabricando datos meteorológicos de más de cien estaciones meteorológicas inexistentes para promover la narrativa del cambio climático y la agenda Net Zero promovida por intereses globalistas.

Es alarmante que estos datos inventados hayan llegado a los modelos climáticos utilizados por instituciones líderes en todo el mundo, influyendo en las Naciones Unidas y otras organizaciones globales a la hora de dar forma a las políticas climáticas y alimentando narrativas alarmistas.

Después de una serie de solicitudes de Libertad de Información (FOIA) al Met Office y un diligente trabajo de campo visitando estaciones individuales, el investigador Ray Sanders descubrió que 103 estaciones de 302 sitios que suministran promedios de temperatura no existen. “¿Cómo podría cualquier observador razonable saber que los datos no eran reales y simplemente fueron ‘inventados’ por una agencia gubernamental?”, pregunta Sanders.

Sanders pide una “declaración abierta” del carácter fraudulento de los datos climáticos publicados existentes, “para evitar que otras instituciones e investigadores utilicen datos poco fiables y lleguen a conclusiones erróneas”. En su condado natal de Kent, Sanders descubrió que cuatro de los ocho sitios identificados por el Met Office, a saber, Dungeness, Folkestone, Dover y Gillingham (que producen promedios móviles de temperatura hasta el segundo decimal de un grado) son “ficción”.

El Daily Sceptic informa: Sanders señala que no ha habido ninguna estación meteorológica en Dungeness desde 1986. Ninguna de las cuatro estaciones aparece en la lista de sitios meteorológicos con una clasificación de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). La Oficina Meteorológica dirige las consultas en línea sobre Dover a la "estación meteorológica más cercana" en Dover Harbour (Beach) y proporciona un conjunto completo de promedios móviles de 30 años.

Según las coordenadas de la Oficina Meteorológica, el lugar se encuentra en la playa de Dover, como muestra la foto de Google Earth que aparece a continuación. Parece poco probable que una organización científica ubique una estación de monitoreo de temperatura que probablemente se sumergirá de manera regular. ¿Quién administra esta estación en la playa? ¿Se han mantenido registros precisos durante 30 años? ¿Por qué no figura entre los 380 lugares que reciben una clasificación de la OMM?.

Falsa e inexistente estación meteorológica en plena playa de Dover.

Falsa e inexistente estación meteorológica en plena playa de Dover.

De los 302 sitios citados, Sanders señala que la Oficina Meteorológica “se negó a informarme” exactamente cómo o dónde se obtuvieron los supuestos “datos” para estos 103 sitios inexistentes.

La práctica de "inventar" datos de temperatura de estaciones inexistentes es un tema controvertido en Estados Unidos, donde el servicio meteorológico local NOAA ha sido acusado de fabricar datos para más del 30% de sus sitios de informes. Los datos se recuperan de las estaciones circundantes y a los promedios resultantes se les asigna una "E" como estimación.

“La incorporación de los datos de las estaciones fantasma significa que los informes mensuales y anuales de la NOAA no son representativos de la realidad”, afirma el meteorólogo Anthony Watts. “Si se utilizara este tipo de proceso en un tribunal de justicia, las pruebas se desecharían por estar contaminadas”, añade.

El gobierno del Reino Unido fue descubierto "inventando" datos climáticos de 103 estaciones inexistentes para impulsar la agenda de cero emisiones netas

En su carta abierta al diputado Peter Kyle, Sanders afirma que ha demostrado con pruebas contundentes que el Servicio Meteorológico Nacional está “inventando claramente” datos. Además, no está cumpliendo con los altos estándares de integridad científica y no está produciendo datos fiables ni precisos para fines de informes climáticos a partir de una red de lugares mal ubicados y con un mantenimiento inadecuado.

Peter Kyle es el ministro responsable de la Oficina Meteorológica y aún no ha respondido a las acusaciones de Sanders. Si bien se mantiene el silencio en el Gobierno, el Parlamento y la Oficina Meteorológica, con la ayuda de una total falta de interés en los medios de comunicación tradicionales, solo se puede suponer que los intereses de la promoción del objetivo de cero emisiones netas prevalecen sobre cualquier preocupación sobre los datos científicos subyacentes.

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Masacre en Valencia

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«Con la devastación Haarp del litoral mediterráneo español el gobierno tiene el dilema de tener que confesar que destruir las presas y pantanos ha llevado a la muerte y la destrucción; volver a construir las presas y embalses de Franco que han derribado es la única solución eficiente ante futuras gotas frías, y no ceder la gestión del agua a empresas extranjeras que es de fondo el único plan».

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«Trabajamos a fondo para que las gotas frías logren catástrofes mortales». ¿Cuántas presas han sido destruidas en España?: España lidera la lista europea de demolición de presas con más de 500 en los últimos 20 años.

«Trabajamos a fondo para que las gotas frías logren catástrofes mortales». ¿Cuántas presas han sido destruidas en España?: España lidera la lista europea de demolición de presas con más de 500 en los últimos 20 años.

