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Las escuelas matan la creatividad

Publicado en por Skiper

Versión subtitulada en español del vídeo "Do schools kill creativity?" donde Sir Ken Robinson, en las TED (Technology, Entertainment, Design) Conferences habla de cómo la educación que se imparte en las escuelas mata la creatividad.

 

Parte 1

 

 
 
 

 

Parte 2

 

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En el 2008 Julio Anguita ya explicó que vendria una crisis económica muy gorda

Publicado en por Skiper

Pues eso: Anguita supo entender las señales y lo mas importante comprender los motivos de la actual crisis económica, y explicó todo el meollo de la cuestión en una charla que dió en el año 2007. La charla completa está dividida en 8 partes debido a la poquísima extensión de Youtube con los vídeos. De todas formas ninguna de las 8 partes tiene desperdicio, asi que recomiendo que para entender el cacao de la crisis económica y demás trapicheos en los que estamos sumidos ahora veais las 8 partes completas.

 

Parte 1

 

 

Parte 2

 

 

Parte 3

 

 

Parte 4

 

 

Parte 5

 

 

Parte 6

 

 

Parte 7

 

 

Parte 8

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El Control Social a Través del Miedo

Publicado en por Skiper

Fuente: http://www.mitosyfraudes.org/Polit/EstadoMiedo.html

George Orwell nos entregó su novela 1984 como una advertencia de tiempos que vendrían si la gente seguía con su absurda costumbre de delegar responsabilidades en sus “autoridades”. Esos tiempos llegaron.

Aunque la instalación de una cámara de TV de circuito cerrado y monitor de TV en cada dormitorio para controlar la actividad de cada ciudadano no parece, por ahora, algo inminente, el control sobre los ciudadanos de una nación se realiza de manera bastante eficiente por medio de un mecanismo muy efectivo: la creación del miedo en la sociedad. Una sociedad con miedo recurrirá siempre a sus “autoridades” en busca de protección, sin caer en cuenta de que ha puesto al zorro al cuidado del gallinero.

 

 

Michael Crichton escribió una exitosa novela de ficción sobre el calentamiento global y el cambio climático que merece ser leído por quienes no tienen el asunto del cambio climático muy claro. La novela se llama “Estado de Miedo” y trata sobre las aventuras de un grupo de personas que descubren un extraño complot de eco-terroristas para causar catástrofes ambientales y demostrar así que los peligros del cambio climático son reales, y que hay que hacer algo urgente al respecto, como firmar el Tratado de Kioto, dictar las leyes e impuestos necesarios para disminuir la emisión de dióxido de carbono, etc, etc, es decir, la Letanía enunciada por Bjorn Lomborg –y donar, por supuesto, mucho dinero a las ONGs salvadoras del planeta, que son varias decenas de miles.

 

 

La novela es atrayente, entretenida; un argumento tipo espionaje y servicios secretos, y las 685 páginas se leen casi de una sentada. Los personajes hablan y discuten con miembros de equipos de abogados que preparan una monumental demanda judicial contra la EPA (Agencia de Protección del Ambiente) y los EEEUU por su responsabilidad en el calentamiento global, representando a los pobladores de la Isla de Vanuatu, en el Pacífico, que según ellos será cubierta por el mar en poco tiempo más. Las discusiones están acompañas de excelentes explicaciones científicas (bien fáciles de comprender), gráficos ilustrativos de temperaturas y tendencias, y referencias a estudios científicos publicados para sostener sus afirma-ciones. Una rara mezcla de “ciencia-ficción” en el argumento pero “ciencia-realidad” en sus explicaciones.

 

 

 

El Miedo como herramienta

Pero quizás una de las partes más interesantes del libro está en una conversación entre uno de los personajes y un profesor universitario, un genio excéntrico que parece tener las cosas muy en claro, no sólo con respecto a las verdaderas consecuencias que tendría un calentamiento futuro del planeta de unos 2,5º C -si es que se llega a ese nivel- sino a las causas de la enorme propaganda que ha venido impulsando al que parece que será el más grande de todos los fraudes científicos perpetrados en la historia. El profesor Hoffman lo achaca al control de la sociedad a través del miedo, algo que hemos venido alertando en este sitio web desde hace varios años, bastante antes de que Crichton lo pusiera de manera muy elocuente y lo demostrara tan brillantemente. En realidad, es el resultado de una recopilación de miles de trabajos realizados desde hace décadas en el mundo, en relación al manejo de la sociedad y la necesidad de mantenerla bajo un control estricto.

 

 

 

Agregaría yo que la necesidad de los gobiernos de mantener ese estricto control sobre sus ciudadanos es porque son los ciudadanos quienes tienen un dinero que se les puede sacar con mucha facilidad, y han descubierto que el miedo es la mejor y más eficiente de las herramientas para lograr que los ciudadanos, de manera voluntaria, y hasta con entusiasmo, se desprendan de fuertes cantidades de dinero para entregarlas a un gobierno que las usará sin rendir cuentas claras. La pobre gente cree que el gobierno les salvará de todos los peligros -que los mismos gobiernos se habían encargado de imaginar para llegar a esa situación.

En la conversación que un tal Profesor Hoffman tiene con Peter Evans, uno de los principales personajes de la historia, Crichton nos expone su idea del asunto. Se citan textualmente las partes más significativas de la conversación (el texto en negritas es mi responsabilidad).

 

 

 

El “Estado de Miedo”

- “Quiero ir a parar a la idea del control social, Peter, a la necesidad de todo Estado soberano de ejercer control sobre el comportamiento de sus ciudadanos, de mantenerlos dentro de un orden y fomentar en ellos una actitud razonablemente sumisa: de obligarlos a conducir por el lado derecho de la carretera, o por el izquierdo, según sea el caso; de exigirles el pago de impuestos. Y naturalmente sabemos que el control social se administra mejor mediante el miedo.”

-“El miedo”- repitió Evans.

- “Exactamente. Durante cincuenta años las naciones occidentales mantuvieron a sus ciudadanos en un estado de miedo perpetuo. Miedo al otro bando. Miedo a la guerra nuclear. La amenaza comunista. El telón de acero. El imperio del mal. Y en el ámbito de los países comunistas, lo mismo pero a la inversa: miedo a nosotros. Y de pronto, en otoño de 1989, todo eso se acabó. Desapareció, se esfumó. Fin. La caída del Muro de Berlín creó un vacío de miedo. La naturaleza detesta el vacío. Algo tenía que llenarlo.”

 

Evans frunció el entrecejo.

- ¿”Está diciendo que las crisis ecológicas sustituyeron a la guerra fría?”

- “Eso demuestran los datos. Es cierto, desde luego, que ahora tenemos el fundamentalismo radical y el terrorismo posterior al 11-S para asustamos, y esas son sin duda razones muy reales para el miedo, pero no va por ahí mi argumentación. Mi idea es que hay siempre una causa para el miedo. La causa puede cambiar a lo largo del tiempo, pero el miedo siempre nos acompaña. Antes de temer al terrorismo, temíamos el medio ambiente tóxico. Antes estaba la amenaza comunista. La cuestión es que, si bien la causa concreta de nuestro miedo puede variar, nunca vivimos sin miedo. El miedo impregna la sociedad en todos sus aspectos. Permanentemente.

