Las condenas del acto de quema de coranes se suceden en EEUU
Fuente: www.elperiodico.com
El reverendo Terry Jones, causante de la propuesta de quemar copias del Coran.
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El reverendo Terry Jones, causante de la propuesta de quemar copias del Coran.
Fuente: RIA Novosti
Cerca de Moscú se inició la construcción de un acelerador de partículas nucleares que ya se da en llamar "el hermano menor del Gran Colisionador de Hadrones", o LHC por su sigla en inglés, informó esta mañana el canal de televisión Vesti.
El ambicioso proyecto, cuyo nombre oficial es Nika, se desarrolla sobre la base del acelerador Nuclotron construido en 1992 en la localidad de Dubná, en el Instituto Unificado de Investigaciones Nucleares (IUIN). Este equipo, capaz de colisionar iones pesados, es el segundo del mundo tras el LHC.
Vladímir Kekelidze, jefe del laboratorio de física de alta energía en el IUIN, contó que "el lanzamiento del nuevo colisionador está previsto para 2016" y que Dubná será entonces "el centro puntero en estudios físicos de iones pesados".
Los investigadores del IUIN pretenden simular en las condiciones de laboratorio el llamado Big Bang que dio origen al Universo hace miles de millones de años y examinar a fondo el proceso de formación de las partículas elementales.
El Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) manifestó enorme interés por este proyecto, firmó un acuerdo de cooperación con el Instituto de Dubná y envió a sus colegas rusos varias cámaras diseñadas especialmente para fotografiar los resultados de colisiones entre partículas. "Actuarán como una especie de telescopio en el tiempo y, tal vez, ayudarán a aclarar algunos misterios del Universo", afirmó Rolf-Dieter Heuer, director general del CERN.
Fuente: La Jornada
La Unión Europea prolongará la crisis global si las autoridades de las grandes economías del bloque insisten en aplicar medidas de austeridad para reducir los déficit fiscales, advirtió el economista Joseph Stiglitz.
Stiglitz, quien fue galardonado con el Nobel de Economía en 2001, señaló que la austeridad como política para salir de la crisis era un desastre, agregando que Europa se dirigía a sufrir más problemas económicos si los políticos realmente hablaban en serio cuando prometieron reducir sus gastos en vez de simplemente intentar calmar a los mercados financieros.
Si esa austeridad tiene lugar, pienso que es probable que la crisis económica dure más y que los padecimientos humanos sean incluso mayores, advirtió. En opinión de Stiglitz, la experiencia histórica demuestra que el aumento en el gasto público, más que las medidas de austeridad, pueden ayudar a las economías a salir de la recesión.
Pese a toda esta evidencia, hay un coro, especialmente de muchos economistas responsables de esta crisis, de centrarse en la austeridad, dijo el economista a la prensa en una conferencia en Budapest.
Baja producción y más desempleo, entre las consecuencias
El premio Nobel puso de ejemplo a Irlanda, una economía pequeña, que muestra que la austeridad conduce a una baja en la producción, a un alza del desempleo y a altos diferenciales de deuda, y no a renovar la confianza de los inversionistas.
Siento pena por el pueblo irlandés, que tiene que sufrir esta política (...), pero no tiene consecuencias globales o a nivel europeo, declaró. Pero si Gran Bretaña, Alemania y otros países lo hacen, entonces eso va a tener consecuencias para Europa y el mundo entero, agregó Stiglitz.
La verdadera pregunta que enfrentan Europa y el resto del mundo no es si la economía global se encamina a una nueva recesión, precisó. Desde la perspectiva del mundo, o de los trabajadores, hay muy poca diferencia entre un crecimiento de un cuarto de punto porcentual y una baja de un cuarto de punto, afirmó. Lo que les importa a los trabajadores es si el crecimiento será suficientemente fuerte como para reducir el alto nivel de desempleo en Estados Unidos o Europa, añadió.
Fuente: Red Voltaire
Kurt Sonnenfelf, graduado de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), hizo estudios de relaciones internacionales y economía, así como de literatura y filosofía. Trabajó para el gobierno de Estados Unidos como camarógrafo oficial de videos y director de las operaciones de divulgación audiovisual del equipo de intervención de urgencia para la Agencia Federal de Situaciones de Urgencia (FEMA).
Kurt Sonnenfeld también trabajó bajo contrato para diversas agencias gubernamentales y programas para operaciones confidenciales y «sensibles» en instalaciones científicas y militares, en territorio estadounidense.
El 11 de septiembre de 2001, la zona conocida como «Ground Zero» fue cerrada al público. Pero Sonnenfeld tenía libre acceso a ese sector, lo cual le permitió documentar la investigación (que nunca se concretó) y proporcionar imágenes «decantadas» a prácticamente todos los canales informativos del mundo. Las grabaciones que revelan la existencia de ciertas anomalías que descubrió en Ground Zero siguen en poder de Sonnenfeld.
Acusado, conforme al guión de una maniobra montada de antemano [como el caso del periodista Garry Webb] –lo cual resulta evidente a la luz de hechos posteriores–, se le acusó falsamente de haber cometido un crimen, crimen que nunca tuvo lugar, Kurt Sonnenfeld ha sido perseguido a través de dos continentes. Al cabo de años de miedo, de injusticia y aislamiento, se decidió a pronunciarse públicamente en contra de la versión oficial del gobierno estadounidense, y declara que está dispuesto a someter los documentos que tiene en su poder a un detallado examen por parte de técnicos independientes y confiables.
Kurt Sonnenfeld junto a un especialista socorrista no identificado en los restos y descombros subterráneos de la «Zona Cero» («Ground Zero» en inglés) de las torres gemelas derrumbadas en New York poco después del 11 de septiembre de 2001.
