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Keiser Report - Una menor necesidad del dólar

Publicado en por Max Keiser

En este episodio de 'Keiser Report' Max y Stacy comentan las palabras de Larry Fink, el director ejecutivo de BlackRock, sobre que el dólar estadounidense podría perder relevancia en un mundo en el que se ha impuesto el bitcóin. En la segunda parte Max sigue entrevistando a Vijay Boyapati sobre las predicciones de un mercado alcista para el bitcóin.

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Coronavirus: el fraude de la “segunda ola”

Publicado en por Skiper

Coronavirus: el fraude de la “segunda ola”

Nota al margen por Skiper:

Publico de nuevo otro artículo que ya publiqué en su día y que ha sido BORRADO SIN MI CONSENTIMIENTO durante el período de algo mas de cuatro días en que el blog fue atacado y borradas todas mis publicaciones de once años de actividad.

 

Fuente: http://www.laprensa.com.ar/495563-Coronavirus-el-fraude-de-la-segunda-ola.note.aspx

Autor: Agustina Sucri

El doctor Mike Yeadon, ex director científico y ex vicepresidente de Pfizer Global, asegura que en Reino Unido la pandemia está terminada. Denuncia los falsos positivos por el testeo masivo con la técnica PCR y la inutilidad de los confinamientos. Advierte que hay algo “con muy feo olor” en torno a la posible obligatoriedad de la vacuna.


El doctor Mike Yeadon es un científico británico con una carrera de prestigio pero, sin embargo, los medios de comunicación ingleses han preferido darle la espalda a partir del momento en que se sintió en la necesidad de hablar sobre las inconsistencias en torno a la actual pandemia y las medidas restrictivas que ha adoptado el gobierno de Reino Unido. Algunos de sus tweets han sido eliminados.

No obstante, Yeadon - quien fue director científico y vicepresidente de Pfizer Global y jefe del área de Investigación Respiratoria y de Alergia de esa farmacéutica- ha logrado expresarse en distintas entrevistas que le hicieron en redes sociales y la lógica de sus argumentos hacen que valga la pena escucharlo. En especial, ahora que -al igual que en Reino Unido y otros países europeos- en la Argentina se ha comenzado a hablar de la posibilidad de una “segunda ola” y crecen las expectativas en torno a la vacuna contra el covid-19.

”No tengo nada que ganar. No soy una persona política y nunca me he involucrado con ningún tipo de campaña, pero ahora siento la necesidad de decir algo porque hay un fraude en marcha”, advirtió Yeadon en una entrevista reciente con la periodista británica Anne Brees, publicada en YouTube.

”La pandemia es real, las personas se han enfermado, muchas personas fueron hospitalizadas y murieron. Pero cuando empezaron a testear de manera masiva a la población, ahí es cuando comencé a sospechar, empecé a analizar los datos y me di cuenta de que no nos están diciendo cuál es el porcentaje de falsos positivos que arroja el test PCR”, aclaró el científico.

En opinión del especialista -es biólogo, bioquímico y toxicólogo con doctorado en farmacología- la pandemia en Reino Unido terminó al final del verano en aquel país. “Creo esto porque cerca de un tercio de la gente tuvo inmunidad previa por haberse expuesto a virus relacionados -así es como funciona el sistema inmune-, pero otro tercio se ha expuesto durante la pandemia y ahora son inmunes. Y, si estoy en lo cierto, quedan muy pocas personas en el país sin inmunidad, lo que no justifica lo que el gobierno nos dice que está ocurriendo”, puntualizó.

¿Cómo es posible? Yeadon subrayó que la técnica industrializada y de biología molecular, llamada PCR, nunca se ha utilizado en la escala en que está siendo utilizada. “Creo que está arrojando actualmente una enorme cantidad de falsos positivos, esto significa que el test da positivo incluso cuando no hay presencia del virus en la muestra”, detalló.

En ese sentido, el científico hizo hincapié en que las actuales muertes que se están registrando en Reino Unido no pueden ser atribuidas en su totalidad al coronavirus. El problema es que se define como “muerte por coronavirus” a quienes mueren por cualquier razón dentro de los 28 días de un test positivo. “Lo que estoy diciendo es que las personas están muriendo, siempre lo hacen: mueren alrededor de 1.700 personas por día, 620.000 por año. No creo que la gente esté muriendo ya por coronavirus, están muriendo por otros virus respiratorios y otras causas no respiratorias”, enfatizó.

DATOS QUE IMPORTAN

Por ese motivo, Yeadon insistió en que decir que hay una pandemia en marcha es falso. “Muchos me dirán que estoy loco y que lo que digo es equivocado, pero les pediría a todos ellos que chequeen cualquier base de datos que hable de ‘mortalidad total’ y, al hacerlo, verán que el número de muertos en promedio cada día está absolutamente dentro de los rangos normales para esta época del año. No es para nada más alto, de hecho, está un poco más bajo y el número de muertes por causas respiratorias está más bajo que el promedio de los últimos cinco años en octubre”, argumentó.

El especialista destacó que en Reino Unido no hay exceso de muertes por todas las causas ni exceso de muertes por causas respiratorias. “Con solo mirar los datos públicos, dada mi formación, es fácil para mí saber que no hay exceso de muertes. Y con certeza sostengo fuertemente que cuando uno ha sido infectado y ha sobrevivido luego de un virus respiratorio, uno es inmune”, remarcó.

"Estoy cansado de escuchar a las personas decir que los anticuerpos están disminuyendo y se van. Pero los anticuerpos no son tan importantes en la defensa inmune contra los virus. Son las células T las que importan”, ilustró.

Por otra parte, Yeadon resaltó que el gobierno británico está mintiendo respecto de la verdadera situación en torno al coronavirus. “He provisto por escrito, en podcasts y ahora en videos todas las evidencias que cualquiera puede necesitar para determinar que el gobierno, por las razones que sean, está mintiendo. La pandemia no está agudizándose. Si fuera así, debería haber exceso de muertes y no las hay”, reiteró.

Respecto del aumento de muertes que se registró en su país en los últimos días, Yeadon citó la explicación de una amiga suya patóloga: “Estas muertes no corresponden principalmente a personas muy mayores, son mujeres y varones por igual -mientras que el covid mata un poco más a hombres que mujeres- y lo que realmente duele es que no se trata de muertes respiratorias sino que la mayoría muere por infartos cardíacos, accidentes cerebrovasculares y cánceres no tratados. Todas cosas que le pueden pasar a uno, a sus vecinos o a su familia cuando el gobierno le niega el acceso al sistema de salud durante seis meses”.

”No estoy diciendo que esas muertes no existan, sino que se han realizado tantos tests en tantas personas, incluyendo a las personas hospitalizadas. Y cuanto más larga es la estadía hospitalaria, más veces le realizan el test y, por lo tanto, aumenta la posibilidad de un falso positivo. Eso es lo que creo que están pasando”, puntualizó.

CONFINAMIENTOS INÚTILES

También es interesante la explicación que Yeadon dio de por qué los confinamientos no logran realmente protegernos del virus. “La conclusión de epidemiólogos suecos de renombre sobre cómo debía manejarse esta pandemia es que uno no se puede esconder de los virus respiratorios. Se dispersarán por el país sin importar lo que uno haga. Esta idea de esconderse del virus es un invento. Me da mucha pena que la gente crea que al confinarse pueda escaparle al virus. No es como el clima, que cuando uno sale, el huracán ya pasó. Cuando uno sale, está exactamente en el mismo lugar que estaba antes”, graficó.

Por otra parte, sostuvo que el tipo de confinamiento impuesto tampoco es acertado, por ejemplo al prohibir que los miembros de una familia se encuentren, dentro o fuera de la casa. “Estos no son los lugares más importantes para la transmisión”, advirtió, para luego añadir: “La transmisión a gran velocidad ocurrió a comienzos del año en los hospitales, como siempre ocurre. No es culpa de los hospitales. La razón por la que los hospitales se convierten en un lugar para la gran transmisión de enfermedades es porque son para personas enfermas. Por eso, a pesar de que tienen especialistas en control de infecciones, es muy difícil evitarlo”. Además de los hospitales, Yeadon opinó que los hogares de ancianos, los supermercados y toda la cadena de suministro, junto al hecho de que un millón de personas trabajen en el sistema de salud británico, permitieron que el virus se expandiera en su país.