 

Cambió de posición en el banco de cemento, apartando la mirada de la muchedumbre.

- “¿Se ha parado alguna vez a pensar en lo asombrosa que es la cultura de la sociedad occidental? Las naciones industrializadas proporcionan a sus ciudadanos una seguridad, una salud y un bienestar sin precedentes. La esperanza de vida ha aumentado en un cincuenta por ciento en el último siglo. Sin embargo la gente vive hoy día inmersa en un miedo cerval.”

“Les asustan los extranjeros, la enfermedad, la delincuencia, el medio ambiente. Les asustan las casas donde viven, los alimentos que ingieren, la tecnología que los rodea. Especial pánico les producen cosas que ni siquiera pueden ver: los gérmenes, las sustancias químicas, los adictivos, los contaminantes.”

“Son tímidos, nerviosos, asustadizos y depresivos. Y lo que es aún más asombroso, viven convencidos de que se está destruyendo el medio ambiente de todo el planeta. ¡Increíble! Eso es, al igual que la fe en la brujería, una falsa ilusión extraordinaria, una fantasía global digna de la Edad Media. Todo se va al infierno y debemos vivir con miedo. Asombroso.”

 

“¿Cómo se ha inculcado en todos nosotros esta visión del mundo? Porque si bien imaginamos que vivimos en naciones distintas... Francia, Alemania, Japón, Estados Unidos... de hecho, habitamos en el mismo estado, el Estado de miedo. ¿Cómo se ha llegado a este punto?”

Evans no dijo nada. Sabía que no era necesario.

-“Pues se lo diré. Antiguamente, antes de que usted naciera, los ciudadanos de Occidente creían que sus naciones-estado se hallaban dominadas por algo que se dio en llamar «complejo industrial-militar». Eisenhower previno a los norteamericanos contra él en la década de los sesenta, y después de dos guerras mundiales los europeos sabían muy bien qué significaba eso en sus propios países. Pero el complejo industrial-militar no es ya el principal impulsor de la sociedad. En realidad, durante los últimos quince años nos hallamos bajo el control de un complejo totalmente nuevo, mucho más poderoso y omnipresente. Yo lo llamo «complejo político-jurídico-mediático», PJM. Y está destinado a fomentar el miedo en la población, aunque en apariencia se plantee como fomento de la seguridad.”

-“La seguridad es importante.”

-“Por favor. Las naciones occidentales son de una seguridad fabulosa. Sin embargo la gente no tiene esa sensación debido al PJM y el PJM es poderoso y estable precisamente porque aúna diversas instituciones de la sociedad. Los políticos necesitan los temores para controlar a la población. Los abogados necesitan los peligros para litigar y ganar dinero. Los medios necesitan historias de miedo para capturar al público. Juntos, estos tres estados son tan persuasivos que pueden desarrollar su labor incluso si el miedo es totalmente infundado, si no tiene la menor base real. Por ejemplo, pensemos en los implantes mamarios de silicona.”

 

Moviendo la cabeza, Evans dejó escapar un suspiro.

-¿”Los implantes mamarios?

-“Sí. Recordará que durante un tiempo se dijo que los implantes mamarios provocan cáncer y enfermedades autoinmunes. Pese a que los datos estadísticos lo desmentían, vimos sonados reportajes, sonadas demandas, sonadas sesiones parlamentarias. El fabricante, Dow Corning, se vio obligado a abandonar el negocio después de desembolsar tres mil doscientos millones de dólares, y los jurados concedieron cuantiosos pagos a los demandantes y a sus abogados.”

“Cuatro años después, unos estudios epidemiológicos concluyentes demostraron más allá de toda duda que los implantes mamarios no causaban ninguna enfermedad. Pero para entonces la crisis ya había cumplido su objetivo, y el PJM había seguido su curso, una voraz maquinaria en busca de nuevos miedos, nuevos terrores. Se lo aseguro, así funciona la sociedad moderna, mediante la creación continua de miedo. Y no existe ninguna fuerza compensatoria. No existe ningún mecanismo de control y equilibrio de poderes, ninguna limitación al fomento perpetuo de un miedo tras otro...”

 

-“Porque tenemos libertad de expresión, libertad de prensa.”

-“Esa es la respuesta clásica del PJM. Así es como siguen en activo -repuso Hoffman-.Pero piénselo. Si no es correcto gritar falsamente «¡Fuego!» en un teatro abarrotado, ¿por qué habría de ser correcto gritar "¡Cáncer!" en las páginas del New Yorker cuando no es verdad? Hemos gastado más de veinticinco mil millones de dólares en esclarecer la falaz afirmación de que los cables de alto voltaje producían cáncer.(1) «¿Y qué?», me dirá. Se lo veo en la cara. Está pensando: «Somos ricos, nos lo podemos permitir. Son sólo veinticinco mil millones de dólares». Pero el hecho es que veinticinco mil millones de dólares son más del total del PBI de las cincuenta naciones más pobres del mundo juntas.”

“La mitad de la población mundial vive con dos dólares al día. Así que veinticinco mil millones de dólares bastarían para mantener a treinta y cuatro millones de personas durante un año. O podríamos haber ayudado a toda la gente que ha muerto de sida en África. En lugar de eso, lo derrochamos en una fantasía publicada en una revista cuyos lectores se la toman muy en serio. Créame, es un tremendo despilfarro de dinero.”

 

 

REF: (1) Estimación de la Oficina de la Ciencia de la Casa Blanca para todos los costes relacionados con el miedo, incluida la devaluación de la propiedad y la reubicación de las líneas de alto voltaje. Citado en Park, Voodoo Science, p. 151 (Park panicipó en la controversia).

 


“En otro mundo, sería un despilfarro criminal. Uno podría imaginar fácilmente otro juicio de Nuremberg, esta vez por la implacable dilapidación de riqueza occidental en trivialidades, junto con imágenes de bebés muertos en África y Asia como resultado de eso.

Se interrumpió apenas para tomar aire:

– “Como mínimo, estamos hablando de una atrocidad moral. Así, cabría esperar que nuestros líderes religiosos y nuestras grandes figuras humanitarias clamasen contra este derroche y las innecesarias muertes resultantes en todo el mundo. Pero ¿lo denuncia algún líder religioso? No. Muy al contrario, se suman al coro. Promueven lemas como «¿Qué coche conduciría Jesús?». Como si olvidasen que el cometido de Jesús sería expulsar del templo a los falsos profetas y a quienes infunden temor.”

 

- Se acaloraba cada vez más

“Estamos hablando de una situación que es profundamente inmoral. A decir verdad, es repugnante. El PJM pasa por alto sin la menor contemplación la penosa situación de los seres humanos más pobres y desesperados de nuestro planeta a fin de mantener a políticos gordos en el cargo, a presentadores de televisión ricos en el aire y a abogados maquinadores en Mercedes Benz descapotables. Ah, y a profesores universitarios en Volvo. No nos olvidemos de ellos.