Fuente: https://eladiofernandez.wordpress.com/2024/11/01/con-la-devastacion-haarp-del-litoral-mediterraneo-espanol-el-gobierno-tiene-el-dilema-de-tener-que-confesar-que-destruir-las-presas-y-pantanos-ha-llevado-a-la-muerte-y-la-destruccion-volver-a-const/

Ceder la gestión del agua en España a empresas extranjeras se está saldando con la devastación y asesinatos de cientos de personas.

El gran dilema del gobierno y por lo que está tardando en responder efectivamente a un desastre de enormes magnitudes es porque mandan más gobiernos en la sombra de la Agenda 2030 que sus propias decisiones de gobierno.

El gobierno socialista y podemita sabe perfectamente que primero es el rescate los municipios anegados por el agua y el barro. Pero no se va a quedar en eso, habrá que reparar infraestructuras, y dotar de una seguridad para que no vuelva a suceder. Esta es la parte más costosa por el sistema de alcantarillas multimillonario que supone al no disponer la práctica mayoría del litoral mediterráneo español de desagües industriales para aliviar la caída de trombas de agua. Un dinero que han recibido en ayudas los ayuntamientos pero que finalmente desaparece que otros beneficios públicos y privados de promociones primordialmente inmobiliarias.

El gran tema es que la única solución en terrenos llanos cercados por montes bajos como es la provincia de Valencia, Murcia, y Andalucía, es la reconstrucción de las presas y pantanos que ejercían la gran prevención de vertido de aguas en tromba que hizo el General Franco y que ahora se evidencia que era la gran solución al barrido de las aguas de calles, vehículos, rotura de carreteras y puentes que se ha demostrado con la remodelación del riio Turia que en su día hizo Franco y que ha soportado que el agua no entrara en Valencia capital.

Si Israel usa ondas de guerra electrónica para hacer explotar ´los buscas´ de cientos de palestinos también usa la guerra climatológica para destruir países desde Black Rock USA y Gestión de Aguas VEOLIA Rothschild. «Rothschild negocia la adquisición de una participación en Veolia Israel. LCF Rothschild contrató a la casa de inversiones Cuckierman & Co. para realizar la diligencia debida».

El 12 de abril del 2021 Veolia se fusionaba con Suez porque sabían que iban a lograr que los gobiernos títere destruyeran la herencia de maravillosas presas que les permitiría una situación de terror para gobernar la propiedad del agua, e inversiones del estado de las que esperan disfrutar. VEOLIA es la empresa de aguas más grande del mundo de entre las 10 más grandes.

Casualidad apenas un mes antes: «Suez sale de Agbar tras su fusión con GdF». Gas de France, Suez, y Veolia se postulan como los controladores del agua española además de Agbar. Otra lectura de toda esta catástrofe, es que EEUU quisiera sacar a estos postulantes franceses del control del agua española, y por eso ahora Biden ofrece su ayuda de imagen a España.

Casualidad, los británicos se movilizan ocho días antes, en la guerra por el control del agua. «El Gobierno británico anuncia una revisión independiente del sector del agua».

La gran hipocresía es que el gobierno de Biden ofrece ayuda a España, habiendo sido su gobierno el que tiene la tecnología electromagnética Haarp para producir este desastre de guerra climatológica, y por ende el día de Halloween para herir el cristianismo en su día se sacrificios rituales.

Este Halloween Jill Biden, era la encargada de repartir los libros a los niños, se disfrazó de oso panda.

Este Halloween Jill Biden, era la encargada de repartir los libros a los niños, se disfrazó de oso panda.

Tanto Haarp, Leonardo, como la fumigación de micro partículas en polvo de aluminio en avión o avionetas facilitan el control de la lluvia y la guerra del clima.

Dramáticas imágenes de una residencia en Paiporta inundada con los ancianos atrapados por el agua.

Dramáticas imágenes de una residencia en Paiporta inundada con los ancianos atrapados por el agua.

Efectos de la Dana en Valencia.

Efectos de la Dana en Valencia.

Lo cierto es que pensaba que lo harían mucho antes en 2018 y 2019:

2019: «Nueva DANA (gota fría), de Leonardo y Haarp entre el 21 y 22 de octubre 2019 sobre Benidorm, Calpe, y Denia. El mismo día de castigo catalán a España con la ruptura de relaciones con la intendencia de sus socios Fondos de Riesgo judíos».

2019: «La Agencia Estatal de Meteorología AEMET tenían el mapa de la gota fría sobre Orihuela y la Vega del Segura un mes antes. Los días 23 y 24 de agosto 2019 del parte de AEMET no cayó una sola gota de agua. El BEI Banco Europeo de Inversiones tenía preparados la colocación de Bonos Verdes al menos un mes antes. Se trata del grupo de operaciones británico de la empresa tecnológica LEONARDO a través de la agencia JEWCS (Joint Electronic Warfare Core Staff), que se estrenaron atacando los propios EEUU».

2018: «¿Preparan ritual satánico de agua en España?».

2018: Experimentos de la guerra climatológica en Benidorm.

2019: «Las playas de la línea valenciana objeto de ataque illuminati. Rituales de agua».

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El plan para que dependas: Usuarios de todo y dueños de nada.

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"La última jugada de las élites" | TU VOZ EN EUROPA | #31 con JORGE BUXADÉ

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