Libia: Pasado, presente y futuro de un país que vive sentado sobre petróleo y agua dulce
Fuente: http://www.elcorresponsal.com/modules.php?name=News&file=article&sid=5958
Autor: Maximiliano Sbarbi Osuna
El autor es analista de temas internacionales y director del blog Panorama Mundial. Su artículo fue publicado previamente en el diario Bae (Buenos Aires, Argentina).
Se puede trazar un paralelismo entre el final de Muammar Khadafy con el de Saddam Hussein. Ambos sufrieron embargos económicos que duraron más de una década y bombardeos occidentales.
Cuando intentaron reconciliarse con las potencias y desmantelar sus programas de armas de destrucción masiva –Irak en las décadas del ’80 y ’90, y Libia en el 2003–, sufrieron ataques de las fuerzas internacionales hasta que fueron derrocados.
Al verse acorralados, ambos dictadores árabes no huyeron sino que se refugiaron instintivamente en sus ciudades natales antes de ser capturados: Hussein en Tikrit y Khadafy en Sirte.
Sin embargo, aunque el Tribunal Penal de La Haya pidió su captura, para las potencias occidentales –que habían sido aliadas de Libia hasta hace menos de un año–, es preferible un Khadafy muerto antes que uno que revele incómodas alianzas. Por eso, el juicio a Hussein en Irak, por el que fue condenado a muerte, incluyó sólo los delitos contra la resistencia kurda en 1981 y no las conexiones con Occidente, por las cuales lanzó una sangrienta guerra contra Irán.
Algo similar sucedió con el líder serbio Slovodan Milosevic. Su juicio en La Haya fue televisado hasta que el ex hombre fuerte de Yugoslavia disparó argumentos embarazosos. Días más tarde, apareció muerto en su celda.
¿Qué sucedió durante la era Khadafy? La unificación de las ex colonias italianas luego de la Segunda Guerra Mundial formó la actual Libia. Luego del golpe de Khadafy de 1969 contra la monarquía, el ancestral régimen de clanes que gobierna zonas propias no ha desaparecido, sino que se fue diluyendo en torno de la figura del coronel, que supo controlarlos y otorgarles poder para que fuesen leales a su autocracia.
Nacionalizó el petróleo y el agua, y mejoró los índices sociales de su población. Principalmente por las ganancias provenientes del petróleo en un país poco poblado. Pero su lado autoritario imponía que las leyes del país se basaran en su Libro Verde, inspirado en el Libro Rojo de Mao, pero con características del nacionalismo árabe.
Aunque Khadafy brindó a su población salud y educación gratuitas, no dudó en reprimir a los manifestantes y en bombardear poblaciones sublevadas, en las que murieron civiles.¿Por qué Occidente se deshizo de Khadafy? El regreso de Libia a la comunidad internacional en 2003 coincidió con el abandono del apoyo al terrorismo y con la apertura a las empresas petroleras internacionales.
Además, las inversiones italianas se multiplicaron, monopolizando diversos sectores de la economía libia: infraestructura, rutas, y sobre todo los sectores del petróleo y el gas, en el que participaron la empresa ENI y su aliada rusa Gazprom, con contratos por u$s50.000 millones.
También el gobierno de Khadafy fue dotado por Roma de lanchas que patrullaban el Mediterráneo y de avanzados sistemas electrónicos que fueron tendidos en el desierto para evitar la migración del África Subsahariana hacia Europa.
Hasta principios de 2011, el extinto líder fue el garante de que Al Qaeda en el Magreb no avanzara, debilitando y marginando a sus facciones al desierto del Sahara y hacia otros países, como por ejemplo Níger.
Pero tres factores fueron fundamentales para que Europa considerara a Khadafy un enemigo. En primer lugar, las empresas francesas y británicas se veían desplazadas de las inversiones petroleras por la omnipresencia italiana. Por eso, el plan de Sarkozy para derrocar a Khadafy habría sido elaborado en octubre de 2010, antes del comienzo de la Primavera Árabe.
En segundo lugar, Khadafy abrió a fines de 2010 y principios de 2011 sus inversiones petroleras a grandes países emergentes, como Brasil, China e India. Esto produjo un gran malestar en Italia, que pretendía seguir avanzando sobre el petróleo libio y ser, al igual que Rusia, la llave del ingreso del suministro energético al Viejo Continente, lo que le daba a Berlusconi un poder estratégico.
