Valencia: Acopio de medicamentos ante la huelga de las farmacias
Son la una y media del mediodía en la avenida Tres Forques. Aunque el frío y la lluvia han amagado su aparición, el sol reluce sobre el cielo de Valencia. Parejas, familias y caminantes solitarios llenan las calles. Muchos son los que entran en la farmacia de la esquina, que permanecerá abierta todo el fin de semana. El sector ha decretado un cierre patronal indefinido que empezará mañana. Una de cada tres boticas echará la persiana durante dos días, turnándose alternativamente.
"Ha venido mucha más gente que un sábado normal" admite una de las dependientas. El factor diferencial es la huelga que espera a la vuelta de la esquina. Muchas son las personas que apuestan por hacer acopio de medicamentos por previsión.
Las farmacias llevan en pie de guerra muchos meses y la nueva forma de pago anunciada por José Císcar el pasado viernes -centrada en pagar una cantidad fija según la facturación- no les convence. En el fondo de la cuestión descansa una deuda de 500 millones de euros.
Mayor alcance en los pueblos
Los residentes de las grandes ciudades notarán el cierre de un 30% de los establecimientos, pero la huelga tendrá una mayor influencia en los municipios, sobretodo en aquellos donde solamente hay una botica.
Tal es el caso de Jose -no es su verdadero nombre- que regenta un negocio en una localidad de la provincia de Valencia. "En toda mi vida nunca he cerrado la farmacia y el lunes lo haré por dos días. Tengo clientes de toda la vida y están muy preocupados. Todo está muy movido, pero la situación es insostenible", comentó. Su deuda ya alcanza el medio millón de euros y comentó que "el márgen de beneficios de una farmacia es del diez por ciento. Si nos dejan de pagar durante un mes, la deuda equivale a la nómina de un año; si son cinco meses, hablamos de cinco años".
Jose no dudó en votar a favor de la huelga indefinida en la última asamblea del Colegio Farmacéutico de Valencia. Un grupo minoritario de empresarios sí votó en contra de la medida de presión. Ante la posibilidad de que no sigan la movilización, el colegio ha creado un comité de vigilancia para atestigüar que todos actúen de forma coordinada.
Fuentes del sector confirmaron que "podríamos hablar de una especie de piquetes, pero civilizados. Cómo mucho se harán fotos para informar de lo que ocurre en nuestras propias publicaciones".
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