”La evidencia es que en los países donde no hubo confinamiento pero sí se tomaron ciertas precauciones, como Suecia, tuvieron exactamente el mismo perfil de muertes que en Reino Unido”, contrastó. El número total de muertes en Reino Unido es del 0,06%. Suecia también tuvo un 0,06% de mortalidad de su población y ahora están viviendo con normalidad, apuntó el científico.

INMUNIDAD Y VACUNACION

Yeadon también fue rotundo respecto a las dudas sobre la inmunidad frente al actual virus pandémico: “Cuando uno es infectado por un virus respiratorio, puede producir síntomas, puede enfermar y si uno es muy vulnerable, puede matarnos, como la gripe. Pero cuando uno sobrevive, y el 99,94% de la población de Reino Unido sobrevivió a la pandemia, yo les aseguro que son inmunes. Es la primera lección de Inmunología. Abran cualquier libro de texto de Inmunología sobre Infección por virus respiratorio. Allí encontrarán los pasos que conducen a la inmunidad a través de las infecciones por virus respiratorios. No se habla de los ‘pasos que podrían conducir a la inmunidad si un político lo dice’”.

Luego de aclarar que es “provacunas” y que él, su esposa y sus hijos se han vacunado con las vacunas que les correspondían, Yeadon expresó que en el caso del Sars-CoV-2 -que mata a una de cada 500 personas y que el promedio de edad de las muertes es de 83 años- “sería genial si tuviéramos una vacuna para esas personas, podría brindarles algunos meses más de vida, no mucho más. Pero las personas mayores no mueren por el Sars-CoV-2 sino porque contrajeron un virus respiratorio, cualquiera de ellos te puede matar a esa edad, incluso una gripe”.

Por eso, insistió en que tener una vacuna para personas muy vulnerables sería bueno, “pero nadie más la necesita”. “No se vacuna a toda la población porque una en un millón puede tener un mal resultado ante el virus”, destacó.

Otro aspecto crucial que el científico señaló es que si se les “ofrece” a las personas vulnerables la vacuna, es importante el consentimiento informado.

Al hablar de la posibilidad de que la vacuna contra el covid-19 sea obligatoria y que ésta sea la única forma de volver a la normalidad, sostuvo que “algo con muy feo olor está ocurriendo”. En ese sentido, hizo hincapié: “Mirando los ensayos clínicos (en clinicaltrials.com) de las vacunas que se están desarrollando y testeando, hasta ahora solo se están fijando si las vacunas aumentan los anticuerpos, es todo lo que saben. Pero no saben si reduce cuán enfermo uno cae al contraer el virus, o si uno transmite el virus o si reducirá el número de muertes”.

”Por lo tanto, lo único que se sabrá al empezar a vacunar a las personas es que aumenta los anticuerpos. Pero, como he dicho, los anticuerpos no son la parte más importante del sistema inmune, sino las células T”, reiteró.

Yeadon aconsejó que si uno es una persona joven, de mediana edad, o incluso un poco más grande pero sana y no ha considerado aplicarse una vacuna contra la gripe, tampoco debería considerar hacerlo contra el coronavirus.

"El principal problema que tengo con esta noción de que sea obligatoria o incluso coercitiva –es decir, que no sea obligatoria pero si uno no se la aplica no puede viajar, etc- es que eso es ilegal ante la ley internacional”, afirmó para luego agregar: “Luego de la segunda Guerra Mundial, luego de las atrocidades del doctor Mengele y otros doctores en Japón, que realizaron experimentos en humanos que llevaron a su muerte, en el consenso post Guerra se estableció una ley internacional que establece que ningún procedimiento médico puede realizarse en un ser humano sin su consentimiento informado y que las personas deben beneficiarse por ese procedimiento”.

"Por eso, si están diciendo que se tienen que vacunar o de lo contrario no podrán hacer compras, no podrán ir al trabajo o viajar, deben acudir a la Justicia. Eso es absolutamente ilegal”, finalizó Yeadon, quien cree que si la persona es muy vulnerable y tiene miedo, debe hablar con su doctor y considerar la aplicación de la vacuna, mientras todos los demás no la necesitan. 

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Historia criminal de laboratorios Pfizer

Publicado en por Skiper

Historia criminal de laboratorios Pfizer

Nota al margen por Skiper:

Me veo obligado a publicar por segunda vez este artículo ante la clara censura y ataques que está sufriendo mi blog y ciertos artículos incómodos relacionados con el coronavirus. El artículo original que publiqué ha sido borrado sin mi permiso, así que vuelvo a reproducirlo de nuevo pero sin los enlaces que pueden consultarse en el artículo original.

También tengo que decir que extrañamente y apenas tres días de publicar este artículo todos mis artículos publicados en este mi blog durante once años fueron borrados de un plumazo y ni siquiera el blog era accesible, es decir ni existía o salía el error de "no encontrado". Estas dos cosas que menciono es totalmente imposible que se produzcan de forma accidental, ya que el blog está alojado en una comunidad de blogs, así que siempre será visible y accesible en todo momento, salvo... que alguien ajeno a mi persona lo hackee expresamente, borre artículos y lo convierta en un blog fantasma pese a existir.

Después de cuatro días en el limbo ahora parece que el blog esta medio normal si no cuento los artículos borrados por otra persona/nas. No se extrañen si este artículo vuelve a desaparecer de nuevo o si ciertos artículos incómodos sobre cualquier tema son borrados o no aparecen pese a que fueron publicados y leídos.

Personalmente detesto la censura en todas sus formas y me da igual si este artículo en concreto está siendo borrado por el Gobierno de Francia, la farmacéutica Pfizer, el Gobierno de España o simplemente está siendo eliminado por un hacker que está siendo pagado para que cierta información sobre las vacunas no sea accesible a la gente de a pie mientras nos lavan la cabeza con la vacunación masiva y conque la vacuna/nas del COVID no van a tener ningún efecto secundario.

Voy a seguir en mi línea de siempre: informando sobre todo, aunque sean cosas incómodas, políticamente incorrectas o que no sienten bien para las élites globalistas que controlan el mundo desde las sombras y que deciden que es noticia y que no, o que es verdadero o que no, según sus intereses y su agenda oculta. Hasta entonces, saludos para todos, incluidos mis enemigos y los enemigos de la verdad.

 

 

Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/historia-criminal-de-pfizer/

Autor: Philip Mattera

Mientras que el ministro Ginés González García indicó en conferencia de prensa que el Gobierno firmó contrato a través del mecanismo internacional Covax por nueve millones de dosis y con Oxford-AstraZeneca por 22 millones, además de los convenios con la rusa Sputnik V y con Pfizer. Presentamos la historia criminal de Pfizer para recordar que los laboratorios de ahora no son los laboratorios que nos imaginamos.

Pfizer se convirtió en la compañía farmacéutica más grande del mundo en gran parte comprando a sus competidores. También ha crecido a través del marketing agresivo, una práctica en la que fue pionera en la década de 1950 mediante la compra de publicitada sin precedentes en revistas médicas. En 2009, la compañía tuvo que pagar una cantidad récord de $ 2.300 millones para resolver los cargos federales porque una de sus subsidiarias había comercializado ilegalmente un analgésico llamado Bextra. Junto con un marketing cuestionable, Pfizer ha estado durante décadas en el centro de controversias sobre sus precios, incluido un caso de fijación de precios que comenzó en 1958.

