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El enfriamiento emerge como la verdadera calamidad climática de la Tierra

Publicado en por Skiper

Fuente: Somewhat Reasonable

Aunque hemos estado atrapados en un largo debate sobre el calentamiento global y el cambio climático, esta controversia estuvo política motivada, no una respuesta al real calentamiento dado que no hubo calentamiento durante 16 años.

 

 

De hecho, es muy posible que pronto tengamos que echarle una larga, dura mirada a los ajustes en comportamientos no basados en calor que, en gran medida resultan en cosas buenas pero, más bien en el frío, que crea interminables problemas tanto para los individuos como para las sociedades.

Científicos del Observatorio Pulkovo en San Petersburgo, Rusia, declararon en abril pasado en 'La Voz de Rusia' que la actividad solar está desvaneciéndose a tal extremo que la temperatura media global comenzará muy pronto a declinar.

 


Ahora no hay ninguna razón para creer que habrá algún calentamiento durante el resto de este siglo, dice Vladimir Kotlyakov, cabeza del Instituto de Geografía de la Academia Rusa de Ciencias, hablando con Vladimir Radyuhin para el diario Hindí el 22 de abril, 2013. En el mismo artículo, el Dr. Yuri Nagovitsyn, secretario académico del Observatorio Pulkovo, se lo cita diciendo que “las próximas generacio-nes tendrán que enfrentarse con temperaturas varios grados más bajas que las de hoy.”

El 8 de enero, en el stio web de NASA Science News, Tony Phillips citó Matt Penn y William Livingston del Observatorio Solar Nacional, como que ahora estamos en las etapas finales del Ciclo Solar 24, que ha sido “el más débil en más de 50 años.”  Para el tiempo en que llegue el Ciclo Solar 25 ellos predicen que, “los campos magnéticos en el sol serán tan débiles que muy pocas o ninguna mancha solar se formará,” escribió Phillips.

 


Los efectos de esta débil actividad solar han sido notables. Gran Bretaña acaba de sufrir a lo largo de un invierno con temperaturas de 5 a 10 grados Celsius por debajo de la normal, y los meteorólogos alemanes informan que 2013 ha sido el año más frio en 208 años.

Escribiendo en el Sunday Telegraph de Inglaterra, Christopher Booker notó 3,318 lugares en los Estados Unidos que registraron sus temperaturas más bajas para ese tiempo del año desde que comenzaron los registros. Récords similares fueron establecidos cada provincia de Canadá, y el invierno ruso ha visto su nevada más copiosa en 134 años.

Anthony Watts, en su blog Watts Up With That, muestra que en este siglo la temperatura media de invierno en Estados Unidos cayó 1,45ºC, más del doble que su ascenso desde 1850 a 1999, y el doble del ascenso neto en el siglo 21. Este enfriamiento resultó una gran sorpresa para muchos. Se suponía que todas las emisiones de dióxido de carbono del hombre harían que las cosas se calentasen, y los modelos del clima indicaban que el mundo se calentaría hasta 0,3ºC en cada década.

 


Armados con una comprensión de los ciclos solares, sin embargo, Vladimir Bashkin y Rauf Galiulin del Instituto de Problemas fundamentales en Biología, de la Academia Rusa de Ciencias, declaran que el calentamiento durante el siglo pasado fue simplemente lo que se debería esperar cuando se sale de una mini edad de hielo, más que cualquier cambio causado por las actividades del hombre.



El frío provoca más perturbaciones para la gente que el calentamiento, y la humanidad siempre fue más próspera durante los períodos cálidos. Sin embargo, con la tecnología moderna tenemos la capacidad de planear de manera adecuada y manejar el lento cambio hacia el enfriamiento que muy posiblemente está encima de nosotros.

Pero a menos que los gobiernos del mundo cierren los grifos que alimentaron decenas de miles de millones de dólares todos los años para apoyar, nada más, que la investigación sobre el calentamiento pre-suntamente causado por el hombre, y comiencen a financiar a la ciencia seria para determinar cuáles son las verdaderas tendencias de la temperatura, pasará un década o dos antes de que le verdad sea dicha.

 


La sugerencia de que la Tierra podría estar realmente enfriándose, no calentándose, está basada en no en la ciencia ficción de la proyección de las computadoras, sino en siglos de observaciones y datos reales sobre cómo nuestro sistema planetario funciona de verdad. Es hora de alejarse de las suposiciones y dirigir nuestra atención a la realidad.


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