Entrevista
Red Voltaire: Su libro autobiográfico «El Perseguido» fue recientemente publicado en Argentina, donde usted vive como exilado desde el año 2003. ¿Quién lo persigue?
Kurt Sonnenfeld: Aunque es una autobiografía, no se trata de la historia de mi vida. Como me convertí en un testigo incómodo después de mi trabajo en Ground Zero, [el libro] es más bien el recuento de los extraordinarios sucesos por los que hemos tenido que pasar, mi familia y yo, por causa de las autoridades estadounidenses, durante más de 7 años y en ambos hemisferios.
Red Voltaire: Usted ha explicado que su pedido de que se le conceda el estatuto de refugiado político, conforme a lo estipulado en la Convención de Ginebra, se encuentra todavía en estudio por parte del Senado argentino, cuando en 2005 a usted se le garantizaba el asilo político, aunque de forma provisional. ¡Usted es probablemente el primer ciudadano estadounidense en esa situación! ¿Ser sin dudas el primer funcionario del gobierno directamente vinculado a los sucesos del 11 de septiembre de 2001 en convertirse un «whistle-blower», una fuente pública [de información sobre esos hechos] es lo que le ha llevado a usted al exilio?
Kurt Sonnenfeld: Un refugiado es una persona que se ha visto forzada a salir de su país (o que no puede volver a él) por algún tipo de persecución. Es indudable que muchas personas han sido injustamente perseguidas por causa de leyes prácticamente fascistas y de políticas vinculadas al choque del 11 de septiembre de 2001 y [esas personas] tienen derecho al estatuto de refugiado.
Pero lo cierto es que pedir el estatuto de refugiado es un trámite arriesgado y peligroso. Estados Unidos es la única «superpotencia» que queda en el mundo, y la disidencia ha sido allí reprimida de hecho. Todo el que pide el estatuto de refugiado por razones políticas está cometiendo así un acto de disidencia extrema. Y si el pedido es rechazado, ¿qué se hace usted? Después de presentar el pedido, es imposible echarse atrás.
Personalmente, yo no estaba obligado a salir de Estados Unidos, ciertamente no tuve que escaparme. En aquel entonces, yo simplemente no estaba conciente de lo que se estaba tramando contra mí. Todavía no había relacionado las cosas entre sí. Así que cuando me fui, en 2003, lo hice con la intención de regresar. Vine a Argentina a tomarme un pequeño respiro, para tratar de recuperarme después de todo lo que me había pasado. Vine aquí libremente, con mi propio pasaporte, utilizando mis propias tarjetas de crédito.
Pero, como consecuencia de una increíble serie de acontecimientos, me vi posteriormente obligado a exilarme, y no regresé.

Kurt Sonnenfeld.
Red Voltaire: ¿A qué tipo de acontecimientos se refiere usted?
Kurt Sonnenfeld: Fui injustamente acusado de «crímenes» que, por supuesto, nunca se produjeron, fui objeto de encarcelamiento abusivo y de torturas, como consecuencia de aquellas acusaciones, y además de escandalosas calumnias contra mi reputación, de amenazas de muerte, de intentos de secuestro y otras violaciones de los derechos y los derechos humanos condenadas en numerosos acuerdos internacionales. Mi regreso a Estados Unidos sería no sólo una prolongación de esas violaciones sino que me separaría –quizás de forma permanente– de mi esposa y de nuestras gemelas de tres años, la única razón de ser que me queda. Además, debido a la imposibilidad de obtener un juicio justo por un crimen que nunca tuvo lugar, me vería incluso expuesto a la pena de muerte.
Red Voltaire: En 2005, el gobierno estadounidense presentó contra usted un pedido de extradición, que fue rechazada por un juez federal [argentino]. Más tarde, en 2007, la Corte Suprema argentina –en una demostración de integridad y de independencia– rechazó la apelación estadounidense. Pero su gobierno [el de Estados Unidos] insistió. ¿Puede usted aclararnos la situación?
Kurt Sonnenfeld: En 2008, y sin tener absolutamente ninguna base legal, el gobierno estadounidense presentó una nueva apelación ante la Corte Suprema argentina, que seguramente mantendrá las dos decisiones inatacables ya adoptadas por el juez federal.
Una de esas decisiones señalaba que había demasiadas sombras [En español en el texto, Nota del Traductor], o puntos oscuros, en mi caso. Había muchas mentiras en el pedido de extradición de las autoridades estadounidenses y, felizmente, nosotros logramos probarlo. El hecho de que hubiera tantas mentiras sirvió para apoyar mi pedido de asilo. Pudimos demostrar que hemos sido víctimas de una larga campaña de hostigamiento y de intimidación por parte de los servicios de inteligencia estadounidenses.
Como consecuencia de ello, mi familia se encuentra desde entonces bajo protección policial permanente. Como señaló un senador al referirse a mi caso: el «comportamiento [de los servicios de inteligencia estadounidenses] denota sus verdaderas motivaciones».
Kurt Sonnenfeld, acompañado de su esposa Paula, presenta su testimonio ante el Senado argentino.
Red Voltaire: Están tratando de atribuirle un crimen imaginario. ¿Cómo justifica usted tanto rencor? Como funcionario de la FEMA, el gobierno tendría que haberle creído a usted. ¿En qué momento cambió la situación?