Seguridad del producto
A mediados de la década de 1980, organizaciones de protección como el Public Citizen Health Research Group acusaron a Feldene, un medicamento para la artritis ampliamente recetado de Pfizer, que creaba un alto riesgo de hemorragia gastrointestinal entre los ancianos, pero el gobierno federal, a pesar de los informes de decenas de muertes, se negó a poner restricciones sobre la medicación. Un artículo de junio de 1986 en The Progressive sobre Feldene se tituló “Muerte por Receta”.

La Administración de Alimentos y Medicamentos expresó una mayor preocupación por los informes de docenas de muertes relacionadas con válvulas cardíacas realizadas por la división Shiley de Pfizer. En 1986, cuando el número de muertos llegó a 125, Pfizer finalizó la producción de todos los modelos de válvulas. Sin embargo, en ese momento se implantaron en miles de personas, a quienes les preocupaba que los dispositivos pudieran fracturarse y fallar en cualquier momento.

En 1991, un grupo de trabajo de la FDA acusó a Shiley de haber ocultado información sobre problemas de seguridad a los reguladores para obtener la aprobación inicial de sus válvulas y que la empresa seguía manteniendo a la FDA en la oscuridad. Una investigación del 7 de noviembre de 1991 en el Wall Street Journal afirmó que Shiley había estado falsificando deliberadamente los registros de fabricación relacionados con las fracturas de válvulas.

Ante este creciente escándalo, Pfizer anunció que gastaría hasta $ 205 millones para resolver las decenas de miles de demandas por válvulas que se habían presentado en su contra. Aun así, Pfizer se resistió a cumplir con una orden de la FDA de notificar a los pacientes sobre nuevos hallazgos de que había un mayor riesgo de fracturas fatales en quienes tenían la válvula instalada antes de los 50 años. En 1994, la compañía acordó pagar $ 10 millones para resolver este tema. El Departamento de Justicia los acusa de haber mentido a los reguladores al buscar la aprobación de las válvulas; también acordó pagar $ 9 millones para monitorear a los pacientes con válvulas en los hospitales de la Administración de Veteranos o pagar por la extracción del dispositivo.

En 2004, Pfizer anunció que había llegado a un acuerdo de $ 60 millones de una demanda colectiva presentada por usuarios de Rezulin, un medicamento para la diabetes desarrollado por Warner-Lambert, que lo había retirado del mercado poco antes de que Pfizer adquiriera la compañía en 2000. El retiro se produjo después de que decenas de pacientes murieran de insuficiencia hepática aguda causada por el medicamento.

En 2004, a raíz de las revelaciones sobre los peligrosos efectos secundarios del analgésico Vioxx de Merck, Pfizer acordó suspender la publicidad televisiva de un medicamento relacionado llamado Celebrex. Al año siguiente, Pfizer admitió que un ensayo clínico de 1999 encontró que los pacientes ancianos que tomaban Celebrex tenían un riesgo muy elevado de problemas cardíacos.

En 2005, Pfizer retiró otro analgésico, Bextra, del mercado después de que la FDA ordenó una advertencia de “caja negra” sobre los riesgos cardiovasculares y gastrointestinales del medicamento. En 2008, Pfizer anunció que dispondría $ 894 millones para resolver las demandas que se habían presentado en relación con Bextra y Celebrex.

Con la adquisición de Wyeth (anteriormente American Home Products) en octubre de 2009, Pfizer se enfrentó a una nueva serie de problemas legales. El resumen de los procedimientos legales en el último informe financiero anual de Wyeth antes de que se anunciara el acuerdo se prolongó durante 14 páginas. La mayoría de las demandas discutidas fueron casos de responsabilidad por productos relacionados con la terapia hormonal, vacunas infantiles, el antidepresivo Effexor, el anticonceptivo Norplant y, lo más importante, la combinación de medicamentos dietéticos conocidos como fen-phen, que se había retirado del mercado después de los informes que su uso se relacionó con un daño potencialmente mortal de las válvulas cardíacas. Esos hallazgos desencadenaron una ola de decenas de miles de demandas contra la empresa.

Precios
Pfizer ha estado en el centro de controversias sobre sus precios durante más de 50 años. En 1958 fue una de las seis compañías farmacéuticas acusadas por la Comisión Federal de Comercio de fijar precios a los antibióticos. La compañía también fue acusada de realizar declaraciones falsas a la Oficina de Patentes de Estados Unidos para obtener una patente sobre tetraciclina.

En 1961, el Departamento de Justicia presentó cargos penales antimonopolio contra Pfizer, American Cyanamid, Bristol-Myers y los principales ejecutivos de las tres empresas. Dos años después, la FTC dictaminó que las seis empresas mencionadas en su denuncia de 1958 habían conspirado para fijar los precios de la tetraciclina. La comisión también encontró que “irregularidades jugaron un papel importante” en la emisión de la patente de tetraciclina a Pfizer.

En 1964, la FTC ordenó a las seis empresas que reajustaran sus precios y le dijo a Pfizer que concediera una licencia de producción de tetraciclina a cualquier empresa que la solicitara. En 1967, un jurado federal encontró Pfizer, American Cyanamid y Bristol-Myers culpable de conspirar para controlar la producción y distribución de restricción del comercio, conspiración para monopolizar y monopolio. Cada una de las empresas recibió una multa insignificante  máxima de 150.000 dólares.

En 1970, un tribunal federal de apelaciones ordenó que el caso se volviera al tribunal de distrito. Pfizer y otras empresas acordaron pagar unos 136 millones de dólares para resolver un caso de acción colectiva y otras demandas civiles que se habían presentado en nombre de los consumidores y los gobiernos estatales y locales. Los acuerdos posteriores elevaron la cantidad a más de $ 150 millones.

Pfizer, junto con las otras grandes empresas farmacéuticas, fueron objeto de una serie de demandas entabladas por fiscales generales estatales y otras partes que impugnaban las prácticas de precios de la industria. En 1996, Pfizer fue una de las 15 grandes compañías farmacéuticas que acordaron pagar más de $ 408 millones para resolver una demanda colectiva en la que se acusaba de conspirar para fijar los precios cobrados a las farmacias independientes.

En 1999, Pfizer se declaró culpable de cargos penales antimonopolio por el hecho de que su antigua unidad de Food Science Group participó en dos conspiraciones internacionales de fijación de precios, una relacionada con el conservante de alimentos eritorbato de sodio y la otra con el potenciador del sabor maltol. Pfizer acordó pagar multas por un total de 20 millones de dólares.

En 2000, en medio de críticas generalizadas sobre el alto precio de los medicamentos contra el SIDA, Pfizer ofreció donar un suministro para dos años de su medicamento Diflucan por valor de 50 millones de dólares al gobierno de Sudáfrica. Sin embargo, en 2003, después de adquirir Pharmacia Corp., Pfizer se retiró del plan de la compañía de licenciar su medicamento contra el SIDA Rescriptor para su distribución a bajo costo en países pobres.

En 2002, Pfizer se resistió a cooperar con una investigación de la Oficina General de Contabilidad de las prácticas de fijación de precios de la industria pero cedió después presidente y CEO Henry McKinnell fue servido con una citación. Más tarde ese año, Pfizer acordó pagar $ 49 millones para resolver los cargos de que una de sus subsidiarias defraudó al programa federal Medicaid al cobrar de más por su medicamento Lipitor para reducir el colesterol.

En 2003, mientras el Congreso discutía la legislación para legalizar la importación de medicamentos recetados baratos de Canadá, Pfizer trató de socavar la práctica diciéndoles a las principales farmacias canadienses que tendrían que comenzar a realizar pedidos directamente a Pfizer en lugar de hacerlo a través de mayoristas. Esto puso a Pfizer en la posición de cortar el suministro si sospechaba que las farmacias estaban vendiendo al mercado estadounidense. Al año siguiente, Pfizer anunció que comenzaría a exigir a los mayoristas que informaran sobre los pedidos de las farmacias individuales.

En 2016, el Departamento de Justicia anunció que Pfizer pagaría $ 784 millones para resolver las acusaciones de que Wyeth no pagó reembolsos a Medicaid por dos de sus medicamentos. 

