Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

Meteorito en los Urales: ¿el nuevo fracaso de los programas de vigilancia?

Publicado en por Skiper

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/4606940/02/13/Meteorito-en-Cheliabinsk-el-nuevo-fracaso-de-los-programas-de-vigilancia-.html

El impacto de fragmentos de un meteorito en la región rusa de Cheliabinsk, que ha provocado más de un millar de heridos, podría suponer un nuevo ejemplo del fracaso del programa internacional de vigilancia del cielo, el denominado 'Spaceguard Survey', que ninguna potencia ha tomado nunca en serio. Un meteorito cae en los Urales.

 

 

El impacto de objetos celestes en la superficie terrestre no es algo infrecuente. Ha sucedido, aunque con baja periodicidad, a lo largo de la historia de La Tierra, y muchos de estos impactos han quedado borrados por las características geológicas del planeta. Caen cada pocas semanas.

La última ocasión en la que se produjo un impacto que no se pudo prever tuvo lugar en 2008, y se produjo en el desierto sudanés. Se trató de un cuerpo de tres metros.

 


¿Cómo nos defendemos ante la agresión de objetos que se precipitan contra nuestro planeta desde el Universo? El único proceso de prevención posible pasa por la detección de estos cuerpos celestes, su catalogación y seguimiento, estudiando sus trayectorias para adelantarse a sus movimientos. Gracias a este trabajo, el 90% de los objetos de tamaño superior a 1 kilómetro están bajo control. 

Sin embargo, el principal problema lo suponen los cuerpos con un tamaño menor, de entre 50 y 100 metros de diámetro, de los que se calcula que hay alrededor de 20.000 que suponen un riesgo para La Tierra.

 

 

Detección arbitraria

El hecho de que algunos cuerpos celestes se detecten con muchos años de antelación y su aproximación al planeta sea pronosticado, como en el caso del DA14, mientras que otros objetos sorprendan impactando una vez atraviesan la atmósfera terrestre responde a motivos de tamaño.

Resulta complicado entender porqué, a pesar de los elevados presupuestos en Defensa tanto en EEUU como en Rusia, sucesos como el de este viernes en la región rusa de Cheliabinsk siguen produciéndose. ¿Por qué no fue detectado el meteorito que ha provocado centenares de heridos?.

 

 

El tamaño no es el único problema para la detección y seguimiento de los denominados NEO (Near Earth Objects, en sus siglas en inglés). En realidad, todo el sistema hace aguas en el programa internacional cuya misión es la catalogación y prevención, el llamado 'Spaceguard Survey'.

El programa existe, su misión es detectar objetos más pequeños que puedan ser peligrosos para La Tierra, pero solo ocupa a poco más de un centenar de personas trabajando en él en todo el mundo y un presupuesto insuficiente, que sólo tiene una partida especial en EEUU, país que dedicó al programa cuatro millones de dólares para un período de 10 años.

Se trata de una cantidad ridícula contextualizada en el presupuesto de casi 18.000 millones de dólares que destinó EEUU a la NASA en 2012.

 

 

No hay presupuesto

Una vez agotado el período, el Congreso de EEUU dio una orden de continuar el trabajo de detección de objetos de 140 metros de diámetro o superior hasta 2020. Sin embargo, la orden cayó en saco roto al no existir un presupuesto para hacerla efectiva.

La Agencia Espacial Europea o Rusia no cuentan con presupuestos específicos para la vigilancia del cielo, aunque la primera desarrolla una investigación sobre técnicas para repeler los impactos de meteoritos con riesgo de acercarse con demasiado peligro al planeta.

 

 

Para desarrollar con eficacia la misión del 'Spaceguard Survey' son necesarios telescopios terrestres y espaciales, cuya construcción implicaría unos recursos económicos inexistentes. Un informe del Consejo Nacional de Investigación de EEUU ya ha advertido de estas carencias para el cumplimiento del mandato del Congreso, y ha informado de que se necesitaría un presupuesto de 100 millones de dólares para continuar este trabajo. 

Sobre el impacto sufrido este viernes en las regiones de los Urales, el viceprimer ministro Dmitri Rogozin se quejaba de la falta de un sistema internacional de alerta y prevención.

 

 

Cada impacto recibido sobre el planeta por un objeto no detectado supone una nueva demostración del fracaso del 'Spaceguard Survey', una misión que nunca parece ser tomada en serio por los gobiernos del mundo.

Además de la ausencia de presupuestos a nivel internacional y el escaso personal que trabaja en esta misión, se suma también el problema de los 'puntos ciegos' del cielo, zonas en las que resulta muy complicado rastrear y detectar cuerpos que entrañen peligrosidad.

 

 

La paranoia del impacto

La sorpresa del impacto de este viernes en los Urales ha provocado algunas reacciones más cercanas a la paranoia, como la del veterano líder ultranacionalista ruso Vladimir Jirinovski, quien ha negado las versiones oficiales sobre el meteorito y ha declarado que todo se ha debido a "un ensayo armamentístico de Estados Unidos".


"No ha habido ninguna caída de un meteorito, esto es un ensayo de nuevas armas de los americanos", ha declarado ante los periodistas el líder del Partido Liberal Democrático, contradiciendo las versiones de los Ministerios rusos del Interior y de Situaciones de Emergencia y de la propia agencia estatal, Roscosmos.


Comentar este post