Kurt Sonnenfeld: Retrospectivamente, me doy cuenta de que la situación cambió poco antes de que yo me diera cuenta de ello. Inicialmente, la falsa acusación de la que fui objeto era totalmente irracional. Me destruyó completamente. Resulta increíblemente difícil sufrir la pérdida de alguien a quien uno ama y que se suicida. Pero que lo acusen a uno de esa pérdida, resulta insoportable. El caso fue sobreseído ya que había un montón de pruebas que me absolvían totalmente (Nancy, mi esposa, había dejado una carta y varios escritos en los que hablaba de suicidio en su diario, había otros antecedentes de suicidios en su familia, etc.). La parte acusadora estaba segura de mi inocencia al 100% antes de pedir el sobreseimiento del caso.
Pero la prisión preventiva se prolongó, incluso DESPUÉS que ya se había dicho que había que liberarme, lo cual me demostró que algo se estaba tramando.
Estuve preso durante CUATRO MESES después de que se informara a mis abogados que se había pedido el sobreseimiento. Finalmente me liberaron en junio de 2002. Une increíble serie de acontecimientos se produjo en ese tiempo. Mientras yo estaba detenido aún, tuve una conversación telefónica con funcionarios de la FEMA para tratar de resolver el problema. Pero me di cuenta de que me consideraban «comprometido», que yo representaba un peligro. Me dijeron que lo convenido era que «había que proteger a la Agencia», sobre todo a la luz del cambio que iba a producirse con la aplicación de la Patriot Act y el esperado intrusismo que vendría con el nuevo Departamento de Seguridad de la Patria (Department of Homeland Security). Después de todos los peligros que yo había enfrentado, de todas las pruebas y dificultades que había sufrido durante casi 10 años, me sentí traicionado. La decepción fue terrible.
Como me estaban abandonando, les dije que yo no tenía las grabaciones, que las había entregado a un burócrata de Nueva York y que iban a tener que esperar que me pusieran en libertad para recuperar cualquier otro documento que estuviera en mi poder. Poco después de aquella conversación, mi casa fue «registrada», cambiaron las cerraduras y varios vecinos vieron hombres entrando a mi domicilio, aunque no hay en la Corte ningún informe que mencione eso, como debiera ser. Cuando al fin me liberaron, descubrí que mi oficina había sido saqueada, mi computadora también había desaparecido y varios videos ya no estaban en mi videoteca del sótano.
Constantemente había hombres apostados en la calle cerca de mi casa, mi sistema de vigilancia fue pirateado varias veces, las lámparas exteriores de seguridad eran desconectadas, etc., a tal punto que me instalé en casa de unos amigos, en su casa en la montaña, que TAMBIÉN fue saqueada posteriormente.
Cualquiera que trate de descubrir la verdad reconoce que hubo una serie de extraordinarias irregularidades en este caso y que yo y la gente que yo amo fuimos objeto de una escandalosa injusticia. Esta intensa campaña tendiente a obligarme a volver a Estados Unidos es un pretexto falso que esconde motivaciones más oscuras.
Kurt Sonnenfeld y su familia son frecuentemente objeto de acciones de hostigamiento durante las cuales se ven vigilados y fotografiados, como se demuestra en esta imagen.
Red Voltaire: Usted ha sugerido que vio cosas en Ground Zero que no concuerdan con el informe oficial. ¿Dijo usted algo o hizo algo que pudiera levantar sospechas en ese sentido?
Kurt Sonnenfeld: En aquella misma llamada telefónica dije que iba a revelar al público no sólo mis sospechas sobre los acontecimientos que rodearon el 11 de septiembre de 2001 sino también sobre diversos contratos para los cuales había trabajado anteriormente.
Red Voltaire: ¿En qué se basan sus sospechas?
Sonnenfeld en Ground Zero, durante su trabajo de documentación en el terreno.
Kurt Sonnenfeld: Retrospectivamente, había muchas cosas raras en Ground Zero. Me pareció extraño que me enviaran a Nueva York antes de que el segundo avión se estrellara contra la torre sur, en momentos en que los medios estaban reportando solamente que un «pequeño avión» había chocado con la torre norte –una catástrofe de tan poca importancia que no merecía la intervención de la FEMA.
La FEMA fue movilizada en pocos minutos, ¡cuando se necesitaron diez días para desplegarla en Nueva Orleáns, en respuesta al huracán Katrina, a pesar de las numerosas advertencias previas! Me pareció raro que las cámaras se prohibieran de forma tan estricta dentro del perímetro de seguridad de Ground Zero, que se declarara toda la zona como escena del crimen, mientras que las pruebas materiales eran retiradas de allí y destruidas tan rápidamente.
Después, me pareció muy extraño enterarme de que la FEMA y otras agencias federales ya estaban en posición en su puesto de mando, en el Pier (muelle) 92, desde el 10 de septiembre, un día antes de los atentados.
Nos piden que creamos que las 4 cajas negras «indestructibles» de los dos aviones que se estrellaron contra las torres nunca fueron halladas porque fueron completamente pulverizadas, pero yo tengo imágenes de ruedas provenientes del tren de aterrizaje [que se ven] poco dañadas, y también de asientos, de pedazos de fuselaje, de una turbina de avión que no están desintegrados en lo absoluto. Dicho esto, me parece más bien extraño que esos objetos, prácticamente intactos, hayan podido resistir al tipo de destrucción que redujo polvo la mayor parte de las Torres Gemelas. Y tengo también mis dudas en cuanto a la autenticidad de la turbina del «avión».