Más tarde, en 2016, la Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido multó a Pfizer con el equivalente a 107 millones de dólares por cobrar precios excesivos e injustos por un medicamento para la epilepsia.

Controversias de publicidad y marketing
Después de la Segunda Guerra Mundial, Pfizer causó un escándalo cuando eludió las redes tradicionales de distribución de medicamentos y comenzó a comercializar sus productos (especialmente el antibiótico Terramicina) directamente a hospitales y médicos, haciendo un uso sin precedentes de anuncios llamativos en el Journal of the American Medical Association. Un artículo destacado en el Saturday Review en 1957 denunció a la compañía por tácticas como publicar anuncios de sus antibióticos que mostraban los nombres de médicos que supuestamente respaldaban el producto pero que resultaron ser ficticios.

En 1991, Pfizer pagó un total de $ 70.000 a 10 estados para resolver los cargos relacionados con la publicidad engañosa de su enjuague bucal Plax.

En 1996, la Administración de Alimentos y Medicamentos ordenó a Pfizer que dejara de hacer afirmaciones médicas no autorizadas y engañosas sobre su antidepresivo Zoloft.

En 2000, la FDA advirtió a Pfizer y Pharmacia, co-comercializadores del medicamento para la artritis Celebrex, que los anuncios para consumidores que estaban publicando para el medicamento eran falsos y engañosos. Dos años después, la FDA ordenó a Pfizer que dejara de publicar una serie de anuncios en revistas que, según la agencia, sugerían engañosamente que su medicamento Lipitor para reducir el colesterol era más seguro que los productos de la competencia.

En 2003, Pfizer pagó 6 millones de dólares para llegar a un acuerdo con 19 estados que habían acusado a la empresa de utilizar anuncios engañosos para promocionar su medicamento Zithromax para las infecciones de oído de los niños.

En 2004, la subsidiaria Warner-Lambert de Pfizer acordó pagar $ 430 millones para resolver los cargos penales y civiles que pagó a los médicos para recetar su medicamento para la epilepsia Neurontin a pacientes con dolencias para las cuales el medicamento no fue aprobado. Más tarde salieron a la luz documentos que sugerían que Pfizer organizó retrasos en la publicación de estudios científicos que socavaron su afirmación de los otros usos de Neurontin. En 2010, un jurado federal encontró que Pfizer cometió fraude de extorsión en su comercialización de Neurontin; Posteriormente, el juez del caso ordenó a la empresa pagar 142 millones de dólares en daños.

En 2007, el subsidio de Pfizer, Pharmacia & Upjohn, acordó pagar $ 34.7 millones para resolver los cargos federales relacionados con la comercialización ilegal de su hormona de crecimiento humano Genotropin.

En 2009, Pfizer acordó pagar $ 2.300 millones para resolver cargos penales y civiles relacionados con la comercialización indebida de Bextra y otros tres medicamentos. La cantidad fue un récord para un acuerdo de fraude de atención médica. John Kopchinski, un exrepresentante de ventas de Pfizer cuya denuncia ayudó a iniciar la investigación federal, le dijo al New York Times:

“Toda la cultura de Pfizer está impulsada por las ventas, y si yo no vendía drogas ilegalmente, no era visto como un jugador de equipo.” John Kopchinski, un exrepresentante de ventas de Pfizer


Como parte del acuerdo, Pfizer tuvo que celebrar un Acuerdo de integridad corporativa con el Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

En 2010, Pfizer reveló que durante un período de seis meses el año anterior había pagado 20 millones de dólares a unos 4.500 médicos y otros profesionales médicos por consultar y hablar en nombre de la empresa. Esta fue la primera vez que la empresa hizo públicos sus gastos de este tipo.

En 2011, Pfizer acordó pagar $ 14.5 millones para resolver los cargos federales de que comercializó ilegalmente su medicamento para la vejiga Detrol.

En 2011, la FDA le dijo a Pfizer que su página web “Recursos en línea” sobre Lipitor contenía declaraciones engañosas.

En julio de 2012, Pfizer acordó eliminar los reclamos relacionados con la salud de los senos y el colon de su publicidad de multivitaminas Centrum como parte de un acuerdo para resolver una demanda presentada por el Centro para la Ciencia en el Interés Público.

En noviembre de 2012, Pfizer reveló que había asumido un cargo contra las ganancias de 491 millones de dólares en relación con un “acuerdo en principio” con el Departamento de Justicia de EE. UU. Para resolver los cargos relacionados con la comercialización inadecuada del fármaco para trasplante de riñón Rapamune por parte de Wyeth. Ese acuerdo se finalizó en julio de 2013. Más tarde, Pfizer llegó a un acuerdo de 35 millones de dólares por los cargos de Rapamune presentados por más de 40 fiscales generales estatales.

Soborno y pagos indebidos
En 1976, Pfizer fue una de las muchas empresas que reveló que había realizado pagos cuestionables a funcionarios de gobiernos extranjeros. La compañía dijo que se habían pagado alrededor de $ 265.000 a funcionarios en tres países, pero no los identificó.

En agosto de 2012, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. Anunció que había llegado a un acuerdo de $ 45 millones con Pfizer para resolver los cargos de que sus subsidiarias, especialmente Wyeth, habían sobornado a médicos y otros profesionales de la salud en el extranjero para aumentar las ventas en el extranjero.

Ambiente
En 1971, la Agencia de Protección Ambiental le pidió a Pfizer que pusiera fin a su antigua práctica de verter desechos industriales de su planta en Groton, Connecticut en Long Island Sound. Se informó que la compañía estaba desechando alrededor de 1 millón de galones de desechos cada año por ese método.

En 1991, Pfizer acordó pagar $ 3.1 millones para resolver los cargos de la EPA de que la empresa dañó gravemente el río Delaware al no instalar equipos de control de la contaminación en una de sus plantas en Pensilvania.

En 1994, Pfizer acordó pagar $ 1.5 millones como parte de un decreto de consentimiento con la EPA en relación con su vertido en un sitio de desechos tóxicos en Rhode Island.

En 1998, Pfizer acordó pagar una multa civil de $ 625.000 por violaciones ambientales descubiertas en sus instalaciones de investigación en Groton, Connecticut.

En 2002, Nueva Jersey multó a Pfizer con una multa de $ 538.000 por no monitorear adecuadamente las aguas residuales descargadas de su planta en Parsippany.

En 2003, poco después de que Pfizer adquiriera Pharmacia, la empresa (junto con Solutia y Monsanto) acordó pagar unos $ 700 millones para resolver una demanda por el vertido de PCB en Anniston, Alabama.

En 2005, Pfizer acordó pagar $ 22.500 para resolver las reclamaciones de la EPA de que la compañía no notificó adecuadamente a los funcionarios estatales y federales de una liberación química de 2002 de su planta en Groton que hirió gravemente a varios empleados y requirió una respuesta de emergencia importante.

También en 2005, Pfizer acordó pagar $ 46.250 para resolver los cargos de que su operación Pharmacia & Upjohn había violado las reglas federales de contaminación del aire en su planta de Kalamazoo, Michigan.

En 2008, Pfizer acordó pagar una multa civil de $ 975.000 para resolver los cargos federales por violar la Ley de Aire Limpio en su antigua planta de fabricación en Groton, Connecticut, en el período de 2002 a 2005.

Grupos ambientalistas de Nueva Jersey han criticado por inadecuado un plan de limpieza ideado por Pfizer y la EPA para el sitio American Cyanamid Superfund en Bridgewater, que se considera uno de los peores sitios de desechos tóxicos del país. Pfizer heredó la responsabilidad de la limpieza a través de la compra de Wyeth en 2009. 