-“¿Y eso?” -preguntó Evans-. “¿Qué tienen que ver con esto los profesores universitarios?”

- “Bueno, eso sería tema de otra conversación.”

- “¿No existe una versión abreviada?”- preguntó Evans.

- “La verdad es que no. Por eso, Peter, los titulares no son la noticia. Pero intentaré resumirlo”, respondió Hoffman, “He aquí la cuestión: el mundo ha cambiado en los últimos cincuenta años. Ahora vivimos en la sociedad del conocimiento, la sociedad de la información, o como quieras llamarlo. Y tiene un gran impacto en nuestras universidades.”

”Hace cincuenta años, quienes querían llevar lo que entonces se conocía como "la vida del espíritu", es decir, ser intelectuales, vivir de la inteligencia, debían trabajar en una universidad. La sociedad en general no tenía cabida para ellos. Podía considerarse que unos cuantos periodistas vivían de su inteligencia, pero ahí se acababa. Las universidades atraían a aquellos que voluntariamente renunciaban a los bienes mundanos para llevar una vida intelectual enclaustrada, enseñar los valores eternos a las generaciones más jóvenes. La labor intelectual se desarrollaba exclusivamente en la universidad.”

 

 

“Pero hoy día amplios sectores de la sociedad se dedican a la vida del espíritu. Toda nuestra economía se basa en el trabajo intelectual. El treinta y seis por ciento de los trabajadores dependen de sus conocimientos, muchos más de los que encuentran empleo en el sector manufacturero. Y cuando los profesores decidieron que ya no enseñarían a los jóvenes, sino que dejarían la tarea a sus alumnos de posgrado, que sabían mucho menos que ellos y hablaban mal el inglés, cuando eso ocurrió, las universidades entraron en crisis.¿De qué servían ya? Habían perdido su control exclusivo de la vida del espíritu. Ya no enseñaban a los jóvenes. En un año solo podía publicarse determinado número de textos teóricos sobre la semiótica de Foucault. ¿En qué se convertirían nuestras universidades? ¿Qué función cumplirían en la era moderna?”

Se puso en pie como si la pregunta lo hubiese vigorizado y de pronto volvió a sentarse.

- “Lo que ocurrió” -prosiguió- “es que en la década de los ochenta las universidades se transformaron. Antes bastiones de libertad intelectual en un mundo mercantilista, antes lugar de experimentación y libertad sexual, se convirtieron en los entornos más restrictivos de la sociedad moderna. Porque tenían que desempeñar un nuevo papel. Se convirtieron en las creadoras de nuevos miedos al servicio del PJM. Hoy día las universidades son fábricas de miedo. Inventan los nuevos terrores y las nuevas angustias sociales. Los códigos restrictivos nuevos. Palabras que no pueden pronunciarse. Ideas que no pueden concebirse. Producen una corriente continua de nuevas ansiedades, peligros y terrores sociales para uso de los políticos, los abogados y los periodistas.”

 

 

“Alimentos nocivos para el organismo. Comportamientos inadmisibles. No se puede fumar, no se puede decir malas palabras, no se puede fornicar, no se puede pensar. Estas instituciones han cambiado por completo en una generación. Es verdaderamente extraordinario.”

“El Estado de miedo moderno no podría existir si las universidades no lo alimentasen. Para sostener todo esto, ha surgido una peculiar línea de pensamiento neoestalinista, y sólo puede prosperar en un marco restrictivo, a puerta cerrada, sin el debido proceso. En nuestra sociedad sólo las universidades han creado eso hasta el momento. La idea de que estas instituciones son progresistas es una broma cruel. Son fascistas hasta la médula, se lo aseguro.

- “No hemos hablado de la involución.” -dijo.

- “Profesor…”

- “Es el paso siguiente en el desarrollo de las naciones-estado. De hecho, ya se ha iniciado. Fíjese en la ironía. Al fin y al cabo, veinticinco mil millones de dólares y diez años después, los mismos elitistas ricos que estaban aterrorizados por el cáncer provocado por las líneas de alto voltaje compran ahora imanes para sujetárselos a los tobillos o colocarlos sobre sus colchones... los imanes japoneses de importación son los mejores, los más caros... a fin de disfrutar de los efectos beneficiosos para la salud de los campos magnéticos. Los mismos campos magnéticos... sólo que ahora, por lo visto, nunca se cansan de ellos.”

-“Profesor” -dijo Evans- “tengo que irme.”

- “¿Por qué esa gente no se recuesta contra la pantalla del televisor sin más? ¿Se arrima a un electrodoméstico de cocina? ¿A cualquiera de esos objetos que antes los aterrorizaban?”

- “Luego hablaremos” -dijo Evans, y retiró el brazo.

 

 

Conclusión

Si tiene esos $49 que le sobran (quizás por haber dejado de fumar, o ahorrado de una donación que se arrepintió de hacerle a Greenpeace), no lo dude un momento. Consiga el libro Estado de Miedo de Michael Crichton, siéntese en el lugar más cómodo de su casa y comience a darse el enorme placer de leer una muy entretenida novela, llena de acción y dramatismo y repleta de información que le será de enorme utilidad. Después me agradecerá el consejo.

Sobre todo, cuando llegue al final, podrá leer el Apéndice 1: Por qué es peligroso la politización de la ciencia. Si tiene paciencia, como decían las radionovelas, en este mismo punto de dial, la próxima semana lo podrá leer completo. No tiene desperdicio.

 

 

Eduardo Ferreyra
Presidente de FAEC

 

 

 

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Y luego dicen que hay calentamiento global... Faro convertido en gigante escultura de hielo por el frente ártico en EE.UU.

Publicado en por Skiper

Las inusuales y extremas bajas temperaturas han provocado un frente ártico en la mitad este de Estados Unidos que literalmente está congelando el país. Un faro se congeló completamente y quedó recubierto por el hielo en el lago Erie, estado de Ohio.
Por cierto... Dedico el vídeo al timabobos de Al Gore y a la panda de Calentólogos manipuladores.

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Llamada desgarradora en el programa Protagonistas de Luis del Olmo en Punto Radio, a cuenta de la desaparición de la ayuda de 426€ anunciada por Zapatero.

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Luis Herrero entrevista a un testigo en la sala de control el día del cierre del espacio aéreo (3 de diciembre)

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Archivo en audio de una entrevista en radio de Luis Herrero en la que entrevista a un testigo en la sala de control el día del cierre del espacio aéreo (3 de diciembre).

El testigo presencial acordadó mantener el anonimato y que su voz sea distorcionada como condición para realizar la entrevista. Sea o no verídica su versión de los hechos, dista muchísimo de la versión dada por el Gobierno Español y de Aena.