Lo sucedido con el Edificio 7 es extremadamente sospechoso. Yo tengo un video que muestra hasta qué punto la pila de escombros era curiosamente pequeña y se ve que los edificios colindantes no fueron afectados por el derrumbe del Edificio 7. [Ese edificio] no fue golpeado por un avión, sólo sufrió algunos daños menores al derrumbarse las Torres Gemelas, sólo había incendios menores en algunos pisos. Sin una demolición controlada, es imposible que ese edificio fuese objeto de una implosión como la que se produjo. A pesar de ello, el derrumbe del Edificio 7 apenas se mencionó en los medios dominantes y la Comisión sobre el 11/9 lo ignoró de forma sospechosa.
Red Voltaire: Según ciertas informaciones, en los sótanos del WTC7 había archivos sensibles y seguramente comprometedores. ¿Encontró usted algo sobre eso?
Kurt Sonnenfeld: El Servicio Secreto, el Departamento de Defensa, el FBI, el fisco (IRS), la Comisión de Reglamentación y Control de Mercados Financieros (SEC, siglas en inglés) así como el Puesto de Mando de Crisis [de la ciudad de Nueva York. NdlR.] para situaciones de urgencia (OEM, siglas en inglés) ocupaban muchísimo espacio en varios pisos de ese edificio.
Otras agencias federales también tenían oficinas allí. Después del 11 de septiembre, se descubrió que allí estaba, escondido en el edificio 7, el mayor centro clandestino de la CIA dentro del país, exceptuando el de Washington DC; una base operativa desde donde se espiaba a los diplomáticos de las Naciones Unidas y se realizaban las operaciones de contraterrorismo y de contraespionaje (así como la Inteligencia Económica. NdlR.).
Ese edificio (el World Trade Center 7) no tenía parqueo subterráneo. No tenía almacenes subterráneos. En vez de eso, las agencias federales del Edificio 7 guardaban sus vehículos, documentos y pruebas materiales en el edificio de sus asociados, del otro lado de la calle. Debajo de la plaza del Buró de Aduanas US (Edificio 6) había un gran parqueo subterráneo separado del resto de la zona subterránea del complejo y altamente vigilado.
Diferentes servicios del gobierno guardaban allí sus autos capaces de resistir explosiones de bombas, sus limusinas blindadas, los taxis falsos y los camiones de la compañía de teléfonos que se usan en las acciones de vigilancia secreta y en otras operaciones secretas, camionetas especializadas y otros vehículos.
En esa zona del parqueo de seguridad había también un acceso a la cámara blindada inferior del Edificio 6.
Al derrumbarse la torre norte, el Buró de Aduanas US (Edificio 6) quedó aplastado y completamente devastado por el fuego. La mayoría de sus pisos subterráneos también fueron destruidos. Pero había cavidades. Y fue a través de una de esas cavidades, recientemente descubierta, que yo bajé para investigar con la Fuerza Especial de Intervención.
Fue allí que vimos la antecámara de seguridad del almacén subterráneo severamente dañada. Al final de la oficina de seguridad estaba la gran puerta de acero de la cámara blindada y, al otro lado, el teclado codificado en la pared. Pero la pared estaba rajada y se había derrumbado parcialmente, y la puerta estaba entreabierta. A la luz de nuestras linternas, pudimos ver lo que había dentro [de la cámara blindada]. Aparte de varias hileras de estantes vacíos, la cámara blindada no contenía otra cosa que escombros y polvo. ¿Por qué? ¿Cuándo la vaciaron?
Neumáticos provenientes de un tren de aterrizaje visibles en un contenedor de pruebas materiales marcado con la inscripción «FBI Partes avión únicamente».
Red Voltaire: ¿Eso despertó en usted la sospecha?
Kurt Sonnenfeld: Sí, pero no inmediatamente. Resulta difícil reflexionar ante un caos tan grande. Fue solamente después de digerir todo aquello que empecé a sospechar.
El Edificio 6 fue evacuado 12 minutos después del choque del primer avión contra la torre norte. Inmediatamente, las calles quedaron bloqueadas por carros de bomberos, autos de la policía y embotellamientos, y la cámara blindada era lo suficientemente grande –yo diría que tenía 15 metros de ancho y 15 de largo– como para que se necesitara por lo menos un camión grande para evacuar su contenido. Después de la caída de las torres, destruyendo el nivel del parqueo, la realización de una misión para recuperar el contenido de la antecámara hubiese sido imposible. Así que la cámara blindada tuvo que ser vaciada antes del ataque.
Todo esto lo describo en mi libro de forma detallada y parecía como si las cosas importantes hubieran sido llevadas a un lugar seguro antes de los atentados. Por ejemplo, la CIA no pareció inquietarse demasiado por sus pérdidas. Después de que se descubriera la existencia de su oficina secreta en el Edificio 7, un vocero de la agencia dijo a los periódicos que se había enviado un equipo especial para que inspeccionara los escombros en busca de documentos secretos y de informes de los servicios de inteligencia, cuando había millones, si no eran miles de millones, de páginas volando por las calles.
Pero el vocero estaba muy confiado. «No debe haber demasiados papeles regados», declaró.
Y las aduanas anunciaron desde el principio que todo había sido destruido, que el calor había sido tan intenso que todas las pruebas materiales de la cámara blindada habían sido reducidas a cenizas. Pero varios meses más tarde anunciaron que habían puesto fin a las actividades de una importante red de tráfico de narcóticos y de lavado de dinero colombiano, después de haber recuperado pruebas esenciales de la cámara blindada, entre ellas fotos de vigilancia y grabaciones de escuchas telefónicas muy sensibles. Y cuando se mudaron a su nuevo edificio, en el número 1 de Penn Plaz, en Manhattan, colgaron orgullosamente en la pared de la entrada la placa honorífica y el gran cartel redondo de las Aduanas US, también milagrosamente encontrado, inmaculado, en sus antiguas oficinas del World Trade Center, a pesar del derrumbe y de los incendios.