Experimentos con humanos
Al parecer, Pfizer también se involucró en prácticas cuestionables en el extranjero. En 2000, el Washington Post publicó una importante denuncia acusando a Pfizer de probar un nuevo antibiótico peligroso llamado Trovan en niños en Nigeria sin recibir el consentimiento adecuado de sus padres. El experimento ocurrió durante una epidemia de meningitis en 1996 en el país. En 2001, Pfizer fue demandada en un tribunal federal de Estados Unidos por treinta familias nigerianas, que acusaron a la empresa de utilizar a sus hijos como conejillos de indias humanos.

En 2006, un panel de expertos médicos nigerianos concluyó que Pfizer había violado el derecho internacional. En 2009, la compañía acordó pagar $ 75 millones para resolver algunas de las demandas que se habían presentado en los tribunales nigerianos. El caso de Estados Unidos se resolvió en 2011 por un monto no revelado.

Cables clasificados del Departamento de Estado de EE. UU. Hechos públicos en 2010 por Wikileaks indicaron que Pfizer había contratado a investigadores para desenterrar al ex fiscal general de Nigeria como una forma de obtener influencia en uno de los casos restantes. Pfizer tuvo que disculparse por la revelación en los cables de que había afirmado falsamente que el grupo Médicos sin Fronteras también estaba administrando Trovan durante la epidemia de meningitis nigeriana.

Ética
En enero de 2012, un grupo de empleados de Pfizer en Puerto Rico presentó una demanda contra la compañía en un tribunal federal, acusando que no administró adecuadamente su plan de pensiones y causó pérdidas por un total de cientos de millones de dólares durante la última década.

Seguridad del trabajador

En 2010, un jurado federal otorgó $ 1.37 millones a una ex científica de Pfizer que afirmó que estaba enferma por un virus genéticamente modificado en un laboratorio de la compañía y luego fue despedida por plantear problemas de seguridad.

Impuestos y subvenciones
Pfizer es una de las numerosas compañías farmacéuticas que por muchos años se aprovechó de una disposición del Código de Rentas Internas (Sección 936) que otorgaba créditos fiscales especiales para sus operaciones en Puerto Rico y fue ampliamente criticada como una forma de bienestar corporativo. Un informe de 1992 de la Oficina de Contabilidad General de EE. UU. Encontró que Pfizer disfrutaba de $ 156.400 en ahorros fiscales por cada uno de sus 500 empleados en la isla. Se dijo que la cantidad era el 636 por ciento de los costos de compensación de la empresa.

Durante la administración Clinton hubo una medida para eliminar la Sección 936, pero Pfizer y otras compañías farmacéuticas lograron eliminar gradualmente la terminación durante una década. Durante ese período, las compañías farmacéuticas comenzaron a registrar sus operaciones en Puerto Rico como entidades extranjeras, lo que les permitió escapar de los impuestos por completo siempre que no enviaran las ganancias de regreso a los Estados Unidos continentales.

Luego, las empresas presionaron al Congreso para que promulgara una exención fiscal de repatriación que les permitiría traer todas sus ganancias extranjeras de regreso a casa y pagarles una tasa impositiva artificialmente baja, supuestamente para estimular la creación de empleo nacional. Cuando ese feriado entró en vigencia para 2005, Pfizer repatrió más ganancias extranjeras que cualquier otra compañía — $ 37.000 millones — y disfrutó de una exención de impuestos de $ 11.000 millones mientras recortaba en lugar de aumentar su fuerza laboral estadounidense.

En 2014, Pfizer lanzó un esfuerzo para hacerse cargo de AstraZeneca que fue diseñado no solo para tragarse a un competidor, sino también para reducir su factura fiscal al ubicar la sede de la operación combinada en Gran Bretaña. Cuando AstraZeneca se resistió al controvertido movimiento, Pfizer abandonó la oferta. Luego, en noviembre de 2015, Pfizer anunció un acuerdo similar, por valor de 160.000 millones de dólares, para fusionarse con Allergan y trasladar la sede de la empresa combinada a Irlanda. El plan se abandonó cuando la administración Obama introdujo nuevas reglas fiscales.

Subsidios estatales y locales
Connecticut. En 2001, Pfizer abrió una nueva instalación de investigación de $ 270 millones en New London con la ayuda de un paquete de subsidios de $ 60 millones de funcionarios estatales y locales. La ciudad también usó su poder de dominio eminente para armar el sitio utilizado por la empresa, lo que enfureció a los residentes locales y provocó un desafío judicial que llegó hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos. En ese caso, Kelo v. New London, los jueces defendieron el derecho de la ciudad a tomar propiedad privada para proyectos de desarrollo económico.

En 2009, sin embargo, Pfizer anunció que cerraría su operación en New London y reubicaría 1.400 puestos de trabajo en su campus en las cercanías de Groton, Connecticut. Michigan.

En 2001, la compañía se comprometió a una expansión de $ 800 millones de sus laboratorios de investigación de Ann Arbor después de recibir un paquete de subsidio fiscal estatal y local por valor de más de $ 70 millones. Sin embargo, cinco años después, la empresa anunció que abandonaría las instalaciones y eliminaría más de 2.000 puestos de trabajo. La compañía también dijo que eliminaría 250 puestos de trabajo en Kalamazoo, donde en 2003 recibió un paquete de subsidio a 20 años por valor de hasta $ 635 millones.

Nueva York. En 2003, los funcionarios de la ciudad y el estado de Nueva York ofrecieron a Pfizer hasta $ 47 millones con la esperanza de que la compañía creara 2,000 nuevos puestos de trabajo en su sede de Manhattan y otras ubicaciones de la ciudad de Nueva York mientras conservaba más de 5,000 puestos. Para 2010, Pfizer, en cambio, había eliminado una gran cantidad de puestos de trabajo en la ciudad, en parte debido al cierre de su antigua planta de fabricación en Brooklyn. En diciembre de ese año, Pfizer acordó pagar a la ciudad una multa de $ 24,7 millones, el doble de los subsidios fiscales que había recibido.

 

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La clave secreta del hombre de vitruvio (Leonardo da Vinci)

Publicado en por Mundo Desconocido

Hace más de 500 años, el magistral genio de Leonardo da Vinci lo llevó a diseñar un conjunto de proporciones humanas cargadas de un fuerte simbolismo, en origen el grabado original, no estaba destinado a ser una obra pública, estaba dirigido a su escuela de maestros, pero con el paso de los años, esta imagen se ha popularizado mundialmente y en ella se han encontrado numerosas claves, en el siguiente vídeo, os mostramos un interesante descubrimiento efectuado por Mundo Desconocido.

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Keiser Report - Hostigando a la humanidad con malas noticias

Publicado en por Max Keiser

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy comentan el abismo entre los avances y las innovaciones que están ocurriendo en el mundo y las noticias de los medios de comunicación que ponen el foco en lo sombrío y atemorizan a la población desmoralizada. En la segunda mitad, Max conversa con Vijay Boyapati que cuenta la historia de cómo su familia cruzó la frontera con sus ahorros en la maleta lo cual le condujo después al #bitcóin.

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Peligrosa Conjunción JÚPITER-SATURNO para el 21 de Diciembre

Publicado en por Mundo Desconocido

Una rareza astrológica se va a producir el próximo 21 de diciembre de 2020, la alineación de Júpiter y Saturno que se produce cada 20 años y con tanta cercanía como va a ser en esta ocasión, cada cientos de años, pero… ¿Qué puede suceder en dicha conjunción?, ¿Qué ha ocurrido en otras ocasiones a lo largo de la historia?, estas y otras preguntas, tratamos de responder en el siguiente vídeo.

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Keiser Report - No hay remedio para la locura del oro

Publicado en por Max Keiser

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy analizan las grandes compras de oro en Turquía, que están causando estragos en su divisa fíat. ¡Veremos cuando los turcos descubran el bitcóin! En la segunda mitad, Max charla con Michael Pento de PentoPort.com, ese metal y esta criptomoneda en una era donde los fondos de inversión más míticos observan cómo el mercado les dice que el bitcóin es dinero.