 

Entrevista en el siguiente enlace: http://fonoteca.esradio.fm/2010-12-09/un-testigo-desvela-que-paso-en-la-torre-de-control-20491.html

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La vaca roja y el fin de los tiempos: El autor de “Los Lubavitch en la Argentina” escribe para Ñ un diario de la espera del Mesías, narrado desde el corazón de la nueva ortodoxia judía

Publicado en por Skiper

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/vaca-roja-fin-tiempos_0_375562729.html

Miércoles, 19.46. Camino por el barrio del Abasto hasta el Beit Jabad Central en Agüero, entre Cabrera y Paraguay. Es la sede local del movimiento Jabad Lubavitch, el grupo judío ortodoxo de mayor crecimiento en los últimos veinte años en la Argentina y, posiblemente, en el mundo entero: se patrocina un curso anual de clases sobre temas y problemas judíos para jóvenes de dieciocho a treinta años. Se trata del Instituto Superior de Estudios Judaicos (ISEJ). El plan está orientado sólo a judíos al modo estricto en el que lo comprende Jabad: que sean hijos de madre judía. No ser considerado uno deja al “sujeto” afuera de las actividades de la organización.

 

 

Los asistentes a un año de curso en ISEJ se hacen acreedores de una importante beca económica para realizar un viaje a Nueva York a un precio que oscila entre los mil y los mil doscientos dólares. Son diez días al estilo “viaje de egresados” pero con coordinadores de largas barbas y capotes negros, visitando los lugares más importantes en la geografía de la comunidad asentada en Crown Heights, barrio de Brooklyn, parte de una secta judía mayor: el jasidismo. Ya vine a algunas clases anteriormente.

 

 

También estuve en un encuentro del grupo C.H.A.T, donde conocí a Julieta, de treinta, que me juró (me volvió a jurar) que esta vez sí iba a completar el año lectivo entero para poder irse a Nueva York. “Vengo intentando resistir... desde hace varios años, hice muchos intentos, pero me terminó quemando... siempre. En cambio, algunos pibes... enfermitos… fanáticos... que siempre van a las reuniones de Jabad y lo hacen porque les gusta, a ésos les va mejor”, dice Julieta. No sé si siguió fiel a su promesa de no abandonar.

 

 

Pero ahora estoy bajando al segundo subsuelo del edificio, donde se encuentran las aulas del programa en el que voy a cursar. La decoración es moderna: paredes en tono bordó oscuro, pisos flotantes, aulas cómodas y mejor equipadas que un claustro de cualquier facultad de la universidad pública. El espacio es punto de encuentro para rabinos jóvenes que surcan los pasillos anunciando el comienzo de sus clases y saludando a sus alumnos; otros jóvenes de su edad, por ahora, se paran del lado de afuera.

ISEJ ha logrado constituirse en un espacio juvenil y comunitario mucho más transitado que los clubes sociales y deportivos de la colectividad que, en decadencia, sólo resisten porque los zeides y las bobes todavía siguen reuniéndose en sus salas de juego para matar el tiempo en largas tardes de burako. Miro la hora, me quedan unos minutos para entrar a mi clase. Una chica de no más de veinte espera parada frente a la puerta del aula de la derecha. Sostiene una vianda envuelta en una bolsa de nailon, la vi salir de la clase de Cocina Judía.

 

 

Me acerco e intercambio unas palabras: se llama Natalí trabaja como telemarketer.

–Bueno, veremos cómo viene el tedio de hoy – le digo.

–¿Qué? ¿Por qué? A mí no me molesta.

–¿No te molesta que nos adoctrinen durante dos horas y nos machaquen la cabeza con preceptos incuestionables?– intento fogonearla un poco.

–Son mis raíces, nene. Además los rabinos son copados.

No entiendo qué entiende Natalí por “copado”. Conocí este lugar porque un conocido con el que viajé a Israel por BRIA me comentó una vez que –en el grupo de Facebook de ISEJ– era muy fácil la conquista de una buena chica judía. Tenía instrucciones precisas: “Te hacés fan de esa página y te ponés a mandarle mensajes privados de forma indiscriminada a todas los usuarias registradas”, me sermoneó afectadamente.

Una buena chica judía –nos enseñaron a creer– está buscando a un buen muchacho de la cole a quien casar.

Eso lo saben los rabinos de ISEJ y lo estimulan: si consiguen que además de aprender sobre judaísmo se formen nuevas familias judías, se gana “la batalla contra la asimilación”. Conseguir pareja se celebra tanto como sacarse la lotería. Natalí llegó vía Facebook.

 

 

 

–Ahora ya conozco a más gente de acá, tengo amigos… así que bueno, vengo. Me gusta– dice, y sigue con una sonrisa de confianza–. Además quiero irme a los Estados Unidos.

Abajo nadie está solo. Casi todos vienen por el viaje. Los chicos y las chicas en el pasillo se mezclan, conversan, se conocen, son hermanos de..., los primos de..., amigos de..., todos parecen tener a alguien en común, algún conocido que ya viajó y que participa de la compacta red. La mayoría no resiste hasta fin de año. Lo comprobé cuando les comenté a algunos amigos que iba a empezar a venir y muchos me dijeron que también lo habían intentado pero que no pudieron terminar: se rindieron..., más tarde o más temprano.

Los que llegan hasta el final ganaron una carrera contra el hastío ante el ritmo monótono de los discursos rabínicos presentados como verdades absolutas. El premio por el aguante es la beca. Me imagino que los que terminan yéndose a Nueva York ya están macerados por el discurso y una vez allá, las actividades religiosas, las visitas a la tumba del Rebe (último líder de Lubavitch que sigue ejerciendo de guía espiritual post-mortem), las visitas a la que fue su casa en el 770 de la calle Eastern Parkway en Crown Heights les entra como suero inyectado directo a las venas.

 

 

 

En este espacio, en cambio, por ahora, no rigen las restricciones que la ortodoxia impone para adentro de sus comunidades. Acá no importa que se mezclen varones y mujeres y que sus cuerpos entren en el más leve y casual roce (algo prohibido para un judío de Jabad).

Este es un espacio que invita a los jóvenes a acercarse, impone unas pocas reglas bien claras (para los hombres: kipá obligatoria) y el resto de las desviaciones a los preceptos se considera libertinaje tolerado de forma paternalista por los rabinos. A pocos minutos de las ocho, entro al aula 2.

Me sigue el rabino S., un hombre de contextura física ancha que transpira mucho.

Adentro hace calor y se junta el aire respirado durante todo el día por cientos de jóvenes en edades hormonalmente comprometidas. Estamos en el curso “Conceptos fundamentales del Judaísmo”. La clase de esta semana es sobre las mitzvot, los 613 preceptos que todo judío observante debe cumplir y que van desde los famosos Diez Mandamientos hasta algunos de corte netamente incomprensible o esotérico.

 

 

 

 

De eso habla S. cuando se decide a comentar la mitzvá (el precepto) de la vaca roja. En la época de la existencia del Templo Sagrado de Jersualén, era necesario que los peregrinos no estuviesen impuros antes de entrar.