Prueba material: la turbina de Boeing presentada en el basurero de la isla de Fresh Kill.
Red Voltaire: Usted no era el único que estaba en misión en Ground Zero. ¿Notaron los demás las mismas anomalías? ¿Sabe usted si también fueron hostigados?
Kurt Sonnenfeld: En efecto, yo oí hablar a algunos, en dos salidas diferentes. Algunos de nosotros incluso llegamos a conversar sobre ello posteriormente. Ellos saben de quiénes se trata y yo espero que van a hablar, pero también estoy seguro de que están bajo fuertes presiones sobre lo que pudiera sucederles si hablan. Yo dejo la decisión entre sus manos, pero en la unión está la fuerza.
Red Voltaire: Con la publicación de su libro, usted se ha convertido en un «whistleblower» [Término aplicado en Estados Unidos a los que han alertado sobre las incongruencias del informe oficial sobre el 11 de septiembre. NdT.], ¡pero usted lo hizo alcanzando un punto en que no tiene vuelta atrás! Tiene que haber mucha gente que sabe lo que realmente sucedió o no en aquel fatídico día. Pero nadie ha emprendido una batalla personal, cosa que han evitado sobre todo aquellos que estaban directamente implicados de forma oficial. Es eso lo que hace que su caso personal sea tan convincente. Viendo lo que ha sucedido con usted, no resulta difícil imaginar por qué esas personas no quieren hablar.
Aproximándose a la entrada de los niveles que comunican con los pisos inferiores del edificio.
Kurt Sonnenfeld: Efectivamente, también hay gente muy honesta y digna de crédito que ha lanzado alertas. Y están siendo desacreditadas e ignoradas. Algunas de esas personas están siendo perseguidas y hostigadas como yo.
El miedo frena a la gente. Todo el mundo sabe que si usted contradice a las autoridades estadounidenses, usted va a tener problemas, de una u otra forma. Como mínimo, lo van a desacreditar, a deshumanizar.
Lo más seguro es que le acusen de cualquier cosa que no tenga nada que ver, como un fraude fiscal o algún peor, como en mi caso. Mire lo que le pasó a Abraham Bolden, por ejemplo [1], o al gran jugador de ajedrez Bobby Fischer después que expresó su desprecio hacia Estados Unidos. Hay muchos ejemplos. Yo le había pedido a mis amigos y asociados que hablaran en mi lugar para que contaran [la verdad sobre] todas las mentiras divulgadas en los medios de prensa, pero todos tenían miedo de las consecuencias para ellos mismos y sus familias.
Red Voltaire: ¿Hasta qué punto los descubrimientos que hizo usted en Ground Zero pudieran implicar al gobierno en esos hechos? ¿Está usted al corriente de las investigaciones que científicos y profesionales calificados han llevado a cabo y que no sólo corroboran los descubrimientos que usted hizo sino que, en ciertos casos, los sobrepasan ampliamente? ¿Considera usted a esas personas como «adeptos de la teoría de la conspiración» (“conspiracy nuts”)?
Kurt Sonnenfeld: Al más alto nivel en Washington DC alguien sabía lo que iba a pasar. Estaban tan deseosos de tener una guerra que, por lo menos, dejaron que sucediera aquello, y lo más probable es que incluso hayan contribuido a que aquellos acontecimientos se produjeran.
A veces me parece que los «locos» [los «adeptos de la teoría de la conspiración». NdlR.] son aquellos que se aferran con un fervor casi religioso a lo que les dicen a pesar de todas las pruebas de lo contrario, los que se niegan a considerar el hecho de que hubo una conspiración interna.
Hay tantas anomalías en la investigación «oficial» que no es posible atribuirlas a errores o incompetencia. Yo conozco a los científicos y profesionales calificados a los que usted se refiere. Sus descubrimientos, convincentes, creíbles y presentados según el protocolo científico, están en total oposición con los de la investigación «oficial». Además, numerosos agentes de los servicios secretos y funcionarios del gobierno expresan opiniones muy bien informadas [señalando] que la Comisión sobre el 11/9 era, en el mejor de los casos, una farsa, y en el peor, una pantalla [2]. Mi experiencia en Ground Zero no es otra cosa que una pieza más del rompecabezas.
Los insólitos vestigios del Buró de Aduanas US (Edificio 6).
Red Voltaire: Esos hechos sucedieron hace casi 9 años. ¿Cree usted que descubrir la verdad sobre el 11 de septiembre sigue siendo un objetivo importante? ¿Por qué?
Kurt Sonnenfeld: Es importantísimo. Y lo seguirá siendo dentro de 10 o incluso dentro de 15 años, si la verdad no ha salido a la luz en todo ese tiempo. Es un objetivo importante porque, en este momento de la historia, hay mucha gente demasiado crédula ante lo que le cuentan las autoridades y con demasiada tendencia a seguirlas. En una situación traumática, la gente busca que la guíen. La gente que tiene miedo es manipulable. Saber manipular a las masas implica beneficios inimaginables para muchas personas muy ricas y muy poderosas. La guerra es increíblemente cara, pero ese dinero se va a algún lugar. La guerra es siempre muy beneficiosa para unos cuantos.