Por último, Khadafy procuraba ir hacia una integración africana política y económica, por medio de la cual el coronel, que ya influía sobre varios países al haber enviado tropas para apoyar a otros regímenes, planeaba efectuar sus transacciones comerciales en otras monedas que no fuesen el euro y el dólar, lo que irritó a la Unión Europea y a Washington.
Entre los proyectos de unificación africana se encontraba la de que el continente contara con su propio satélite de comunicaciones, que permitiría administrar sus propias conexiones a Internet y telefonía móvil sin depender de las empresas occidentales, que de acuerdo con fuentes independientes generan solamente en África u$s500.000 millones. Además, impulsaba la creación del AMF (African Monetary Fund) y del Banco Central Africano.
Las riquezas de Libia. Libia es el país africano que cuenta con las mayores reservas de petróleo. La lucha por los hidrocarburos libios es una fase más de la lucha de las compañías occidentales contra las empresas chinas en el sector energético africano.
Pero el agua también es un factor importante en esta contienda: el acuífero de Nubia, que Libia comparte con Egipto, Chad y Sudán, es el mayor depósito de agua fósil del mundo.En 1983 Khadafy inició las obras del mayor proyecto de irrigación del mundo, el llamado Gran Río Artificial. Aún no se han finalizado, pero ya se han hecho unos 1.300 pozos para que los acueductos transporten agua potable hacia las ciudades costeras del Mediterráneo.
¿Cómo se va a organizar el nuevo gobierno? El Consejo Nacional de Transición (CNT) es una agrupación que surgió luego del levantamiento espontáneo de los indignados, contagiados por las crisis de Túnez y Egipto. Los manifestantes pedían un mejor nivel de vida ante el encarecimiento de los alimentos y una mayor participación democrática.
Pero el CNT está conformado por militares disidentes de Khadafy, diversas tribus que fueron marginadas del poder durante 42 años y miembros islamistas cercanos a Al Qaeda. Este conglomerado de elementos fue armado y apoyado desde el aire por la OTAN. El avance hacia la democracia, que solicitan los gobiernos occidentales, va a ser dudoso. Principalmente, por lo habitual de las represalias contra los leales a Khadafy que se efectúan en forma de torturas y asesinatos.
Difícilmente se pueda organizar una sociedad democrática al estilo occidental –en donde la base de la organización tribal no ha desaparecido– si existen este tipo de actos de justicia por mano propia.
Por otro lado, los gobiernos de la OTAN deben asegurarse de que no ocurran traiciones, tales como el asesinato del comandante en jefe de las fuerzas rebeldes, Abdel Fatah Yunes, a fines de julio por miembros disidentes del CNT.
Además, la producción petrolera está paralizada. El nuevo gobierno deberá recurrir a los fondos desbloqueados que tenía el anterior gobierno libio en las cuentas bancarias europeas y norteamericanas.
Una vez que el petróleo se reactive, el CNT puede organizar su economía en torno a los ingresos del suministro energético y continuar con los planes de Khadafy de exportar gas a través del Mediterráneo a Europa y sumarle, además, la participación de empresas estadounidenses, francesas y británicas y dejando a un lado a los BRICS, que se opusieron a la intervención.
Las potencias van a manejar al CNT para que las diferencias internas y las luchas de poderes tribales no desintegren al nuevo gobierno. Por otro lado, Occidente, a través de los nuevos gobernantes libios, va a tener que contener a los islamistas, que participaron del derrocamiento de Khadafy, aunque es probable que deba hacer concesiones. No es la primera vez que Occidente arma a un grupo de combatientes islámicos, que luego se transforman en sus feroces enemigos.
Por ahora, en Libia sigue habiendo caos, pero es probable que la guerra que fue menos cruenta que la de Irak logre estabilizar a este país norafricano y que pueda ser funcional a los intereses económicos de las compañías petroleras occidentales que consideraron que Khadafy fue un líder errático, impredecible y en los últimos meses, peligroso.
Las claves
¿Qué pasó para que gobiernos que sostuvieron al régimen de Khadafy durante 40 años pasaran a considerarlo enemigo? Las claves son tres:
Inversión
Empresas francesas y británicas se vieron desplazadas de las inversiones petroleras.
Emergentes
Libia abrió inversiones petroleras a grandes países emergentes, desafiando la estratégica alianza con Italia.
África Unida
Khadafy promovía una integración africana política y económica, cuyas transacciones se movieran por fuera del euro y el dólar –lo que irritó a la UE y los EE.UU.–, con satélites de comunicación independientes.
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