–Impuro era aquel que estuvo en contacto con un muerto: esa impureza es contagiable. Por lo tanto, si uno estaba impuro y tocaba a otro que estaba puro, ese otro pasaba a estar impuro también– explica, convincente, el rabino. La única forma de purificar a un impuro era mediante el sacrificio ritual de una vaca roja y la mezcla de la sangre del animal con cenizas y unas hierbas para luego salpicar con algunas gotas del producto al impuro.

–Desde las épocas bíblicas no ha aparecido nunca más un animal semejante, una vaca roja.

Según sigue contando, la aparición de un nuevo vacuno colorado será señal de la inminente llegada del Mesías. Miro a mí alrededor y nadie parece estar demasiado interesado en lo que dice. Anoto en un cuaderno, en cuyo margen ahora dibujo una vaca y le pongo una flecha que dice “ROJA”. A su lado indico: “Viene Mashíaj”.

–¿Para qué creó Dios este mundo? –dice el rabino– para tener una casa acá abajo. ¿Y cómo se construye esa casa? Mediante Torá y mitzvot.

 

 

 

La idea de “casa” señala que si hacemos de este mundo un lugar más sagrado leyendo la Torá y cumpliendo con los preceptos judíos (una casa), Dios se sentirá más cómodo y se hará presente de una forma menos enmascarada a la que conocemos ahora. Según la teología jasídica de la que Jabad se nutre, el Mesías llegará para levantar de sus tumbas a los muertos, refundar el Templo Sagrado de Jerusalén (donde hoy funciona la mezquita de Al-Aqsa, uno de los lugares más sagrados para los musulmanes) y traer un mundo de redención final donde los judíos podrán dedicar toda su vida al cumplimiento de los preceptos.

Creen los Jabad Lubavitch que si un judío realiza una mitzvá más puede provocar la diferencia entre que venga o no venga nada menos que el Mesías.

–¡Esto parece una kermesse –dice mi compañero de clase– lo único que importa es ir juntando mitzvot! Cumplir preceptos es como ir ganando fichas.

 

 

 

Al final de la feria se intercambian ideas sobre la llegada del Mesías redentor. La clase sigue y va desviándose de la no-explicación de ciertas mitzvot a la no-explicación de la existencia de Dios. El rabino S. quiere hacernos entender que si una persona no conoce el funcionamiento de una computadora eso no significa que la computadora no exista. Dejo de seguirle el hilo del discurso hasta que anuncia que la clase terminó.

Salgo a las escaleras para ir al templo de planta baja donde tengo la clase de Preguntas Frecuentes del Judaísmo.

Se llena mucho más que mi clase anterior y, pasado un rato, recibimos al rabino M. Hincha fanático de River Plate, llegado a la ortodoxia de adolescente, tiene poco más de treinta años y varios hijos. Hasta ahora dedicó los tres primeros encuentros a exponer la visión del judaísmo acerca del aborto. Ahora está listo para empezar con un tema nuevo, dice, bastante “más positivo y feliz”: la interpretación de los sueños.

 

 

–Los sueños son considerados por el judaísmo como un intento del alma de alcanzar al Creador –dice el rabino M. Explica que sólo aquellas personas que alimentan adecuadamente su alma pueden tener ese momento de acercamiento en sueños al Creador.

–¿Nunca tuvieron sueños tontos? ¿Pesadillas? Esos son intentos fallidos de su alma de elevarse. Intentan elevarse, no pueden, y aparecen esos sueños.

La clase lo escucha atentamente. Me pregunto cuántos de los que están acá realmente creen lo que el rabino les está diciendo.

–Si a ustedes les aparece alguien querido ya fallecido en sueños –dice M.– tienen que fijarse en cómo está vestido, en cómo se ve, en cómo habla. Si lo ven bien, tranquilo, prolijo, eso significa que está en paz. Ahora, si lo ven mal, él les está pidiendo que lo ayuden. ¿Cómo lo pueden ayudar desde acá? Haciendo lo único que ellos no pueden hacer allá. Ustedes pueden cumplir mitzvot en su nombre. Esa es la forma de ayudarlos.

 

 

 

¿Todo se trata de cumplir preceptos en la kermesse mesiánica?, me pregunto.

La clase termina y el rabino promete que la semana que viene va a redondear algunos conceptos. Empiezo a recordar a la gente muerta querida, que se me apareció en sueños; trato de visualizarlos: ¿cómo los vi? Al que más me encontré es a mi abuelo.

No fue religioso en vida, ¿podría pedirme después de muerto que haga una mitzvá por él? Bajo las escaleras para pasar el dedo por el scanner de huellas digitales que controla la asistencia. Me paro al final de la cola y mientras espero aburrido doy un vistazo a mí alrededor. A la izquierda hay una pila de kipot para que agarren los que no tienen. Una kipá en particular me llama la atención. Es negra, con unas palabras bordadas en hilo dorado.

 

 

 

La miro más de cerca y la reconozco. Es mía. Es la kipá que me regaló mi abuela hace dos años; pertenecía a mi abuelo fallecido, el que se me apareció tantas veces en sueños. No entiendo. Esa kipá no abandona nunca mi mochila, la debería tener ahí ahora. Busco adentro y no está. Esa kipá, puesta en el lugar de las kipot públicas es la mía, la que era de mi abuelo. Me invade una sensación extraña y empiezo a pensar en lo que escuché decir recién al rabino y pienso que ponerme la kipá de mi abuelo sería como hacer una mitzvá por él.

 

 

La agarro y dudo por un momento acerca de si colocarla o no sobre mi cabeza. Pero me acuerdo a mi zeide ateo, antirreligioso y la estrujo, la guardo en un bolsillo. Ficho salida y mientras voy subiendo las escaleras para salir del Beit Jabad me saco la kipá que ya tenía puesta y también la que guardo en el bolsillo. Sé que no voy a volver a las clases de ISEJ. Quizás el año que viene consiga tener un poco más de paciencia y lo vuelva a intentar. Peco con el pensamiento: un viaje a Nueva York con todo incluido por mil dólares bien vale una mitzvá.

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Embarazo, niños y gatos

Publicado en por Skiper

Fuente: http://animalessinhogar.naturalforum.net/informaciones-f61/fantastico-articulo-sobre-embarazo-ninos-y-gatos-t38693.htm

Me llamo Laura y tengo 7 gatos, que fueron llegando a mi casa procedentes del abandono y el maltrato. Forman parte de mi familia, cosa que mi entorno no parece entender, así como que ellos no están conmigo porque me guste coleccionar animales, ni siquiera porque me gusten los gatos. Están conmigo por moral, porque en su día no pude mirar hacia otro lado. El día que decidí ser madre lo primero que me llegó de mi entorno fue la típica frase de “¿y ahora que vais a hacer con los gatos?”

 

 

Escribo este texto con la esperanza de poder ayudar a muchas futuras mamás y a sus gatos, para desmontar muchos falsos mitos que circulan por ahí. Es para vosotras, no tratéis de explicárselo a esa gente ignorante que no quiere atender a razones, y que piensan que los gatos harán que el niño estalle o algo parecido (porque no se que piensan que le pueden hacer). Ni lo intentéis porque hablar con esas personas es como hablar con las paredes. Eso si, tened por seguro que los gatos no sólo no son perjudiciales para un niño, sino que son buenos para su salud y su desarrollo psicológico (le refuerzan contra alergias y además le ayudan a educarse en responsabilidad y amor).