De una u otra manera, sus hilos siempre acaban en Washington DC, ellos toman las decisiones, determinan los presupuestos, mientras que los hijos de los pobres y de los que no tienen influencias siempre acaban en el frente, recibiendo las órdenes y peleando en las guerras de los anteriormente mencionados. Las enormes reservas secretas del Departamento de Defensa estadounidense representan una máquina de financiamiento ilimitado para el complejo militaro-industrial, [financiamiento] cifrado en varios miles de millones de dólares. Y así seguirá siendo mientras las masas no se despierten, mientras no se vuelvan escépticas y no pidan cuentas. Las guerras (y los falsos pretextos presentados) no se acabarán mientras la gente no tome conciencia de los verdaderos motivos de la guerra y mientras no dejen de creer en las explicaciones “oficiales”.
Kurt Sonnenfeld con Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de 1980.
Red Voltaire: Lo que se ha dado en llamar Movimiento por la Verdad sobre el 11 de septiembre (9/11 Truth Movement) ha pedido una nueva investigación independiente sobre aquellos hechos. ¿Cree usted que hay esperanzas en ese sentido con la administración Obama?
Kurt Sonnenfeld: Realmente, espero que así sea. Pero me mantengo escéptico. ¿Qué razón pudiera llevar a los líderes de cualquier gobierno a hacer por voluntad propia algo que comprometería seriamente su propia responsabilidad?
Ellos prefieren mantener el statu quo y dejar las cosas como están. Cambió el que maneja el tren, pero ¿cambió el tren de dirección? Yo lo dudo. El impulso tiene que venir del público, no sólo a escala nacional sino también a escala internacional, como hace la red de ustedes.
Red Voltaire: Numerosas asociaciones de derechos humanos, grupos de activistas y muchas personalidades le están aportando a usted su apoyo en esta difícil situación, y no se trata de gente de poca monta. Entre esas personalidades está, por ejemplo, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. ¿Cómo responden los argentinos en general ante su situación?
Kurt Sonnenfeld: Con una increíble cantidad de expresiones de apoyo. La dictadura militar está fresca aún en la memoria colectiva de la mayoría de la gente en Argentina, y esa gente sabe que la dictadura argentina (al igual que otras dictaduras sudamericanas de aquella época) tuvo el apoyo de la CIA, dirigida en aquel entonces por George Bush padre. [Los argentinos] se acuerdan muy bien de los centros de tortura, de las prisiones secretas, de los miles de personas «desaparecidas» por sus opiniones y del miedo cotidiano.
Saben que Estados Unidos va a reinstaurar todo aquello si le parece conveniente, que es capaz de invadir un país con tal de concretar sus propios intereses políticos y económicos y de manipular los medios recurriendo a un “casus belli” [Pretexto que justifique una guerra. NdT.] enteramente fabricado para justificar sus conquistas.
Mi familia y yo mismo tenemos el honor de contar entre nuestros amigos más queridos a Adolfo Pérez Esquivel [3] y a sus consejeros del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ). Hemos trabajado juntos a favor de muchas causas, como los derechos de los refugiados, los derechos de las mujeres, de los niños sin familias y de los niños portadores del VIH/SIDA.
Tenemos también el honor de poder contar con el apoyo de las Abuelas de la Plaza de Mayo, de las Madres de la Plaza de Mayo, de la Línea Fundadora [4], del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH) [5], de los Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, de la Asociación de Mujeres, Migrantes y Refugiados Argentina (AMUMRA), de la Comisión de Derechos Humanos de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y del Programa Nacional Anti-Impunidad. En el plano internacional, la ONG REPRIEVE de Gran Bretaña presentó un «amicus curiae» a favor nuestro y contamos con la colaboración de NIZKOR de España y de Bélgica. Además, mi esposa Paula y yo mismo hemos sido recibidos en el Congreso por la Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Honorable Cámara de Diputados de La Nación.
Red Voltaire: Como decíamos al principio, la decisión de escribir su libro y de hacerlo público fue un paso enorme. ¿Qué le llevó a usted a darlo?
Kurt Sonnenfeld: Salvar a mi familia. Y dar a conocer al mundo que las cosas no son lo que parecen.
Red Voltaire: Una última pregunta, aunque no se trata de la menos importante: ¿Qué piensa hacer con sus grabaciones?
Kurt Sonnenfeld: Tengo la certeza de que mis grabaciones revelan más cosas de las que yo pueda ser capaz de analizar, ya que mis conocimientos son limitados. Es por ello que voy a cooperar en todo lo que pueda con expertos confiables y serios, en un esfuerzo común para que se sepa la verdad.
Red Voltaire: Muchas gracias.
Esta entrevista apareció originalmente en francés el 9 de julio de 2009.
Traducción al castellano por la Red Voltaire.
[1] Nombrado por el presidente Kennedy, Abraham Bolden fue el primer negro que alcanzó el cargo de agente en el Servicio Secreto, cuerpo encargado de garantizar la protección del presidente de los Estados Unidos y de otras personalidades. Después del asesinato de Kennedy, Bolden declaró que el Servicio Secreto había recibido un aviso previo sobre el atentado, pero que había fracasado en su misión. Bolden fue bruscamente excluido, acusado de corrupción y encarcelado. En 2008, publicó su testimonio en The Echo from Dealey Plaza: The True Story of the First African American on the White House Secret Service Detail and His Quest for Justice After the Assasination of JFK. NdlR.
[2] «41 anciens responsables états-uniens de l’anti-terrorisme et du renseignement mettent en cause la version officielle du 11-Septembre» (41 ex-responsables estadounidenses de las fuerzas anti-terroristas ponen en tela de juicio la versión oficial de Washington respecto al 11 de septiembre), por Alan Miller, Réseau Voltaire, 9 de junio de 2009.
[3] Ver los artículos en español de Adolfo Pérez Esquivel en el sitio de la Red Voltaire.
