Acuden cuatro policías porque una pareja no pudo pagar el aumento del billete del bus
El terrorismo nos invade; es bueno tener de nuestro lado a las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado. Es mucho más que una anécdota, es el reflejo del miedo que tiene el sistema a que cuaje entre la población la desobediencia civil.
Dos personas indignadas por el aumento exagerado de un billete de autobús, deciden “amotinarse”. En pocos minutos acuden cuatro policías (dos locales y dos guardias civiles) a poner orden. Tienen miedo, ellos.
Juan González Albaladejo, un temporero de Murcia, y su pareja, Cristina García Pérez, limpiadora, no conocían las nuevas tarifas del autobús y subieron ayer tarde a un autobús de la línea 30 en Torreagüera pensando que pagarían 1,35 euros por cada billete. Su sorpresa fue que era más del doble: 4.30 euros por los dos billetes.
La pareja no llevaba dinero suficiente para pagarlo, y lejos de apearse, decidieron sentarse y protestar de esta forma. «De aquí no me bajan si no es dándome una paliza. Esto es una vergüenza», le dijo Juan al conductor, que llamó a los servicios de inspección, que recomendaron que el vehículo se detuviera.
Posteriormente se personó una pareja de la Policía Local y otra de la Guardia Civil -uno de los agentes puso pegas para que se tomaran imágenes de la escena-, que identificaron a la pareja y les invitaron a bajar del vehículo. Ella no pudo llegar a su trabajo. «Nos hemos rebelado de esta manera porque como usuarios no podemos estarnos quietos ante esta injusticia. Pagamos los mismos y es injusto que por un viaje a Murcia tengamos que apoquinar 2,15».
Otro joven de Puente Tocinos se presentó por la mañana en la línea 32 dispuesto a pagar su billete con monedas de 2 céntimos, tal y como relató ayer en Radio Murcia-Cadena Ser. En Twitter compartió su indignación con otros murcianos.
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