 

 

Soy licenciada en Psicología, auxiliar de clínica veterinaria y llevo muchísimos años en el mundo de la protección animal, con lo que no hablo por hablar. He estudiado psicología infantil, conozco el ciclo de la tan temida toxoplasmosis y también se bastante de etología para entender a los gatos, que por mucho que la mayoría se empeñe en tenerlos como si de jarrones decorativos se tratase, son seres vivos.

 

 

Espero que esto os ayude, no dejéis que nadie os asuste con mentiras, y mucho menos dejéis que os hagan abandonar a vuestros gatos en base a cuentos de vieja sin fundamento alguno. Compartid vuestro embarazo y luego vuestra vida familiar con su nuevo miembro con vuestros gatos y sed felices.

 

 

 

 

PRIMERA FASE: EL EMBARAZO

 

Nada más quedarme embarazada lo primero que hice fue llamar llena de ilusión a toda mi familia. La buena nueva pasó a convertirse en diversas discursiones con casi todos ellos, con frases como la que cité antes o “ahora tendréis que donar a los gatos” (abandonar, se dice abandonar...), “los gatos ahora los tendrás que quitar” (si, los envuelvo, los dejo en el trastero y luego más adelante los vuelvo a sacar...) y otras por el estilo.

Se me quitaron las ganas de llamarles más. Les dije una y cien veces que no pasaba absolutamente nada, que como era auxiliar veterinaria sabía como iba eso de la toxoplasmosis, les explicaba el ciclo...como hablar con la pared. Si había alguna celebración familiar, que hubo bastantes hasta que di a luz, no dejaban pasar la oportunidad de volver a sacar el tema de los gatos, de echarme miradas acusatorias de “eres una mala madre”, y yo me quedaba calva de decirles que no pasaba nada...

 

 

Os explico el tema de la toxoplasmosis:

Lo primero es hacerte los análisis (que muchos ginecólogos te dicen que gatos fuera sin pasar ni por este paso). Si tu eres positiva, ya la has pasado, y ahí no hay riesgo alguno.

Si tu eres negativa, debes hacerle las pruebas al gato (eso nunca lo dicen, directamente el gato fuera, son la leche). Sólo un 2 % de la población mundial felina es positivo a toxoplasmosis. Si tu gato es negativo, no hay riesgo tampoco.

Si tu eres negativa y tu gato es positivo (cosa que ya es difícil), hay que ver con un análisis de heces del gato si está eliminando ooquistes o no, o sea, si está activa. Esto es importante porque el gato que coge la toxoplasmosis sólo elimina ooquistes durante dos semanas después de haberla cogido, y luego le pasa como a nosotras, que da positivo porque ya la ha pasado, pero no pasa nada. Así que puede que si tu gato es positivo la haya cogido hace años cuando era cachorrito, a lo mejor estaba en la calle y cazaba algún ratón, pero ahora no elimina ooquistes ya, y por tanto tampoco hay riesgo.

 

 

En todo caso, si tu eres negativa, tu gato positivo y justo está en esas dos semanas (que ya es algo increible que pase, y más si tenemos en cuenta que la mayoría de los gatos caseros no salen a la calle y no comen carne cruda sino pienso y alguna latita, porque cuando la cogen es por comer carne cruda infectada), tampoco te alarmes, porque para que la toxoplasmosis pueda afectarte a ti las caquitas deben estar más de 24 horas en ambiente, o sea, que con que tu chico limpie las cacas un par de veces al día, tampoco hay riesgo.

Aparte de todo eso, se transmite sólo por las caquitas si tu llegas a ingerir ooquistes que haya ahí, y eso me parece también bastante improbable . Así que no te preocupes, deja que tu chico limpie la arena unos meses (eso es lo mejor, jejeje), relájate y no hagas caso de ginecólogos que no tienen ni idea o que si la tienen pasan de darte información adecuada, consiguiendo que haya un montón de abandonos innecesarios, embarazadas con ansiedad (eso si es un peligro real, señores ginecólogos) y situaciones de tristeza.

 

 

 

PELIGROS REALES:

Carne poco hecha, embutidos, verduras y frutas mal lavadas.

Bien, sabiendo todo esto fui por primera vez al ginecólogo dispuesta a negar que tenía animales en casa si me lo preguntaba, por si me tocaba alguno de esos tristemente tan frecuentes ginecólogos desinformados. Para confirmar mis sospechas le pregunte por el tema de la toxoplasmosis, a lo cual tuvo el cuajo de responderme (todo esto sin haberme hecho los primeros análisis aun y sin saber si era positiva y por tanto no había riesgo alguno) que me cruzara de acera si veía algún gato por la calle y que podía ponerme morada de jamón serrano y embutido.

 

 

Ahora es cuando muchas os preguntareis: ¿y porque muchos ginecólogos dicen esto? Por algo será...

Os lo explico: los ginecólogos estudian ginecología, no veterinaria. A ellos les enseñan que la toxoplasmosis es perjudicial para los fetos, y nada más. Está en su voluntad el informarse un poco más, en saber del ciclo de la toxoplasmosis para evitar abandonos de animales (que habiendo estado en una protectora os puedo decir que son un número muy elevado por esta causa, y que las pobres embarazadas que nos llaman están desesperadas y asustadísimas por culpa de que su ginecólogo no se ha querido informar y prefiere dárselas de saberlo todo en vez de decirle “la toxoplasmosis es perjudicial, si, pero mejor preguntale a tu veterinario para valorar ese riesgo”). De hecho mantuve una conversación en un ciclo de conferencias con la presidenta del Colegio de Médicos, ella sabía perfectamente que no había peligro, y se sorprendió mucho al decirle que los ginecólogos recomendaban desprenderse de las mascotas.

 

 

 

De hecho no lo hacen sólo con los gatos, como no tienen ni idea de veterinaria indican a las embarazadas que abandonen cualquier animal, gatos, perros, conejos...cuando la toxoplasmosis sólo se desarrolla en las heces del gato.

Para que veáis lo “peligrosos” que son los gatos: como ya os comenté al principio llevo muchísimos años en el mundo de la protección animal (más de 15 años), limpiando caca de gato (en ocasiones hasta tenía que ponerme un mono de plástico desechable si iba a limpiar a la protectora, ¡acababa de caca de gato hasta las orejas!), de gatos que se supone son grupo de riesgo porque vienen de la calle, donde pueden comerse algún ratón y coger la toxo. Y como os dije convivo con 7 gatos.

 

 

Bien, al llegarme los resultados di NEGATIVO. Toda una vida limpiando caca de gato, de miles de gatos distintos, y nunca cogí la toxoplasmosis. Y eso sin tomar ninguna precaución. Así que el ginecólogo que indica a una mujer que tiene un gato casero que se deshaga de el debería informarse más y dejar de echar muertes de animales sobre sus espaldas.