[4] «Marcha de la Resistencia de las Madres de la Plaza de Mayo», por Inés Vázquez, Réseau Voltaire, 24 de enero de 2006.
[5] Ver las intervenciones de Alexis Ponce en la conferencia Axis for Peace. Por ejemplo Alexis Ponce: «El Mossad formó a la policía ecuatoriana en técnicas de tortura», Red Voltaire, 18 de noviembre de 2005, y sus artícles en español en el sitio de la Red Voltaire.
Fuente: www.noticias.24.com
El Pentágono ordenó la retirada de todos los centros de esparcimiento en las bases militares estadounidenses del videjuego “Medal of Honor” que, en su versión más reciente permite que uno de los jugadores ataque a las tropas estadounidenses virtuales.
Según la revista PC Magazine, el comandante de las Tiendas del Ejército y Fuerza Aérea, general Bruce Casella, explicó que se retiró el juego por consideración a los soldados y a sus familias en todo el mundo. Por su parte, agregó la publicación, la cadena Gamestop, que vende videojuegos en las bases militares, indicó en un comunicado que respalda plenamente la decisión y “entiende que en la modalidad de jugadores múltiples una de las partes tomará el papel de un combatiente talibán”.
La nueva versión del videojuego, producido por Electronic Arts, añade escenarios y “personajes” a la serie lanzada en 2002 y que ha sido ampliamente elogiada en medios militares. En la versión, ahora prohibida, uno de los jugadores puede ocupar el papel de talibán, y esta opción, que implica ataques virtuales contra “soldados estadounidenses y de la coalición”, ha ofendido e irritado a muchos soldados que participan en combates reales o a las familias que han sufrido bajas en la guerra.
Karen Meredith, cuyo hijo, un teniente del Ejército (de Tierra) murió en Irak en 2004, dijo al diario San Jose Mercury que no entiende “cómo es que disparar contra soldados que representan a estadounidenses verdaderos pueda ser una diversión mientras hay gente que muere cada día por este país”. “¿Cómo pueden decir que está bien que alguien ‘juegue al talibán’?”, continuó Meredith, quien se imagina “a la gente sentada en la casa, tomando cerveza, y disparándole a soldados estadounidenses”.
La prohibición no es exclusivamente estadounidense: a fin de agosto el secretario de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, pidió a los comerciantes británicos que no adquirieran “Medal of Honor” para la venta teniendo en cuenta que en los conflictos de Irak y Afganistán han muerto soldados británicos.
Notas al margen por Skiper: Me hace mucha gracia que unos asesinos prohiban hacer en un juego lo que ellos mismos están haciendo en Iraq, Afganistan y otros lugares del mundo. Si no les gusta el videojuego que se jodan, pero que no nos vengan con el cuento de que ellos son los buenos de la película, porque no lo son.
Fuente:
Un grupo de científicos inventan el chip más pequeño, que mide la milmillonésima parte de un metro
La frase del circo «¡Más difícil todavía!» ha tenido una traslación evidente al mundo de la electrónica, pero converti da en «¡Más pequeño todavía!». En los últimos años hemos asistido a la reducción paulatina de todos nuestros aparatos informáticos. Los profanos pensábamos que era una carrera sin más fin que la punta de un alfiler, pero los científicos sabían que no era así. Había una limitación, la memoria. Los dispositivos electrónicos habían llegado a un punto en el que parecía que no iban a poder hacerse más pequeños de lo que ya eran, al menos no con la tecnología conocida.
Y ese asunto asustaba muchísimo a las compañías fabricantes de estos aparatos porque veían en esa barrera el fin de la gallina de los huevos de oro en la que se había convertido su negocio. Pero si algo tiene la ciencia es que tarde o temprano logra derribar todas las barreras. Y parece que también ha sido así en este caso.
Un grupo de investigadores de la Universidad estadounidense de Rice han logrado poner a punto un nuevo dispositivo de almacenamiento de memoria que puede reducirse hasta extremos de nanotecnología, aquella ciencia que se mide en las unidades más pequeñas, del tamaño de átomos y moléculas. El nuevo chip desarrollado por los investigadores de Rice es una cadena de nanocristales de óxido de silicio que tienen un tamaño de cinco nanómetros. Un nanómetro es la milmillonésima parte de un metro.
El descubrimiento fue casual y su protagonista es un estudiante de doctorado de esa universidad, Jun Yao. El equipo en el que estaba Yao había puesto a punto unos microchips nanotecnológicos con grafito, que es el material, junto al grafeno, que se percibía como el futuro de la miniaturización. Los científicos veían que los microchips funcionaban pero no entendían por qué.
Y fue el joven Yao el que dio con la solución. Descubrió que a los dispositivos que estaban construyendo no les hacía falta grafeno, que la sola utilización del silicio hacía que sirvieran para el almacenamiento de datos. Según el director del laboratorio, James Tour, cuando Yao dio a conocer su idea, la mayoría de los miembros del equipo no creyeron que el estudiante estuviera en lo cierto porque no confiaban en que el óxido de silicio por sí solo pudiera servir, pero las pruebas de Yao convencieron a todos.
El descubrimiento ha levantado muchas expectativas porque, al contrario de lo que sucede con las investigaciones sobre grafeno, el material alternativo al silicio que se investiga para los futuros dispositivos electrónicos, la fabricación de dispositivos será compatible con la que se realiza en la actualidad, ya que están basados también en el silicio. Con el nuevo hallazgo, estos dispositivos pueden agruparse para formar enormes compiladores de datos y seguirán siendo pequeños porque las unidades originales son diminutas.
