La industria del reciclaje presiona contra los envases retornables
Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=684751
Ecoembes defiende el actual sistema y los ecologistas exigen la modificación. El Senado reclama realizar estudios sobre si vale la pena variar el método.
La nueva ley de residuos, que abre la posibilidad a que las latas de refrescos y las botellas de plástico sean en España de pago y retornables --como antiguamente lo eran las de vidrio--, ha sembrado la discordia. Mientras los ciudadanos esperan saber qué les tocará hacer con los recipientes (¿seguirán yendo al contenedor amarillo? ¿o tendrán que devolverlos al supermercado?), el sector anda a la greña discutiendo las ventajas e inconvenientes de los dos métodos de recogida selectiva: el actual SIG (sistema integrado de gestión con contenedores de colores) o el SDDR (sistema de depósito, devolución y retorno). La patronal del reciclaje en un bando y los ecologistas, en otro.
El nuevo texto, que previsiblemente será aprobado en el pleno del Congreso del 12 de julio, ha introducido en el proceso parlamentario algunos matices respecto del borrador del Ministerio de Medio Ambiente. "El más importante --explica Melchor Ordóñez, director general de Ecoembes, empresa que gestiona el sistema SIG-- es un artículo aprobado en el Senado que establece que el Gobierno deberá evaluar los resultados obtenidos en materia de recogida selectiva".
Ordóñez afirma que "ya se reciclan el 70% de los envases". Otra aportación hecha por el Senado al texto de la ley es "la obligación que impone al Gobierno para que realice estudios económicos y sociales, en los que participen todos los sectores implicados, para justificar el cambio de modelo", indica el director general de Ecoembes. En su opinión, "esta ley, pese a que ha mejorado sustancialmente en su tramitación en las Cortes, sigue generando inseguridad jurídica". Es, en otras palabras, un serio revés para todos los implicados, desde consumidores hasta comercios y, evidentemente, gestores de residuos.
GUERRA DE DATOS
Los datos de Ecoembes, evidentemente contraria al sistema por el que los ciudadanos recibirían una parte del importe de los envases retornados, contrastan mucho con los que aportan las entidades que apoyan al SDDR. Según la fundación Retorna, que los agrupa, con el modelo actual solo el 30% de los envases se reciclan. En las últimas semanas, los defensores de uno y otro sistema han cruzado críticas e innumerables estudios.
Dos ejemplos. Un informe de Ecologistas en Acción, Greenpeace y Amigos de la Tierra afirma que el SDDR "incrementará en cerca del 40% los residuos de envases de bebidas reciclados, aumentando en medio millón de toneladas anuales los envases recogidos selectivamente". Las entidades reclaman que el bric se incluya en el sistema, que solo se ha previsto para latas de refresco, botellas de plástico PET y vidrio.
En cambio, los partidarios del SIG esgrimen, entre otros, el informe Government Review of Waste Policy in England 2011, elaborado por el gobierno británico, que sostiene que el SDDR solo mejoraría en un 2%, los datos de residuos reciclados. El estudio valora el coste de la implantación del SDDR en casi 1.600 millones de euros, de los que más de 940 serían sobrecoste para el consumidor por los depósitos no devueltos, dice.
Con todo, "la aplicación de uno u otro sistema será voluntaria", insiste Carmen Tapia, subdirectora general de Producción y Consumo Sostenible del ministerio. Tapia dice que, en breve, el Gobierno dispondrá de datos propios para un análisis objetivo.
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