 

 

Otro punto que influye en este tema es el “argumento ad hominem”, consistente en que cuando dices que ayudas en una protectora siempre hay alguien que te dice “¿y por qué no ayudas a los niños de África?”. Esa persona te lo dice desde el sofá, sin ayudar a nadie, por supuesto. Y es la misma que si ayudaras a los niños de África en vez de a los gatos te diría que por qué no ayudas a los niños de España. Pero parece que con el tema de los animales este argumento se recrudece aun más, dando lugar a un absurdo en el que parece que por ayudar a los animales estás perjudicando a las personas. Y eso lo trasladan a aconsejar que te desprendas de tus gatos, porque si no lo hicieran estarían perjudicando al bebé siguiendo su absurdo razonamiento.

 

 

Mi embarazo no sólo se desarrolló felizmente, sino que además mis gatos supieron desde el primer día que me había quedado embarazada y se dedicaron a protegerme, a ir detrás mío, a extremar sus cuidados sin pasar corriendo cerca de mi, por ejemplo, tratándome con delicadeza.

Cuando di a luz un niño perfecto y mi familia vio que efectivamente no pasaba nada, lejos de tragarse sus palabras y dejar de lanzar puyas que me hacían daño, pasaron al siguiente asalto...

 

 

 

SEGUNDA FASE: BEBÉ Y GATOS


Los tiempos del medievo en los que los gatos eran quemados o matados de cualquier otro modo (lo cual contribuyó, dicho sea de paso, a la propagación de la peste debido al aumento de ratas) por su relación con la brujería pasaron a la historia físicamente, pero en las mentes de muchos parecen seguir ahí, y se cataloga al gato como un animal maligno, que hace daño a sabiendas, y que por supuesto va a atacar al bebé. Estas personas no han tenido un gato en su vida.

 

 

Al nacer mi niño mis familiares vinieron a verle al hospital, o me llamaron por teléfono. Y la mayoría (a los que ya había dicho antes que no pasaba nada durante el embarazo y seguían sin bajarse del burro) siguió con el tema, que ahora era que según ellos un bebé era imposible que conviviera con animales (me pregunto como ha sobrevivido la raza humana desde los tiempos de las cuevas). De nuevo les dije una y otra vez que no pasaba nada...esta vez sin argumentos no porque pasara algo, ¡sino porque no había argumento alguno que rebatir! ¿Que se supone que le pasaa un niño que vive con gatos?

 

 

“Es que hay pelos”: si, pero yo limpio mi casa, paso el aspirador casi a diario y cepillo a mis gatos cada pocos días. En mi casa hay menos pelos que en muchas otras sin animales. Otra cosa es que seas un poco desaseada (por ser diplomática) y no limpies tu casa, entonces va a dar igual que tengas gatos o no.

“Es que el niño se mete todo en la boca”: y de vuelta al tema de la limpieza de antes.

 

 

“Es que los gatos tienen celos y atacan al niño”: o más bien van a protegerle...eso si, si tratas a tus gatos como a floreros y les ignoras, no te extrañe que tus gatos tengan problemas de conducta, provocados por ti, y por lo que muchos acaban abandonados (no sea que el dueño se tenga que gastar un duro en un etólogo o simplemente tratar a sus gatos como seres vivos parte de la familia...).

 

Mis gatos ni siquiera se metieron en la cuna del niño, que estaba montada meses antes de su nacimiento, yo compré un spray educativo que detectaba el movimiento y les rociaba si se metían en la cuna y tuve que quitarlo nuevo, sin una sola vez de uso, porque ni asomaron la nariz a la cuna. Sabían que era del niño. Eso si, me tomé la “molestia” de preparar ese spray para enseñarles que ahí no se entraba.

Mis gatos, como miembros de la familia que son, tienen sus rascadores, sus juguetes, sus caprichos y sus necesidades cubiertas. No necesitan llamar la atención, son felices. Si alguna vez les pasa algo me molesto en averiguar la causa y ayudarles a ponerle remedio, no corro a castigarles o a abandonarles. Todos venían de la calle con sus traumas y todos los superaron aquí, dejando atrás todo lo malo. La gente me dice cuando viene a casa que parece que no tengo gatos, y se sorprenden, porque tengo 7...pero educados.

 

 

“Es que los gatos van a ir a por el niño aunque no tengan celos”: Otra mentira. Los gatos van a ir a lo suyo, y lo que va a pasar es que cuando el niño empiece a andar va a ser el él que les persiga, va a intentar tirarles de la cola, y vamos a tener que enseñar al niño a respetar a los gatos, no al revés. Y los gatos van a hacer gala de su infinita paciencia con el niño dejándose hacer de todo, los pobrecillos.

 

 

“Es que los gatos transmiten enfermedades”: MENTIRA. Los gatos sólo pueden transmitir la toxoplasmosis a las embarazadas ( y bajo los puntos descritos antes, harto improbables), hongos o parásitos. Si tu gato está desparasitado y sano, no va a pasar absolutamente nada, otra cosa es que tu gato esté completamente descuidado, en cuyo caso es tu culpa, no del animal. Es mil veces más probable que tu le pegues algo a tu hijo, e incluso a tu gato, ya que puedes traerle cualquier enfermedad felina de la calle en tus mismos zapatos.

 

 

 

Hay personas que no deberían tener ni niños ni gatos. No deberían tener niños porque los van a tener de forma egoísta, no van a pensar en ellos, no van a vigilar que no cojan algo del suelo, van a enchufarles un chupete para que se callen y a dejarles llorar aunque al niño le pase algo, porque ellos quieren dormir. Tampoco deberían tener animales, porque también los tienen por egoísmo, no van a tener cubiertas sus necesidades, no van a comprenderles, incluso van a maltratarles (cosa que suelen hacer también con sus niños).

 

 

Esas personas van a dejar que el niño se meta en la boca una caquita de gato porque no van a estar ahí y tampoco van a mantener limpio el arenero o a habilitar barreras para que el niño no acceda al mismo. Esas personas no van a molestarse en tratar a sus gatos con dulzura cuando llegué a casa el bebé. Y por todas estas razones, por mucho que no tengan animales, tampoco deberían tener niños, ya que no están preparados para ello, no saben lo que es la empatía, no saben satisfacer otra cosa que no sea su propio ombligo.

Cuando llegué con mi bebé a casa se lo enseñé a mis gatos dentro del cuco. Ellos se extrañaron y vinieron a asomarse y a olerle de lejos. El bebé ni se inmutó. Han pasado los meses y vivimos todos juntos, en perfecta armonía. Mi hijo sólo ha recibido de mis gatos mimitos (cuando se atrevieron a acercarse un poco) y protección. Cada vez que viene alguien a casa a ver al niño ellos salen para vigilar que el extraño no dañe al bebé, incluso dos de mis gatos que jamás aparecen (por miedo) cuando vienen visitas. Y cuando la visita se va ellos vuelven a irse del salón.