Fuente: http://www.abc.es/20100907/economia/prevencion-corbacho-201009070925.html
Resumo mas o menos la noticia:
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, estuvo ayer en un acto encuadrado ya dentro de la campaña electoral catalana, que consistía en el derribo del antiguo ambulatorio de Hospitalet de Llobregat (...) pero olvidó (...) las gafas y los guantes protectores reglamentarios. "La sanción mínima es de 1.800 euros, pero puede llegar hasta 36.000 porque es una infracción grave». Es el propio inspector, según el Instituto Madrileño de Formación, el que considera la gravedad de la multa y su cuantía...
Notas al margen por Skiper: ¿Y este es el lumbreras que dirije la Ministratura de trabajo? Incompetente, engreido, con cara de ministro de franco, catalanista... vamos aviados con Corbacho.
Fuente: http://uncuartodeambiente.es/?p=309
Renfe multa a viajeros que no tienen billete... porque era imposible comprarlo: en sus estaciones no hay taquillas ni máquinas automáticas.
Pongamonos en situación absurda: Supongamos que todo el que entra en “El Corte Ingles” tuviera que comprar, obligatoriamente, un artículo. Usted compra pero en su planta no hay ningún dependiente, está desierta, no hay ni maquinas de autopago. Se acerca a la salida, les informa de que no ha podido pagar pero está dispuesto a hacerlo y le contestan “Ya, pero yo no sé si usted ha comprado este artículo o se lo ha traído del Carrefour de al lado. Así que le voy a cobrar el artículo y una multa de 10 euros.”
Algo así es lo que pasa cuando subes en una “estación” de cercanías que es basicamente un apeadero : San Yago, Los Negrales, Las Zorreras, Los Molinos, Pinar de las Rozas, El Tejar y Meco. Allí no existe ni taquilla ni maquina de autoventa. Así que estas obligado a “colarte”.
Ayer @srtalicia tuvo que tomar el tren en San Yago y al apearse en Sol y contarle la situación al personal de la estación estos le cobraron la multa porque “yo no puedo saber en que estación te has subido” así que procedieron a cobrarle la respectiva multa y ante las protestas llamaron hasta a seguridad. Va a presentar una reclamación.
Alicia tenía un billete de ida a San Yago comprado a las 18 horas de ese día. Para rizar aun mas el rizo es una estación C1, la mas alejada y cara, solo superada por las 10 estaciones C2. Vamos la ideal para decir que te has colado y quieres pagar el billete desde allí.
Mas absurdo es el caso de @Luci_Fernandez. Ella las pocas veces que coge el tren lo hace en Los Negrales porque ademas se puede llegar en bus y a Villalba no. Un revisor le cobró el billete y la multa por no llevarlo. ¿Los revisores no deberían ser lo que cobrasen los billetes en estas estaciones? Y por supuesto sin multa.
El problema del billete va mas allá de una multa de 10 euros, si el tren tiene un accidente, tu no estas cubierto por el seguro debido a la dejadez de RENFE.
La solución que se me ocurre es que, aprovechando el poco transito de gente en estas estaciones, solo se pueda acceder al tren por una puerta y que el revisor del tren cobre los billetes. El problema, que no todos los trenes llevan un revisor.
Fuente: www.elpais.com
La política de expulsión de gitanos de Francia puesta en marcha por Nicolás Sarkozy ha recibido una dura reprimenda en el Parlamento Europeo. Todos los grupos políticos, a excepción del PP, han rechazado las deportaciones masivas de gitanos rumanos y han adoptado resoluciones coincidentes. En una cámara desangelada, con apenas un centenar de los 736 eurodiputados presentes, se ha vivido un intenso debate, celebrado horas después de que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, hiciera en el primer debate del Estado de la Unión un llamamiento a "no despertar los fantasmas del pasado" y pidiera a los gobiernos "respetar los derechos humanos, incluyendo los de las minorías".
"En asuntos tan sensibles, cuando aparece un problema, todos debemos actuar con responsabilidad. Hago un fuerte llamamiento a no volver a despertar fantasmas del pasado europeo", ha señalado en su primera intervención en el debate sobre el Estado de la Unión, que se celebra en Estrasburgo (Francia).
La Comisión Europea (CE) ha anunciado hoy, además, la creación de un grupo de trabajo destinado a evaluar el uso que hacen los Estados miembros de los fondos sociales comunitarios para mejorar la situación de los gitanos. La medida se incluye en el análisis de la situación de dicho colectivo en Francia y en el resto de la Unión Europea (UE) elaborado por la vicepresidenta de la comisión y responsable de Justicia, Viviane Reding; el comisario de Asuntos Sociales e Inclusión, Laszlo Andor, y la comisaria de Interior, Cecilia Malström, informó la CE en un comunicado.
En paralelo a esta medida general, los expertos de la CE continuarán estudiando el caso concreto de Francia, después de haber pedido a las autoridades galas más detalles sobre algunos casos, según dijo Reding en su primera intervención en el debate sobre la situación de los gitanos en el Parlamento Europeo.
Durante el debate, Liberales, Socialistas, Verdes y la Izquierda Unitaria han pedido a francia la suspensión inmediata de las deportaciones de gitanos por considerar que viola la legislación comunitaria, fundamentalmente el derecho a la libre circulación de los ciudadanos, uno de los pilares de la UE.
Estos grupos trambién criticaron la actitud pusilánime de la Comisión ante las medidas del Gobierno francés. la vicepresidenta de la comisión y responsable de Justicia, Viviane Reding, respondió que está recabando pruebas de esas supuestas violaciones de las leyes comunitarias por parte de París y afirmó: "Yo ya he demostrado que ya soy capaz de llevar a los Estados grandes a los tribunales"