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Keiser Report - La esclavitud de la deuda y el gran reseteo

Publicado en por Max Keiser

En este episodio de 'Keiser Report', Max y Stacy comentan las charlas en las redes sociales respecto a la impresión de moneda y sobre cómo la financiarización llevada a cabo por la petrolera Saudi Aramco ha sido una operación de perder dinero. En la segunda mitad, Max conversa con Saifedean Ammous sobre su nuevo libro, 'The fiat standard', y ambos debaten sobre cómo el dinero fíat ha fracasado y sobre las posibilidades de un futuro posfíat que sería mejor.

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Historia Criminal de Laboratorios Pfizer

Publicado en por Philip Mattera

Historia Criminal de Laboratorios Pfizer

Nota al margen por Skiper: A partir de la sección del artículo Experimentos con humanos no me es posible incluir los enlaces restantes. Para verlos todos consulta el artículo original en https://cienciaysaludnatural.com/historia-criminal-de-pfizer/.

 

Mientras que el ministro Ginés González García indicó en conferencia de prensa que el Gobierno firmó contrato a través del mecanismo internacional Covax por nueve millones de dosis y con Oxford-AstraZeneca por 22 millones, además de los convenios con la rusa Sputnik V y con Pfizer. Presentamos la historia criminal de Pfizer para recordar que los laboratorios de ahora no son los laboratorios que nos imaginamos.

Pfizer se convirtió en la compañía farmacéutica más grande del mundo en gran parte comprando a sus competidores. También ha crecido a través del marketing agresivo, una práctica en la que fue pionera en la década de 1950 mediante la compra de publicitada sin precedentes en revistas médicas. En 2009, la compañía tuvo que pagar una cantidad récord de $ 2.300 millones para resolver los cargos federales porque una de sus subsidiarias había comercializado ilegalmente un analgésico llamado Bextra. Junto con un marketing cuestionable, Pfizer ha estado durante décadas en el centro de controversias sobre sus precios, incluido un caso de fijación de precios que comenzó en 1958.

Seguridad del producto
A mediados de la década de 1980, organizaciones de protección como el Public Citizen Health Research Group acusaron a Feldene, un medicamento para la artritis ampliamente recetado de Pfizer, que creaba un alto riesgo de hemorragia gastrointestinal entre los ancianos, pero el gobierno federal, a pesar de los informes de decenas de muertes, se negó a poner restricciones sobre la medicación. Un artículo de junio de 1986 en The Progressive sobre Feldene se tituló “Muerte por Receta”.

La Administración de Alimentos y Medicamentos expresó una mayor preocupación por los  informes de docenas de muertes relacionadas con válvulas cardíacas realizadas por la división Shiley de Pfizer. En 1986, cuando el número de muertos llegó a 125, Pfizer finalizó la producción de todos los modelos de válvulas. Sin embargo, en ese momento se implantaron en miles de personas, a quienes les preocupaba que los dispositivos pudieran fracturarse y fallar en cualquier momento.

En 1991, un grupo de trabajo de la FDA acusó a Shiley de haber ocultado información sobre problemas de seguridad a los reguladores para obtener la aprobación inicial de sus válvulas y que la empresa seguía manteniendo a la FDA en la oscuridad. Una investigación del 7 de noviembre de 1991 en el Wall Street Journal afirmó que Shiley había estado falsificando deliberadamente los registros de fabricación relacionados con las fracturas de válvulas.

Ante este creciente escándalo, Pfizer anunció que gastaría hasta $ 205 millones para resolver las decenas de miles de demandas por válvulas que se habían presentado en su contra. Aun así, Pfizer se resistió a cumplir con una orden de la FDA de notificar a los pacientes sobre nuevos hallazgos de que había un mayor riesgo de fracturas fatales en quienes tenían la válvula instalada antes de los 50 años. En 1994, la compañía acordó pagar $ 10 millones para resolver este tema. El Departamento de Justicia los acusa de haber mentido a los reguladores al buscar la aprobación de las válvulas; también acordó pagar $ 9 millones para monitorear a los pacientes con válvulas en los hospitales de la Administración de Veteranos o pagar por la extracción del dispositivo.

En 2004, Pfizer anunció que había llegado a un acuerdo de $ 60 millones de una demanda colectiva presentada por usuarios de Rezulin, un medicamento para la diabetes desarrollado por Warner-Lambert, que lo había retirado del mercado poco antes de que Pfizer adquiriera la compañía en 2000. El retiro se produjo después de que decenas de pacientes murieran de insuficiencia hepática aguda causada por el medicamento.

En 2004, a raíz de las revelaciones sobre los peligrosos efectos secundarios del analgésico Vioxx de Merck, Pfizer acordó suspender la publicidad televisiva de un medicamento relacionado llamado Celebrex. Al año siguiente, Pfizer admitió que un ensayo clínico de 1999 encontró que los pacientes ancianos que tomaban Celebrex tenían un riesgo muy elevado de problemas cardíacos.

En 2005, Pfizer retiró  otro analgésico, Bextra, del mercado después de que la FDA ordenó una advertencia de “caja negra” sobre los riesgos cardiovasculares y gastrointestinales del medicamento. En 2008, Pfizer anunció que dispondría $ 894 millones para resolver las demandas que se habían presentado en relación con Bextra y Celebrex.

Con la adquisición de Wyeth (anteriormente American Home Products) en octubre de 2009, Pfizer se enfrentó a una nueva serie de problemas legales. El resumen de los procedimientos legales en el último informe financiero anual de Wyeth antes de que se anunciara el acuerdo se prolongó durante 14 páginas. La mayoría de las demandas discutidas fueron casos de responsabilidad por productos relacionados con la terapia hormonal, vacunas infantiles, el antidepresivo Effexor, el anticonceptivo Norplant y, lo más importante, la combinación de medicamentos dietéticos conocidos como fen-phen, que se había retirado del mercado después de los informes que su uso se relacionó con un daño potencialmente mortal de las válvulas cardíacas. Esos hallazgos desencadenaron una ola de decenas de miles de demandas contra la empresa.

Precios
Pfizer ha estado en el centro de controversias sobre sus precios durante más de 50 años. En 1958 fue una de las seis compañías farmacéuticas acusadas por la Comisión Federal de Comercio de fijar precios a los antibióticos. La compañía también fue acusada de realizar declaraciones falsas a la Oficina de Patentes de Estados Unidos para obtener una patente sobre tetraciclina.

En 1961, el Departamento de Justicia presentó cargos penales antimonopolio contra Pfizer, American Cyanamid, Bristol-Myers y los principales ejecutivos de las tres empresas. Dos años después, la FTC dictaminó que las seis empresas mencionadas en su denuncia de 1958 habían conspirado para fijar los precios de la tetraciclina. La comisión también encontró que “irregularidades jugaron un papel importante” en la emisión de la patente de tetraciclina a Pfizer.

En 1964, la FTC ordenó a las seis empresas que reajustaran sus precios y le dijo a Pfizer que concediera una licencia de producción de tetraciclina a cualquier empresa que la solicitara. En 1967, un jurado federal encontró a Pfizer, American Cyanamid y Bristol-Myers culpable de conspirar para controlar la producción y distribución de restricción del comercio, conspiración para monopolizar y monopolio. Cada una de las empresas recibió una multa insignificante máxima de 150.000 dólares.

En 1970, un tribunal federal de apelaciones ordenó que el caso se volviera al tribunal de distrito. Pfizer y otras empresas acordaron pagar unos 136 millones de dólares para resolver un caso de acción colectiva y otras demandas civiles que se habían presentado en nombre de los consumidores y los gobiernos estatales y locales. Los acuerdos posteriores elevaron la cantidad a más de $ 150 millones.

Pfizer, junto con las otras grandes empresas farmacéuticas, fueron objeto de una serie de demandas entabladas por fiscales generales estatales y otras partes que impugnaban las prácticas de precios de la industria. En 1996, Pfizer fue una de las 15 grandes compañías farmacéuticas que acordaron pagar más de $ 408 millones para resolver una demanda colectiva en la que se acusaba de conspirar para fijar los precios cobrados a las farmacias independientes.