 

 

 

Eso si, pese a que la realidad golpea y es evidente que efectivamente no pasa ABSOLUTAMENTE NADA por tener gatos durante el embarazo y luego con un bebé conviviendo con ellos, mi entorno sigue repitiendo una y otra vez que “si sigo teniendo a los gatos, que a ver que voy a hacer” y blaaa blaaa blaaaaa. ¿Que el niño nació perfecto y ven que está sanísimo y feliz? No pasa nada, ellos deben seguir machacando porque creen los gatos son seres malignos que deben ser erradicados de la faz de la tierra. O porque simplemente para ellos son esos graciosos animalitos de usar y tirar que una vez que tienes un niño debes “donar” porque ya no te hacen falta, como si el niño los sustituyera.

 

No dejéis que os ganen la batalla, la ignorancia es muy atrevida, y ellos seguirán. Os harán sentir mal, os harán sentir impotentes porque no escuchan, porque no aceptan la verdad ni aunque el tiempo os de la razón una y mil veces. Intentarán haceros creer que sois malas madres.

 

 

Pero como yo digo: ser buena madre se demuestra con tus actos, no intentando quedar bien con la familia. Y no hay acto más deplorable que el abandonar a un animal. Mi hijo no va a aprender eso de mi, jamás, no verá fotos de un gatito y tendré que inventarme una mentira para no tener que decirle que lo abandone cuando me quedé embarazada o cuando él vino al mundo. Y aquellos que aconsejan abandonar deberían plantearse por qué necesitarían mentir a su hijo sobre el gatito de la foto.

 

 

Mi hijo aprenderá a convivir y amar a los animales y por ende a las personas, aprenderá lo que es la empatía. Aprenderá a ser una mejor persona. Sed felices, disfrutad de vuestro embarazo y de vuestra maternidad, dejad que vuestros animales os cuiden, cosa que no hacen aquellos que sólo os intentan hacer sentir mal. Y sobre todo, informaros de todo antes de hacer alguna tontería.

Y los cuentos de vieja, que se los lleve el viento.

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¿A quién benefician las últimas medidas económicas del gobierno español?

Publicado en por Skiper

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=118356

  

  

El caos aeroportuario y el estado de alarma han impedido un debate sosegado sobre las últimas medidas aprobadas y anunciadas por el Gobierno con el repetido propósito de dar confianza a los mercados, fomentar la actividad empresarial y el empleo y bajar los impuestos.
 
Entre otras, destacan:
 
a) la supresión de las ayudas de los 426 € a los desempleados sin ninguna cobertura
 
 
b) la privatización parcial de AENA y “Loterías y Apuestas del Estado”
 
 
c) la subida del impuesto sobre “el tabaco”
 
 
d) la rebaja en el Impuesto sobre Sociedades
 
 
e) la eliminación de la exigencia del mantenimiento del empleo para la aplicación de determinados beneficios fiscales
 
 
f) la exención tributaria de las operaciones de creación y capitalización de empresas
 
 
g) la supresión de la obligatoriedad de pagar a las Cámaras de Comercio
 
 
h) la agilización en la constitución de
 
 
i) la eliminación de la obligatoriedad de publicar en la prensa escrita los actos adoptados por las sociedades.
 
 
 
 
 En mi opinión, estas medidas no son las más idóneas para los objetivos previstos. En realidad constituyen un nuevo retroceso del Estado del bienestar ante la presión de la oligarquía política-económica-bancaria que se esconde detrás de eso que llaman “los mercados”.
 
 
Seguidamente expongo algunas razones:
Difícilmente puede fomentarse la creación de empleo eliminando la exigencia de que las empresas tengan que mantener el empleo para poder aplicarse determinados “beneficios fiscales”, como la libertad de amortización para inversiones nuevas y un tipo de gravamen reducido del 20%. ¿Se premia el despido? Además, hace un año se adoptaron similares medidas y las consecuencias son conocidas: aumento de medio millón de personas paradas y de 155.800 hogares más en los que todos sus miembros activos se encuentran en paro.
 
 
 
 Los impuestos, en general, no se bajan. Sube el “del tabaco”, que es indirecto y más injusto (aunque se disfrace de medida sanitaria) y sólo disminuyen los de las medianas y grandes sociedades -no tanto los de las pequeñas-, salvo que por pequeña se entienda la que presenta 1.700 millones de volumen de negocio y 50 millones de beneficio neto (de las antiguas pesetas). Además, serán las Sociedades Anónimas y las que cotizan en bolsa las verdaderas beneficiadas de la ampliación del régimen de libertad de amortización para inversiones nuevas, la exención en el Impuesto sobre Operaciones Societarias, la eliminación de la pertenencia obligatoria a las Cámaras de Comercio y la supresión de la obligación de publicar sus actos en los periódicos.
 
 
 
 - Se privatiza lo poco rentable que queda: la mitad de la última joya pública empresarial –AENA- y el 30 % de “Loterías y Apuestas del Estado” a cambio de un precio que no llega ni a 15.000 millones de euros. Sin entrar en la discutible cuantía o en la previsible destrucción de empleo, se renuncia a la obtención de unos ingresos patrimoniales anuales, que pasarán a los bolsillos de esa oligarquía.
 
 
 
 
Por otro lado, la eliminación de la ayudas de 426 € para los parados sin ninguna prestación condenará a la marginación, la delincuencia o la beneficencia a cientos de miles de personas. (Adviértase que el dinero público facilitado a los bancos podría prorrogar más de 175 veces estas ayudas).
Se ha derrumbado el estilo de vida y de economía basado en la especulación inmobiliaria y el endeudamiento a todos los niveles. Pero, mientras esa oligarquía bancaria-económica-política ha “enjuagado” sus pérdidas con las “mil millonarias” ayudas públicas concedidas, los ciudadanos y las pequeñas empresas se encuentran en una situación insostenible, sin acceso al crédito.
Además, se han subido los tributos que afectan a la mayoría de la población (IVA, IRPF, Impuestos sobre las “gasolinas” y el “tabaco”, tasas, etc.), y se le han bajado a los más ricos (Patrimonio, Sociedades, SOCIMI, SICAV, Operaciones Societarias). Por último, con la amenaza de no comprar la deuda pública existente en gran medida por haberlos ayudado, esa misma élite exige el desmantelamiento y el desprestigio de lo público (congelación de las pensiones, aumento de la edad de jubilación, reducción del sueldo de los funcionarios, eliminación de la retroactividad en prestaciones por dependencia, supresión del cheque bebé, recorte de la inversión y de las ayudas públicas, abaratamiento del despido, etc.) con el objetivo de privatizar cualquier parte del pastel que les pueda ser rentable (planes de pensiones, sanidad, transportes e infraestructuras, educación, juego, intermediación en las ofertas y demandas de empleo, etc.).

 

 

Miguel Ángel Luque Mateo. Profesor Titular de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Almería

 

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

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John Lennon y Yoko Ono hablan sobre el mito de la superpoblaciòn

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