En 1999, Pfizer se declaró culpable de cargos penales antimonopolio por el hecho de que su antigua unidad de Food Science Group participó en dos conspiraciones internacionales de fijación de precios, una relacionada con el conservante de alimentos eritorbato de sodio y la otra con el potenciador del sabor maltol. Pfizer acordó pagar multas por un total de 20 millones de dólares.

En 2000, en medio de críticas generalizadas sobre el alto precio de los medicamentos contra el SIDA, Pfizer ofreció donar un suministro para dos años de su medicamento Diflucan por valor de 50 millones de dólares al gobierno de Sudáfrica. Sin embargo, en 2003, después de adquirir Pharmacia Corp., Pfizer se retiró del plan de la compañía de licenciar su medicamento contra el SIDA Rescriptor para su distribución a bajo costo en países pobres.

En 2002, Pfizer se resistió a cooperar con una investigación de la Oficina General de Contabilidad de las prácticas de fijación de precios de la industria pero cedió después presidente y CEO Henry McKinnell fue  servido con una citación. Más tarde ese año, Pfizer acordó pagar $ 49 millones para resolver los cargos de que una de sus subsidiarias defraudó al programa federal Medicaid al cobrar de más por su medicamento Lipitor para reducir el colesterol.

En 2003, mientras el Congreso discutía la legislación para legalizar la importación de medicamentos recetados baratos de Canadá, Pfizer trató de socavar la práctica diciéndoles a las principales farmacias canadienses que tendrían que comenzar a realizar pedidos directamente a Pfizer en lugar de hacerlo a través de mayoristas. Esto puso a Pfizer en la posición de cortar el suministro si sospechaba que las farmacias estaban vendiendo al mercado estadounidense. Al año siguiente, Pfizer anunció que comenzaría a exigir a los mayoristas que informaran sobre los pedidos de las farmacias individuales.

En 2016, el Departamento de Justicia anunció que Pfizer pagaría $ 784 millones para resolver las acusaciones de que Wyeth no pagó reembolsos a Medicaid por dos de sus medicamentos. 

Más tarde, en 2016, la Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido multó a Pfizer con el equivalente a 107 millones de dólares por cobrar precios excesivos e injustos por un medicamento para la epilepsia.

Controversias de publicidad y marketing
Después de la Segunda Guerra Mundial, Pfizer causó un escándalo cuando eludió las redes tradicionales de distribución de medicamentos y comenzó a comercializar sus productos (especialmente el antibiótico Terramicina) directamente a hospitales y médicos, haciendo un uso sin precedentes de anuncios llamativos en el Journal of the American Medical Association. Un artículo destacado en el Saturday Review en 1957 denunció a la compañía por tácticas como publicar anuncios de sus antibióticos que mostraban los nombres de médicos que supuestamente respaldaban el producto pero que resultaron ser ficticios.

En 1991, Pfizer pagó un total de $ 70.000 a 10 estados para resolver los cargos relacionados con la publicidad engañosa de su enjuague bucal Plax.

En 1996, la Administración de Alimentos y Medicamentos ordenó a Pfizer que dejara de hacer afirmaciones médicas no autorizadas y engañosas sobre su antidepresivo Zoloft.

En 2000, la FDA advirtió a Pfizer y Pharmacia, co-comercializadores del medicamento para la artritis Celebrex, que los anuncios para consumidores que estaban publicando para el medicamento eran falsos y engañosos. Dos años después, la FDA ordenó a Pfizer que dejara de publicar una serie de anuncios en revistas que, según la agencia, sugerían engañosamente que su medicamento Lipitor para reducir el colesterol era más seguro que los productos de la competencia.

En 2003, Pfizer  pagó 6 millones de dólares para llegar a un acuerdo con 19 estados que habían acusado a la empresa de utilizar anuncios engañosos para promocionar su medicamento Zithromax para las infecciones de oído de los niños.

En 2004, la subsidiaria Warner-Lambert de Pfizer acordó  pagar $ 430 millones para resolver los cargos penales y civiles que pagó a los médicos para recetar su medicamento para la epilepsia Neurontin a pacientes con dolencias para las cuales el medicamento no fue aprobado. Más tarde salieron a la luz documentos que sugerían que Pfizer organizó retrasos en la publicación de estudios científicos que socavaron su afirmación de los otros usos de Neurontin. En 2010, un jurado federal encontró que Pfizer cometió fraude de extorsión en su comercialización de Neurontin; Posteriormente, el juez del caso ordenó a la empresa pagar 142 millones de dólares en daños.

En 2007, el subsidio de Pfizer, Pharmacia & Upjohn,  acordó pagar $ 34.7 millones para resolver los cargos federales relacionados con la comercialización ilegal de su hormona de crecimiento humano Genotropin.

En 2009, Pfizer acordó  pagar $ 2.300 millones para resolver cargos penales y civiles relacionados con la comercialización indebida de Bextra y otros tres medicamentos. La cantidad fue un récord para un acuerdo de fraude de atención médica. John Kopchinski, un exrepresentante de ventas de Pfizer cuya denuncia ayudó a iniciar la investigación federal, le dijo al New York Times:

“Toda la cultura de Pfizer está impulsada por las ventas, y si yo no vendía drogas ilegalmente, no era visto como un jugador de equipo.” John Kopchinski, un exrepresentante de ventas de Pfizer


Como parte del acuerdo, Pfizer tuvo que celebrar un Acuerdo de integridad corporativa con el Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

En 2010, Pfizer reveló que durante un período de seis meses el año anterior había pagado 20 millones de dólares a unos 4.500 médicos y otros profesionales médicos por consultar y hablar en nombre de la empresa. Esta fue la primera vez que la empresa hizo públicos sus gastos de este tipo.

En 2011, Pfizer acordó pagar $ 14.5 millones para resolver los cargos federales de que comercializó ilegalmente su medicamento para la vejiga Detrol.

En 2011, la FDA le dijo a Pfizer que su página web “Recursos en línea” sobre Lipitor contenía declaraciones engañosas.

En julio de 2012, Pfizer acordó eliminar los reclamos relacionados con la salud de los senos y el colon de su publicidad de multivitaminas Centrum como parte de un acuerdo para resolver una demanda presentada por el Centro para la Ciencia en el Interés Público.

En noviembre de 2012, Pfizer reveló que había asumido un cargo contra las ganancias de 491 millones de dólares en relación con un “acuerdo en principio” con el Departamento de Justicia de EE. UU. Para resolver los cargos relacionados con la comercialización inadecuada del fármaco para trasplante de riñón Rapamune por parte de Wyeth. Ese acuerdo se finalizó en julio de 2013. Más tarde, Pfizer llegó a un acuerdo de 35 millones de dólares por los cargos de Rapamune presentados por más de 40 fiscales generales estatales.

Sobornos y pagos indebidos
En 1976, Pfizer fue una de las muchas empresas que reveló que había realizado pagos cuestionables a funcionarios de gobiernos extranjeros. La compañía dijo que se habían pagado alrededor de $ 265.000 a funcionarios en tres países, pero no los identificó.

En agosto de 2012, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. Anunció que había llegado a un acuerdo de $ 45 millones con Pfizer para resolver los cargos de que sus subsidiarias, especialmente Wyeth, habían sobornado a médicos y otros profesionales de la salud en el extranjero para aumentar las ventas en el extranjero.

Ambiente
En 1971, la Agencia de Protección Ambiental le pidió a Pfizer que pusiera fin a su antigua práctica de verter desechos industriales de su planta en Groton, Connecticut en Long Island Sound. Se informó que la compañía estaba desechando alrededor de 1 millón de galones de desechos cada año por ese método.

En 1991, Pfizer acordó pagar $ 3.1 millones para resolver los cargos de la EPA de que la empresa dañó gravemente el río Delaware al no instalar equipos de control de la contaminación en una de sus plantas en Pensilvania.

En 1994, Pfizer acordó pagar $ 1.5 millones como parte de un decreto de consentimiento con la EPA en relación con su vertido en un sitio de desechos tóxicos en Rhode Island.

En 1998, Pfizer acordó pagar una multa civil de $ 625.000 por violaciones ambientales descubiertas en sus instalaciones de investigación en Groton, Connecticut.

En 2002, Nueva Jersey multó a Pfizer con una multa de $ 538.000 por no monitorear adecuadamente las aguas residuales descargadas de su planta en Parsippany.

En 2003, poco después de que Pfizer adquiriera Pharmacia, la empresa (junto con Solutia y Monsanto) acordó pagar unos $ 700 millones para resolver una demanda por el vertido de PCB en Anniston, Alabama.

En 2005, Pfizer acordó pagar $ 22.500 para resolver las reclamaciones de la EPA de que la compañía no notificó adecuadamente a los funcionarios estatales y federales de una liberación química de 2002 de su planta en Groton que hirió gravemente a varios empleados y requirió una respuesta de emergencia importante.

También en 2005, Pfizer acordó pagar $ 46.250 para resolver los cargos de que su operación Pharmacia & Upjohn había violado las reglas federales de contaminación del aire en su planta de Kalamazoo, Michigan.

En 2008, Pfizer acordó pagar una multa civil de $ 975.000 para resolver los cargos federales por violar la Ley de Aire Limpio en su antigua planta de fabricación en Groton, Connecticut, en el período de 2002 a 2005.

Grupos ambientalistas de Nueva Jersey han criticado por inadecuado un plan de limpieza ideado por Pfizer y la EPA para el sitio American Cyanamid Superfund en Bridgewater, que se considera uno de los peores sitios de desechos tóxicos del país. Pfizer heredó la responsabilidad de la limpieza a través de la compra de Wyeth en 2009. 

Experimentos con humanos
Al parecer, Pfizer también se involucró en prácticas cuestionables en el extranjero. En 2000, el Washington Post publicó una importante denuncia acusando a Pfizer de probar un nuevo antibiótico peligroso llamado Trovan en niños en Nigeria sin recibir el consentimiento adecuado de sus padres. El experimento ocurrió durante una epidemia de meningitis en 1996 en el país. En 2001, Pfizer fue demanda en un tribunal federal de Estados Unidos por treinta familias nigerianas, que acusaron a la empresa de utilizar a sus hijos como conejillos de indias humanos.

En 2006, un panel de expertos médicos nigerianos concluyó  que Pfizer había violado el derecho internacional. En 2009, la compañía acordó pagar $ 75 millones para resolver algunas de las demandas que se habían presentado en los tribunales nigerianos. El caso de Estados Unidos se resolvió en 2011 por un monto no revelado.

Cables clasificados del Departamento de Estado de EE. UU. Hechos públicos en 2010 por Wikileaks indicaron que Pfizer había contratado a investigadores para desenterrar al ex fiscal general de Nigeria como una forma de obtener influencia en uno de los casos restantes. Pfizer tuvo que disculparse por la revelación en los cables de que había afirmado falsamente que el grupo Médicos sin Fronteras también estaba administrando Trovan durante la epidemia de meningitis nigeriana.

Ética
En enero de 2012, un grupo de empleados de Pfizer en Puerto Rico presentó una demanda contra la compañía en un tribunal federal, acusando que no administró adecuadamente su plan de pensiones y causó pérdidas por un total de cientos de millones de dólares durante la última década.

Seguridad del trabajador

En 2010, un jurado federal otorgó $ 1.37 millones a una ex científica de Pfizer que afirmó que estaba enferma por un virus genéticamente modificado en un laboratorio de la compañía y luego fue despedida por plantear problemas de seguridad.

Impuestos y subvenciones
Pfizer es una de las numerosas compañías farmacéuticas que por muchos años se aprovechó de una disposición del Código de Rentas Internas (Sección 936) que otorgaba créditos fiscales especiales para sus operaciones en Puerto Rico y fue ampliamente criticada como una forma de bienestar corporativo. Un informe de 1992 de la Oficina de Contabilidad General de EE. UU. Encontró que Pfizer disfrutaba de $ 156.400 en ahorros fiscales por cada uno de sus 500 empleados en la isla. Se dijo que la cantidad era el 636 por ciento de los costos de compensación de la empresa.

Durante la administración Clinton hubo una medida para eliminar la Sección 936, pero Pfizer y otras compañías farmacéuticas lograron eliminar gradualmente la terminación durante una década. Durante ese período, las compañías farmacéuticas comenzaron a registrar sus operaciones en Puerto Rico como entidades extranjeras, lo que les permitió escapar de los impuestos por completo siempre que no enviaran las ganancias de regreso a los Estados Unidos continentales.

Luego, las empresas presionaron al Congreso para que promulgara una exención fiscal de repatriación que les permitiría traer todas sus ganancias extranjeras de regreso a casa y pagarles una tasa impositiva artificialmente baja, supuestamente para estimular la creación de empleo nacional. Cuando ese feriado entró en vigencia para 2005, Pfizer repatrió más ganancias extranjeras que cualquier otra compañía — $ 37.000 millones — y disfrutó de una exención de impuestos de $ 11.000 millones mientras recortaba en lugar de aumentar su fuerza laboral estadounidense.

En 2014, Pfizer lanzó un esfuerzo para hacerse cargo de AstraZeneca que fue diseñado no solo para tragarse a un competidor, sino también para reducir su factura fiscal al ubicar la sede de la operación combinada en Gran Bretaña. Cuando AstraZeneca se resistió al controvertido movimiento, Pfizer abandonó la oferta. Luego, en noviembre de 2015, Pfizer anunció un acuerdo similar, por valor de 160.000 millones de dólares, para fusionarse con Allergan y trasladar la sede de la empresa combinada a Irlanda. El plan se abandonó cuando la administración Obama introdujo nuevas reglas fiscales.

Subsidios estatales y locales
Connecticut. En 2001, Pfizer abrió una nueva instalación de investigación de $ 270 millones en New London con la ayuda de un paquete de subsidios de de $ 60 millones de funcionarios estatales y locales. La ciudad también usó su poder de dominio eminente para armar el sitio utilizado por la empresa, lo que enfureció a los residentes locales y provocó un desafío judicial que llegó hasta la Corte Suprema de los Estados Unidos. En ese caso, Kelo v. New London, los jueces defendieron el derecho de la ciudad a tomar propiedad privada para proyectos de desarrollo económico. En 2009, sin embargo, Pfizer anunció que cerraría su operación en New London y reubicaría 1.400 puestos de trabajo en su campus en las cercanías de Groton, Connecticut.

Michigan. En 2001, la compañía se comprometió a una expansión de $ 800 millones de sus laboratorios de investigación de Ann Arbor después de recibir un paquete de subsidio fiscal estatal y local por valor de más de $ 70 millones. Sin embargo, cinco años después, la empresa anunció que abandonaría las instalaciones y eliminaría más de 2.000 puestos de trabajo. La compañía también dijo que eliminaría 250 puestos de trabajo en Kalamazoo, donde en 2003 recibió un paquete de subsidio a 20 años por valor de hasta $ 635 millones.

Nueva York. En 2003, los funcionarios de la ciudad y el estado de Nueva York ofrecieron a Pfizer hasta $ 47 millones con la esperanza de que la compañía creara 2,000 nuevos puestos de trabajo en su sede de Manhattan y otras ubicaciones de la ciudad de Nueva York mientras conservaba más de 5,000 puestos. Para 2010, Pfizer, en cambio, había eliminado una gran cantidad de puestos de trabajo en la ciudad, en parte debido al cierre de su antigua planta de fabricación en Brooklyn. En diciembre de ese año, Pfizer acordó pagar a la ciudad una multa de $ 24,7 millones, el doble de los subsidios fiscales que había recibido.

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La manipulación del lenguaje como arma política

Publicado en por César Vidal

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